Bandas: Baja California – Tim “Ripper” Owens
Lugar: Sala Razzmatazz 2. Barcelona, 2 de octubre de 2025
Promotor: Hueso Promociones
Texto: Juanjo García
Fotos: Alfredo Geisse
La extensa gira por España del americano Tim “Rippers” Owens se acercaba el pasado 2 de octubre hasta la sala Razzmatazz 2 de Barcelona y lo hacía en compañía de los asturianos Baja California. Con un setlist marcado por su paso por Judas Priest, el cantante también tuvo tiempo de recordarnos su paso por Iced Earth y KK’S Priest. Desgraciadamente, un exceso de oferta musical y el hecho que el concierto fuese entre semana mermaron la asistencia de público a la sala barcelonesa. Para la ocasión, una parte del recinto quedó cerrado dejando libre la mitad del aforo que tampoco llegó a llenarse del todo.
Baja California

La banda asturiana, que hace unas semanas estaba abriendo para Europe en Oviedo, era la formación elegida para acompañar a Owens en los siguientes conciertos, dentro de su “Gira Más Voltaje 2025”. Muy poquita gente para cuando sonaron las primeras notas de “Caída libre”; quizá la diferencia entre la hora de convocatoria del promotor (20:00) y la de la sala (19:30) provocó que el público fuese llegando con el concierto de los asturianos ya bien comenzado.
De la banda destaca la calidad de la formación y el buen sonido de unos temas cortados por el patrón del mejor hard rock con algunos toques heavies. Liderados por su cantante Manu Roz, Baja California intentó levantar a un público muy frío a base de oficio, energía y cercanía. Manu, con su habitual carisma, no dudó en agradecer la presencia de los asistentes y en buscar el contacto directo con ellos, bajando incluso al foso para romper esa barrera invisible entre el escenario y el público.
El grupo ofreció un sólido repaso a su más reciente trabajo, Electricidad (2024). No faltaron “Tiempo Suicida”, “Indomable” o la propia “Electricidad”, con la que cerraron una actuación de unos 45 minutos intensos y bien ejecutados. Riffs poderosos, una base rítmica compacta, coros muy trabajados y una entrega total que terminó por ganarse la ovación de los presentes.
Como dice su tema “A-66”, la banda acabó “brindando por el rock’n’roll” junto a los seguidores de Tim “Ripper” Owens, dejando claro que Baja California sigue creciendo, con actitud, talento y un directo que cada vez convence a más público.
Tim “Ripper” Owens

Owens lleva embarcado en una extensa gira por España que empezó el día 26 de septiembre y que le llevará al Atalaya Rock el próximo 11 de octubre. Como es bien sabido, la propuesta de Tim es hacer un repaso a parte una de su carrera y para ello se está haciendo acompañar de José Pineda y Miguel Salvatierra a las guitarras; Rafael Vázquez al bajo y Fran Santamaría a la batería. O lo que es lo mismo, el 60% de la banda Pulsa Denura. Es de decir que la labor de estos músicos es espectacular, bordan todos los temas siendo fieles a los originales. Gran acierto de Owens.
Si la carrera al estrellato de Tim comenzó con el famoso disco Jugulator de 1997, qué mejor que empezar la noche escuchando el famoso tema. Simpático, con una voz envidiable, apenas tardó unos segundos en conectar con el público. Ataviado con una gorra que se iría quitando para bromear con su calvicie, tuvo en todo momento gestos hacia el público y en especial a los fans que habían ido al meet & greet. Personalmente me sorprendió la inclusión de material de la época de Haldford en el repertorio. A priori debería pensarse que el peso lo debería llevar su etapa de dos discos, pero no fue así.
Junto a temas de su etapa en Judas Priest como “Burn in Hell”, “Blood Stained” o “Hell Is Home”, Ripper Owens no dudó en desempolvar algunos clásicos de los británicos para ganarse aún más el aplauso del público. No podía faltar “su” canción. “The Ripper”, o un par de himnos como “Electric Eye” y la celebradísima “Living after Midnight” que ponía la ginda a la actuación antes del final “One on One”.
Por el camino varios homenajes, el primero a Ozzy Osbourne en una excepcional versión del “Children of the Grace” y el segundo a Paul Di’Anno con el que KK’s Priest habían compartido gira. La interpretación de “When the Eagle Cries” de Iced Earth dio un pequeño respiro a la enérgica actuación, mientras que su trabajo en KK’s Priest se vio reflejado por un par de temas en el que destacó la energía de la interpretación de “Hellfire Thunderbolt”. Owens tuvo tiempo de cantarle de forma divertida a su gorra antes de atacar “Hell is Home” y Fran Santamaría de lucirse en un gran solo de batería que se marcaría antes de “Electric Eye”.
Sin duda, la visita de Tim “Ripper” Owens obedece a las ganas que tiene el público de escuchar algunos temas de Judas Priest que actualmente están fuera del repertorio. Si a esto le unes algún clásico antiguo, algo de la labor de Owens en sus otras bandas y una grupo de acompañamiento muy solvente, el éxito está asegurado.








