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Primer día del Resurrection Fest 2025 – Día de Jefazas

Festival: Resurrection Fest 2025 – Primer día
Lugar: Viveiro (Lugo) – 25 de junio de 2025
Texto: Òscar Saro
Fotos: Yagros Stilav y Álvaro Foronda

La vigilia anterior antes de partir hacia un nuevo festival es una noche que apenas duermo. Es como si todo lo que se me viene encima en los próximos cuatro días transitara por mi cabeza a modo de advertencia mental. “¡Aquí te dejo un resumen de lo que tes espera!” son los subtítulos que me lanza mi cerebro. Y no será por la de festivales que he pisado en mi vida… O quizás sí, pensándolo bien, debe ser exactamente por eso.

Si, como yo, sufres esa enfermedad crónica de ser adicto al rock en directo, llegar a los festivales de verano es el momento cumbre de tu peregrinaje rockero, después de toda una temporada de sala en sala. En un festival todo es más intenso, más acelerado, más multitudinario, más espontáneo… La cantidad de bandas que ves en un día a veces no se puede ni llegar a resumir en una crónica como esta, el compañerismo y el buen rollo aumentan hasta cuotas maravillosas y, sobre todo, todo el mundo transpira ganas de pasarlo bien.

Entre los festivales que hay en nuestro país, para mí, el Resurrection Fest es el que mejor encaja en todo esto que intento contar. Celebrado cada verano en Viveiro, en las Rías Altas gallegas, este año llega ni más ni menos que a su edición número veinte y se nota en el ambiente que toca celebrarlo. Creo que no me equivoco si lo defino como “la Meca del metal en el sur de Europa” y un escaparate extraordinario de las tendencias y los grupos más actuales, mezclados con una presencia permanente de bandas históricas.

En Metal Hammer España hemos preparado un equipo de dos grandes fotógrafos, Yagros Stilav y Álvaro Foronda, y un redactor, el que suscribe. Juntos, tenemos el objetivo de vivirlo intensamente y explicaros lo que ha sucedido cada día en una crónica diaria. Esperamos haceros vivir nuestra experiencia en el festival cubriendo el máximo número de bandas posibles. Se trata de un evento masivo con una oferta notable y extensa.

Empezamos por la crónica del miércoles 25, en la que vimos arrancar el Resurrection Fest 2025 con esa ilusión que tod@s, organizadores y visitantes, tienen el primer día. Mucha fotografía en la puerta del “castillo” o de las muñecas llenas de pulseras. Como siempre sucede, el recinto se fue llenando poco a poco hasta llegar un momento en que la multitud abarrotaba todos los rincones del festival. He de decir que ayer vi muchísima gente para ser el primer día y que una gran mayoría llegó bastante antes de los cabezas de cartel.

No os perdáis nuestra entrevista reciente a Esteban J. Girón, responsable de comunicación del festival.

Por la mañana el tiempo no pintaba bien. Llovía en Viveiro y, conduciendo desde el aeropuerto de Santiago, la lluvia y la niebla también me acompañaron todo el rato para hacer más mágico un paisaje de rías y bosques brumosos. Sin embargo, los dioses del tiempo nos dieron tregua y la tarde fue plácida y sin lluvia. En el recinto únicamente alguna zona de charcos a rodear.

Por intentar resumir en una frase como fue la jornada de ayer diría que fue un Día de Jefazas. Muchas cosas pasaron, pero he creído conveniente poner el foco en las cantantes femeninas que pudimos ver este primer día, no tan solo por sus brutales actuaciones sino por la anomalía de ser cinco mujeres en una jornada en un mundo lleno de hombres: la finlandesa Tarja Turunen (ex cantante de Nightwish y con muchos años de camino en solitario), la ucraniana Tatiana Shmaylyuk (cantante de Jinjer), la francesa Camille Contreras (cantante de Novelists), la australiana Bec Thorwesten (cantante de Terminal Sleep) o la también australiana Skynd (cantante de la banda homónima Skynd). Con más o menos kilómetros andados, pero las cinco cantantes y líderes de sus respectivas bandas y con actuaciones portentosas. Juntos hemos de conseguir normalizar esta situación.

