Bandas: Smith/Kotzen – Kris Barras Band
Lugar: Sala La Riviera – Madrid – 3 de febrero de 2026
Texto: Xabi Aresti (Revisado por Txema Garay)
Fotos: Raúl Blanco
Adrian Smith y Richie Kotzen regresan a la carretera para presentar su segundo trabajo juntos hasta la fecha Black Light / White Noise. La banda debuta en Madrid para arrancar esta gira 2026 desde la sala La Riviera, antes de hacer otra parada en Barcelona en la sala Apolo, para después proseguir con el resto del itinerario.
La sala tuvo una entrada un poco tibia y es que no era la fecha más adecuada, al caer en martes dentro de una semana fría y pasada por agua. Aproximadamente se juntarían unas 1000 personas divididas entre la pista y los balcones que rodean la sala.
Los dos guitarristas son conocidos por haber militado en dos bandas históricas como Iron Maiden y Mr. Big, respectivamente, algo que se traduce en unas expectativas siempre muy elevadas.
Como aperitivo, la formación de Kris Barras tuvo el honor de abrir la velada. La banda del exluchador de MMA se mostró compacta y potente, ofreciendo un concierto solvente y técnicamente adecuado para el público que tenía enfrente. Con una estética más agresiva que la música que practicaban, lograron hacer entrar en calor a los asistentes que llegaron desde el primer minuto para descubrir su propuesta, repasando parte de su material más emblemático como “Who Needs Enemies” y “These Voices”.






Con un ligero retraso sobre la hora estipulada, aparecían en escena Adrian Smith y Richie Kotzen, liderando el cuarteto para arrancar al ritmo de la inapelable “Life Unchained”. El flamante material sonó sólido y enérgico ante una concurrencia que se apretaba en las primeras filas. A continuación, concatenaron las correosas “Black Light” y “Wraith” en un despliegue de solvencia y calidad que dejó claro desde el comienzo cuál iba a ser la tónica del concierto.
El escueto «How are you doing?» mostró a una banda cercana y sin complicaciones, ni attrezzo de ningún tipo, salvo un cartel de fondo y un juego de luces lóbrego que ambientaba la atmósfera suficiente para interpretar cortes del calibre de “Glory Road”, “Hate And Love” y una robusta “Blindsided” que contentaban a una audiencia que agradecía todas las intervenciones de los músicos.
Todo sonó perfectamente ensamblado gracias a una base rítmica sólida y efectiva a cargo de Julia Lage y Bruno Valverde, que evitó innecesarios alardes. Llegó entonces uno de los momentos más entrañables de la noche, con Julia Lage apareciendo en escena con una tarta de cumpleaños para Richie Kotzen mientras toda la sala se unía para cantarle.



Durante su comparecencia desfilaron por el escenario un buen elenco de guitarras, entre las que destacaron sobremanera las Jackson signature de Adrian Smith. Aún quedaba tela que cortar y el concierto prosiguió con una genial “White Noise”, que volvió a dejar destellos de mucha calidad. Adrian Smith, que hasta ese momento había estado bebiendo agua, cambió el botellín por una cerveza con la que brindó ante la audiencia antes de interpretar uno de sus cortes más sofisticados, “Scar”. Un nuevo cambio de guitarras entre los músicos dio paso a “Solar Fire”, elevando el nivel un peldaño antes de que la banda amagase con echar el cierre.
No tardaron en regresar a la palestra para apuntalar el bolo con una dupla intratable compuesta por “You Can’t Save Me” donde Kotzen volvió a dejar muestras de sus credenciales y la maravillosa “Wasted Years” con Adrian Smith luciéndose en todos los frentes y la sala viniéndose arriba para corear ese inigualable estribillo que dejó un sabor de boca inmejorable.
La noche fría y lluviosa nos dejó gratas sensaciones de un combo fenomenal que siempre sabe cómo componer grandes temas y llevarlo a cabo sobre las tablas. Demasiado talento en movimiento como para perdérselo en una noche tan especial.










