¿Habíais escuchado hablar del Festival Slam Dunk con anterioridad? Este es uno de esos eventos que parece que se encuentran como ‘escondidos’ ya que no se les da demasiado bombo (es por eso que quizás no sea todo lo conocido que debería ser), pero lo cierto es que merece la pena echar un vistazo a todo lo que nos trae este año.

De hecho, aunque parezca que nos ha dado por comentar el festival por casualidad, no ha sido así y es que el Slam Dunk cumple nada más y nada menos que veinte años en este 2026 y estamos seguros de que va a ser una edición súper especial. En primer lugar por el cartel que presenta (del que ya tenemos incluso los horarios; así da gusto) y, para continuar, tanto por su comodidad, como por su opción de elegir la fecha que mejor nos cuadre, entre otras cosas. Pero vamos por partes.
Este año el festival se celebrará durante dos días consecutivos, el 23 de mayo en Hatfield (Slam Dunk South) y el 24 en Leeds (Slam Dunk North), repitiendo esa ‘fórmula’ que lleva utilizando muchos años: todas las bandas de cartel tocan en ambas fechas. Y en parte, ahí está la gracia del festival, ya que puedes elegir el día y ubicación que más te convenga sin perderte a ningún grupo. A nosotros nos parece una opción brutal.Antes de ir a destajo con las bandas que conforman el line-up, donde veremos que hay muchas formaciones muy potentes, queremos comentar lo curioso que resulta que esto viene de una idea considerablemente pequeña (como casi todos los ‘festis’, pero en este caso es algo que llama especialmente la atención). Antes de convertirse en un festival clave del circuito europeo, el Slam Dunk comenzó como un pequeño evento en el que se reunían tan solo un puñado de artistas. A pesar de ello, en su primera edición allá por 2006, los cabezas fueron Fall Out Boy; nada mal considerando que era tan solo el inicio.
En aquella ocasión, el evento se celebró en el Leeds Millennium Square, algo que poco a poco fue evolucionando, cambiando de ubicación e incluso de duración de días, tomando en 2010 el diseño actual (Norte y Sur), y llegando a ser lo que es hoy: un festival con más de cuarenta bandas repartidas en varios escenarios. Durante todos estos años han pasado nombres como Sum 41, Architects, Paramore, All Time Low, NOFX, Bad Religion, The Offspring o Bullet For My Valentine, así que, como podéis ver, el nivel siempre ha sido alto.
Este año, no sabemos si por ser el vigésimo aniversario o porque simplemente han querido tirar la casa por la ventana, el Slam Dunk nos trae un auténtico cartelazo. El line-up vuelve a mezclar bandas que llevan tiempo girando con otras más nuevas que están empezando a hacerse hueco. ¿A quién no se le desata la vena nostálgica cuando ve nombres como Good Charlotte o Taking Back Sunday? Estas bandas comparten stage con otras como Malevolence, Currents, Bury Tomorrow, Guilt Trip o Knocked Loose, que lo están ‘petando’ en la actualidad en cualquier festival al que podamos acudir.

De alguna manera, ese ‘mix’ de grupos que llevas escuchando media vida y otros a los que, sin darte cuenta, acabas enganchándote tras descubrirlos en el festival es lo que le da un encanto especial a un cartel con tanta diversidad. Además, otra cosa que nos gusta mucho –quizás nos estamos volviendo perezosos–, es que el festival se desarrolle en tan solo un día: las puertas abren a las nueve de la mañana, con la comida, barra de bebida y puestos de merch activos desde ese momento; los conciertos empiezan a las once y duran hasta las diez de la noche. A partir de ahí, ya es responsabilidad de cada uno lo que quiera alargar la fiesta porque, por supuesto, el evento ofrece afterparties para quien quiera ‘liarse’ hasta el amanecer. Son todo ventajas.
Unido a la música en sí, el ambiente del Slam Dunk es otro de sus puntos fuertes. No es el típico macrofestival donde todo queda lejos y terminas agotado de ir de un lado para otro. Tanto en la edición Norte como en la Sur todo está bastante concentrado, es fácil moverse y siempre hay shows activos. En cuanto a las entradas, el sistema es bastante sencillo: existen distintos tramos de precio según cuándo se adquieran los tickets (Early Bird, General Admission y Final Release), con opción de pago a plazos y también entradas de fin de semana si quieres hacer las dos fechas. Eso sí, este abono no incluye transporte entre ciudades, así que eso debe organizarse aparte. También hay opción VIP, que da acceso a una zona más cómoda con barras menos saturadas, DJs y mejores servicios, pero es un extra que debes añadir a tu entrada general.
Moverse hasta el festival no es nada complicado ya que Hatfield está cerca de Londres y bien conectado, y Leeds tiene transporte lanzadera hasta Temple Newsam (zona en la que se celebra el evento). También hay buses organizados que salen desde distintas ciudades, que pueden ser una buena opción para no complicarse demasiado.
Otra cosa que el festival ha mantenido durante todos estos años es su facilidad para adecuarlo a todas las edades. Los menores de cinco años entran gratis y, aunque no hay actividades pensadas específicamente para niños, tener una entrada gratuita siempre ayuda a llevar a los peques a que den sus primeros pasos en los festivales.
Poco más se le puede pedir a un festival: buen cartel, buen ambiente y un montón de facilidades. ¿Quizás el clima impredecible de Reino Unido puede liarla un poquito? Pues nos compramos un chubasquero y a disfrutar del día.
Podéis encontrar más información sobre el festival y las opciones para adquirir entradas en su web oficial: https://www.slamdunkfestival.com/