Adicionalmente destacaremos que esta primera jornada sucedieron cosas como el retorno de Judas Priest al festival, la vuelta a los escenarios de Letlive, las clases magistrales de metal progresivo a cargo de Jinjer o de Novelists, la brutalidad que desencadenó Signs of the Swarm, el estreno de promesas como From Fall To Spring o la veteranía y reciente popularidad de Pentagram.

Mind Traveller

Originarios de Cáceres, nos mostraron su metalcore mezcla breakdowns aplastantes, melodías elevadas y texturas cinematográficas. Su participación forma parte de la fuerte apuesta del festival por el talento local. Los seis encima del escenario se mostraron tan entusiasmado como el público que “madrugó” para verlos, especialmente sus seguidore más cercanos reconocibles por las camisetas con el logo de la banda. En los primeros temas no pudimos escuchar bien la voz del cantante. Entre el público se formaron los primores circles tempraneros y llegaron a tirarnos bastones de espuma para promover el jolgorio.

From Fall To Spring

Desde Alemania llega esta joven banda de metalcore que combina elementos electrónicos con potentes breakdowns. Son una de las revelaciones de la nueva escena alternativa europea y debutan este año en el Resurrection Fest con muchas ganas de dejar huella. Nos explicaron que les gustaría presentarse al Eurovision Contest, siguiendo la estela reciente de bandas metaleras de su país. A la voz, los hermanos Philip y Lukas Wilhelm, se mostraron muy sueltos y cantaron en una doble voz que queda cojonuda tanto en los momentos rapeados como en los coros más melódicos. Se desataron circlepits y moshpits tamaño Main Stage. Ciertamente han adquirido una cierta fama por que el público reconoció y cantó temas como “I WON’T BACK DOWN” o “DRAW THE LINE”. Sin embargo, el momento de mayor complicidad coral con el público fue con el cover de Linkin Park, “In the End”

Letlive

Una de las grandes sorpresas del cartel fue el retorno puntual de la banda californiana de post-hardcore liderada por Jason Aalon Butler. Tras su disolución en 2017, esta aparición exclusiva fue uno de los momentos más emocionantes de la primera jornada. Vimos a Jason muy en forma, moviéndose y saltando sin parar, y aguantando la voz sobradamente. Nos explicó que la banda ha considerado necesario reengancharse a la escena para hacer frente a todo tipo de fascismos emergentes. Entre el público danzas 2-step, con esos movimientos de pies rápido, con saltos laterales y cambios de peso, combinado con golpes de brazos. En el escenario una muy buena actuación de toda la banda, destacando a un Sage Webber brutal en la batería.

Deimocracy

Procedentes Logroño y Bilbao, nos ofrecieron una mezcla cruda de death metal técnico y  groove metal. Asiduos de la escena underground ibérica, se mostraron muy agradecidos de poder tocar en el festival. En el público se formaron moshes de pequeñas proporciones per muy continuados. Su cantante Ignacio Palacios nos pidió “Mantener un ojo abierto siempre ante todos estos hijos de puta” y me pareció especialmente atractivo el bajo de “Juan Romero” que se hizo notar en todo momento.

Signs of the Swarm

Desde Pittsburgh (EE.UU.), en el Main Stage demostraron ser una apisonadora de deathcore. Un proyecto extremo que viene consolidándose como una de las bandas más sólidas del género. Tuvieron problemas técnicos con el primer tema y se les dejó de oír, pero ellos continuaron y el público respondió animando. Recuperaron el sonido, peo tuvieron problemas durante todo el concierto. Entre el público se desencadenan los circles y moshes enormes y, ante la típica pregunta de quienes los estaban viendo por primera vez, se levantaron muchas manos.

