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The Gathering en Milán: una noche de ensueño en un ambiente mágico

Bandas: The Gathering + Lizzard
Lugar: Live Club – Trezzo Sull’ Adda (Milán) – 23 de mayo de 2026
Promotor: Bagana Music
Fotos: Albert Perera (bandas) – @trudiphotography @baganamusicagency (Live Club)

Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. Ya no es ninguna novedad que buena parte de las giras de salas, tanto de bandas europeas como americanas, no pasen por España. Todo el mundo, promotores y bandas, han hecho sus números y queda claro que no les cuadran. La apuesta parece que es todo a una carta en festivales, con todo lo que conlleva. Y, amigos, ver a una banda en una sala no tiene punto de comparación.

Así que me da que excursiones como la presente tiene visos de repetirse. Más sabiendo cómo se las gastan en numerosas salas por Europa. En esta ocasión se trataba de asistir al breve tour por salas de los holandeses The Gathering celebrando el 30 aniversario de Mandylion, el disco que les dio un nombre y una carrera en la escena siendo referentes en los primeros tiempos del gothic-doom-atmosférico con voz femenina.

La cita en esta ocasión era el Live Club de Trezzo Sull’ Adda, pequeña localidad situada entre Milán y Bérgamo en Italia. Tranquila y acogedora en las afueras acoge el Live Club que desde 1997 se erige como un referente en lo que se refiere a música en vivo en la zona. Y entiendo la razón. Si le miras las tripas no deja de ser en esencia una nave, como de cualquier empresa, pero pensada para la música. Espacios amplios, techos altos, barra para pedir en toda su longitud a un lado, un sitio elevado más de un metro respecto al público de pie con butacas encaradas al escenario, piso superior con lugar para comer, acondicionamiento acústico… Y por si fuera poco un jardín exterior donde sentarte tranquilamente con una carpa para un segundo escenario donde se servía comida y podías cenar perfectamente antes del show.

Pero no era todo, técnicamente a simple vista ya observabas que los techos altos permitían ser generosos en cuanto a equipos. Arrays de ocho elementos y una iluminación acorde. Pantalla led de fondo y pantallas en proyección a los laterales. Al fondo espacio para el merchandising. La cosa pintaba inmejorable.

Puntualmente a las 20.30 aparecieron los franceses Lizzard en escena. Banda con más de 10 años de trayectoria con un primer disco editado en 2012, Out of Reach. Ellos mismos se definen como art-rock power trio y la verdad que no me puede parecer una mejor etiqueta. Sonaron compactos con la justa medida de contundencia y melodía sabiendo crear buenas atmósferas captando el optimismo enérgico y fugaz de la escena post-punk y art-rock de finales de los 90.

La verdad que en su tiempo en escena dieron un buen repaso a sus cinco discos, abriendo con “Black Sheep” de su último Mesh, en un total de ocho temas. Especial mención a su guitarrista Mat Ricou que lleva el peso de todas las guitarras y voces. Acapara atención y se notan las tablas. Fueron sonando “Blowdown”, “Blue Moon”, “Shift”, “Unity”, “Vigilent”, “The Orbiter” o “Tear Down the Sky” con muy buena acogida y un sonido notable. Se hizo corto.

A medida que se acercaba la hora anunciada para que aparecieran The Gathering se notaba que había ganas a sabiendas que los comentarios están siendo en cada concierto más que positivos. Se apagaron las luces y el estruendo fue enorme. Más cuando irrumpe el grupo en escena con “Eléanor”, precedida de un extracto al teclado de “Mandylion”, una de las mejores y más aclamadas piezas del imprescindible Mandylion, principal excusa de esta reunión y gira. Como era de esperar interpretaron el disco al completo pero en dos partes. Una primera con la citada “Eléanor”, “Fear the sea” y “In Motion #1”.

A partir de aquí repaso a su discografía con Anneke en una parte del concierto que sería la que podría suscitar quizá debate entre sus fans sobre los temas elegidos. Fueron “On Most Surfaces (Inuït)”, “Broken Glass”, “Walking Hour”, “Probably Built in the Fifties” y “Analog Park”. Personalmente siendo lo que es Mandylion quizá algo más de representación de Nightime Birds pero nada que reprochar, en absoluto. La racha final acabó repasando el resto del disco homenajeado acabando por todo lo alto con todo el mundo como loco con “Strange Machines” en un in crescendo que no tuvo freno con “In Motion #2”, la aclamada “Leaves” y “Sand and Mercury”.

Volvieron para dos más, “Travel” y “Saturnine” en una perfecta representación de lo que fue la banda gran parte de sus años con Anneke. Una banda de post-rock-metal con unas atmósferas embriagadoras y sobrecogedoras.

Para embriagadora y sobrecogedora Anneke Van Giersbergen. Es increíble como 30 años después puede cantar con aparente facilidad todo el material del grupo. Tampoco sorprende, esas cuerdas vocales nacieron con un don. Si a ello le sumas que no ha perdido carisma… Transmite, disfruta e hipnotiza. Solo hacía falta ver cómo en cada pasaje que debía elevar el tono o representaba más dificultad el público se arrancaba ovacionando. El resto de la banda dinámicos, entregados y disfrutando. Ni un reproche.

Por cierto, hablábamos del Live Club… Uno ya lleva años yendo a directos y pocas veces había escuchado algo así en directo. Tanta nitidez sonando cada instrumento en su sitio y distinguiéndose en la mezcla. Sin volumen excesivo pero sin falta de él. Absolutamente maravilloso como suena este sitio. Que gozada escuchar música en directo así. Mucho equipo pero enfocado a la calidad, no al volumen. Y ya sabemos que hoy en día se suele confundir volumen con calidad.

Retorno glorioso que empezó siendo unos conciertos, ahora gira… ¿Habrá continuidad? Oficialmente la banda está sin cantante. Veremos cómo evoluciona pero no puedo esperar a volver a verles.

By Albert Perera

Live After Death tuvo la culpa de todo y tantos años después aquí seguimos. Si hay algo que me gusta más que escuchar música es hablar sobre ella y difundirla… y en ello estamos durante un cuarto de siglo.

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