
Discográfica:
BraveWords Records
Fecha de edición:
17 de Abril de 2026
Componentes:
Jeff Lords – bajista
Dana Burnell – batería
Ben Jackson – guitarra rítmica
Mark Borgmeyer – guitarra solista
Travis Wills – voz
Crimson Glory llevan décadas con el sambenito de ser una banda de culto, hecho que les resta dignidad y que yo refuto totalmente. Solo por no alcanzar el mero objetico económico personal, y el mercantil para sus patrones con su impacto, no debiera ser punto de partida para catalogarlos falsamente, pues sus dos primeros trabajos dejaron claro que, al margen del cochino dinero, ellos fueron una banda seminal para el heavy metal y el progresivo, en esa simbiosis americana y pionera en los cándidos ochenta. Su regreso, con más miembros añejos que la mayoría de sus coetáneos, es el eslabón necesitado para su renacer y para volver a necesitarlos tras la zozobra de trabajos que no consiguieron alargar su leyenda.
Chasing The Hydra
Tras veintiséis años de sequía, sin Jon Drenning a quien esta juerga le hubiera gustado más que sus periplos con las leyes, y por supuesto sin el finado Midnight a aquellas majestuosas e inimitables voces, hay que tener coraje para volver a la polarizada realidad con los miembros restantes más emblemáticos de su historia, y con dos pesos pesados por cubrir en la definición propia de la banda, la guitarra solista y la voz.
Pues si de algo peca esta larga duración es de eso, de tener una valentía sobrada, conocedora de su producto y, con arrojo, lanzarse a por todas con un tremendo guitarrista como es Marc Borgmeyer y un gran vocalista, sin tener que imitar al dios Midnight constantemente, como es Travis Willys, soberbio en sus subidas y bajadas, profundo y punzante a partes iguales. La producción del álbum, tremendamente orgánica, es otro de los puntos a favor, pues cada instrumento halla su esplendor en sus momentos solistas, redondeando el sonido en conjunto y profundizando en una versión modernizada de sí mismos. Por último, el haber tomado notas de sus obras magnas y, sin temor, adentrarse al presente con la sabia de su impronta en unas composiciones sin irregularidades y con altas valoraciones de profesionalidad y teatralidad, convierte este disco en una joya cercana a sus orígenes.
De sus retales más metaleros y prominentes en el recuerdo, las iniciales “Redden The Sun” y la homónima “Chasing The Hydra” con el recuerdo absoluto a “Red Sharks” esta última (no es la única, los coros de “Pearls Of Dust” también le hacen justicia), dejarán a más de uno y una con la boca sin poder cerrar.
Después el recital se centra en un metal progresivo con la convocatoria de Fates Warning o Queensrÿche como asidero definitorio, pero que queda por momentos invalidado ante la tumultuosa variedad de recursos y compases que promulgan como verdaderamente suyos. También me vienen a la mente, en su oscuridad, Nevermore, mucho menos contundentes pero si actorales. “Angel In My Nightmare” podría ser un buen ejemplo, pero es que este disco no tiene relleno, por lo que enfatizo su escucha continuada.
Sin duda, completará su ansiada santísima trinidad que quedaba vacante, por múltiples factores, ante la desesperación de los que les hemos amado como si de Metallica o Iron Maiden se trataran.
Temas:
1. Redden The Sun
2. Chasing The Hydra
3. Broken Together
4. Angel In My Nightmare
5. Indelible Ashes
6. Beyond The Unknown
7. Armor Against Fate
8. Pearls Of Dust
9. Triskaideka