Travo

Eran una de las propuestas más psicodélicas del cartel y para mi fueron una sorpresa muy agradable. Originarios de Portugal, nos propusieron una mezcla de rock setentero, stoner y garage. Una experiencia lisérgica que amplió los horizontes sónicos del público más abierto. Una voz con mucho eco para dar una profundidad especial, y guitarras de riffs repetitivos y solos eternos, con mucho wah-wah y una profundidad en la que perderse. Repitieron constantemente la frase de agradecimiento “Muito muito obrigado

Psilicon Flesh

Banda veterana de Madrid que desplegó en el Chaos Stage su hardcore con toques thrashers. Los cuatro vistieron de blanco para la ocasión de blanco y entre el público vimos a más de uno que conocía sus canciones. Pudimos apreciar más de un momento que transitaban más hacia el metal progresivo y me gustó especialmente la guitarra de Matías Coulon iniciando una gran parte de los temas y desencadenando una variedad de riffs y solos muy personales.

Spy

Desde California, esta banda de hardcore punk acelerado y violento se marcó un directo visceral. Es su primera visita al festival e hicieron una actuación sin concesiones. Antes de empezar a tocar, ya tenían la zona frente al escenario despejada para facilitar los bailes más extremos de la noche. Gente muy joven en el escenario e igual de joven en la zona de baile.

Novelists

Representando a Francia, la banda se ha labrado un nombre en la escena djent y metalcore progresivo. En el Main Stage dieron una lección de técnica, melodía y emoción. Su cantante Camille Contreras, ataviada con unas altas botas plateadas, nos explicó que era la primera vez en España y cantó en un registro muy amplio y dio una auténtica lección de actitud encima el escenario. Hizo saltara a toda la esplanada central en un momento de mucha concurrencia. Bajo y guitarras rítmicas de momentos muy djent, combinados con momentos más expresivos a cargo de los hermanos Durand, Amael en una batería muy técnica y Florestan con unos solos bien fijados. Sin embargo, para mí, los momentos de mayor luz los ofreció Pierre Danel a cargo de una guitarra de solos arpegiados cercanos al jazz, espectaculares. Sin duda ofrecieron uno de los mejores pases del primer día. Recomiendo no perdérselos cuando pasen cerca de vuestra zona de rock.

Lost Society

Thrash metal finlandés con tintes modernos y actitud demoledora en el Chaos Stage. Otros que salieron vestidos de blanco, salvo el cantante Samy Elbanna que vestía una especie de falda negre y el torso tatuado, y que mostró una voz variada muy bien trabajada. Me parecieron ideales para fans de riffs rápidos y estribillos explosivos. En el público se crearon pogos constantes y la subió la energía. Divertido el momento en el que Samy cantó la primera estrofa de “You Give Love a Bad Name” de Bon Jovi, para esperar que el público la completara y poder zanjar el tema con un ”fuck that” e iniciar unos de sus temas con mayor contraste.

Jinjer

La banda ucraniana regresó al festival como una de las grandes cabezas de cartel. Ofrecieron una ate´ntica clase magistral de metal progresivo y garantizaron uno de los mejores shows de la primera jornada. Me gusta especialmente ver a estos grupos tan técnicos en el Main Stage y con las pantallas laterales que te amplían todos los detalles. Así vimos a Roman Ibramkhalilov hacer acordes imposibles con su guitarra, a Eugene Abdiukhanov desplegar su estilo poderosísimo en el bajo y a Vlad Ulasevich mostrar toda su técnica en la batería. Musicalmente son una banda sobresaliente y vocalmente están encabezados por una de las cantantes con mayor presencia escénica en la escena del metal, Tatiana Shmailyuk. Sobran motivos para venerarla, porqué es una cantante sobresaliente que alterna una voz limpia preciosa con voces extremas descomunales, todo acompañado de un glamour fuera de lo corriente. Entre el público el movimiento fue creciendo hasta a llegar a un momento de máxima locura, con ríos de gente surfeando hasta el foso.

Terminal Sleep

Hardcore rabioso desde Australia y tercer momento de la noche en la que vimos gente bailar agresivamente delante el Chaos Stage. Su cantante Bec Thorwesten, de estética hardcore y ampliamente tatuada, se mostró especialmente rabiosa. En una de las canciones pudimos ver una segunda cantante invitada, pero no vimos que hicieran presentaciones.

Skynd

También procedentes de Australia, eran una banda desconocida para mí y que me sorprendió cuando conocí su propuesta. Son un misterioso dúo de true crime industrial con canciones inspiradas en asesinos en serie y crímenes reales. Su cantante Skynd, de coleta amarilla y muy gesticulante, mostró una voz limpia muy potente y afinada. Por detrás acompañada de bajo y batería. Casi todos los temas se presentaron con un audio de introducción que narraba cada caso. Metal escalofriante.

Judas Priest

Los legendarios británicos encabezaron el cartel del primer día como parte de su gira de despedida. Con más de 50 años de carrera, Judas Priest han sido pioneros del heavy metal y regresaron al Resu para una actuación histórica. Tocaron muchos temas clásicos, como “You’ve Got Another Thing Comin”, “Breaking the Law”, “Free Will Burning”, “Painkiller”, “Electric Eye” o “Hell Bent for Leather”, combinados con una gran parte de repertorio más nuevo. Nuevamente, fue una gozada verlos en el Main Satge y poder seguir todos los detalles por las pantallas laterales. Guitarras afiladísimas a cargo de Richie Faulkner y Andy Sneap, pudiendo diferenciar en todo momento quien se encargaba de cada parte, una batería solvente en manos de un ya veterano Scott Travis y los dos miembros más antiguos: Ian Hill en un bajo poderoso que también se pudo distinguir en todo momento y un Rob Halford entrañable, con pinta de abuelo del metal, que dirigió todo el show con carisma. Si ya le ponían efectos sobre su particular voz aguda hace muchos años, imaginaros como va la cosa hoy en día. Rob se dirigió al público varias veces, agradeció tantos años a su lado y nos compartió el bonito mensaje de que “La música es magia y siempre está aquí contigo”. Al final salió encima de su clásica Harley y se bajó de ella para regalarnos un “Living After Midnight” final, que todo el público coreó.

Tarja

Y llegó la hora de la diva. Sin duda la cantante finlandesa, ex-vocalista de Nightwish, tiene mucha experiencia sobre el escenario y sabe hacer las cosas muy bien. En un concierto corto, hizo un repaso a su carrera, llegando a tocar dos versiones de Nightwish: “Wishmaster “ y “Nemo”, o temas propios que en directo suenan realmente excelentes, como “I Walk Alone” o “Silent Masquerade”. Su propuesta de metal sinfónico, su voz lírica inconfundible y su presencia escénica ofrecieron un contrapunto al resto del cartel.

Pentagram

Veteranos del doom metal estadounidense, Pentagram fueron fundamentales en la gestación del género. Con más de cinco décadas de historia, su show fue un viaje a los orígenes más pesados del metal. Espoleados por la popularidad de un meme recientemente viralizado de su cantante Bobby Liebling, reventaron en el Desert Stage. Mientras en el cielo se abrían las nubes y se veían un montón de estrellas, Pentagram en el Resu se dedicó a expandir el universo.

Stick To Your Guns

Desde California, estos veteranos del hardcore melódico ya son casi de la casa. Volvieron al Resu para reafirmar su conexión con el público y desatar otra descarga de energía, compromiso y breakdowns. En el Chaos Stage, el público coreó con intensidad temas como “Such Pain” y “Amber” con una energía que pocas bandas logran generar en vivo. Desencadenando riffs aplastantes y con una energía imparable, liderados por el carismático vocalista Jesse Barnett, demostraron una vez más por qué son uno de los nombres más queridos de la escena hardcore.

By Oscar Saro

Me falta tiempo para hacer todo lo gue me gusta. Adicto al rock en directo, metalhead, enamorado de la montaña, apasionado de la ciencia ficción y con cerebro de programador desde que un Spectrum entró en casa. Fundador de Sudando Rock (@sudandorockcom)

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