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Toxaemia – Rejected Souls Of Kerberus

Discográfica: 

Emanzipation Productions

 

Fecha de edición:

15 de Noviembre de 2024

 

Componentes:

Pontus Cervin – Bajo
Emil Norrman – Batería
Stevo Bolgakov – Guitarra
Dennis Johansson – Voz
Anton Petrovic – Guitarra

La música suele ofrecer multitud de ventajas. Una de ellas es saber que las posibilidades, con independencia del género, son, si no infinitas, difícilmente abarcables. En mi caso, no importan los años que haya dedicado a tal o cual variante, ya que siempre encuentro que lo que no conozco es mucho más que lo que sí. La mínima impotencia que esto me pueda llegar a generar (te das cuenta de que, tras muchos años, tus conocimientos son bastante básicos) se ve rápidamente eclipsada por el hecho de saber que si quiero, de una manera u otra, siempre estaré en disposición de conocer cosas nuevas. Esto viene a cuento porque hace unos años, y de manera muy casual (a través de un foro en Facebook), conocí a Daniel Gallar, un chaval español que, tras varios años de viajes y, entre otras cosas, mucha actividad musical, ha terminado afincado en Viena. Dani no sólo es un músico contrastado con varios grupos y discos a sus espaldas (entre los que destacan Sectariana, segundo y genial álbum del proyecto inglés Nephwrack, su colaboración con el músico Mathias Donoso en The Naked Show, y la discografía del brillante grupo austríaco de heavy / thrash Veil Of Deception), más que recomendables los que yo conozco, sino que también es poco menos que un pozo sin fondo de conocimiento en cuanto al heavy metal en general se refiere. He perdido la cuenta de los grupos que he conocido y a día de hoy me molan gracias a él, y también, por desgracia, de todos los que me ha comentado y ahora mismo no recuerdo. Por no hablar de las horas de entretenida charla vía Whatsapp. Entre los grupos más destacados del primer montón está el que ahora nos ocupa, los suecos (Motala) Toxaemia.

Para resumir lo más posible, decir que Toxaemia es un grupo de death metal creado a finales de los ochenta y que, tras no tener la suerte que seguro se merecía y grabar un par de maquetas y un EP (Beyond The Realm, de 1991), acabó disolviéndose poco después, recién entrada la siguiente década. Una muy posterior recopilación, con el premonitorio título de Buried To Rise (2010), recogería toda su obra de aquellos años y serviría de testamento para el grupo. Hasta que en 2017, la perseverancia de tres de los miembros fundadores, Pontus, Emil y Stevo, los llevó a resucitar la criatura, editando en 2020 el notable Where Paths Divide, su disco de debut tras tantos años de espera. Emil no participó en dicho álbum, pero ya está de vuelta. La historia de Toxaemia me recuerda a la del genial grupo inglés Hell. El caso es que Dani me habló de este grupo, no sólo por su potencial y por lo brillante de ese primer trabajo, sino también por su amistad de mucho años con Pontus, al que conoció en su día cuando ambos coincidieron por trabajo en Escocia y compartieron un grupo que no fue a más pero que hizo que el bajista retomara su afición al respecto, una vez de vuelta en Suecia. Las vueltas que da todo. Toxaemia han editado hace pocos meses este genial Rejected Souls Of Kerberus, y de cara a hacerme con él, y gracias a la mediación de Dani, he podido contactar con Pontus, quien haciendo justicia a la reputación que le precede, no ha podido ser más amable conmigo.

Recuerdo cuando escuché Where Paths Divide por primera vez y, tras una breve introducción, quedé muy gratamente sorprendido por el trabajo de guitarra solista que se podía apreciar ya en el comienzo de la inicial “Delusions”. El resto del trabajo no desmerece y se trata de un gran disco que recibe una atención bastante regular por mi parte. Sin embargo, Rejected Souls Of Kerberus es otra cosa. Toxaemia toman el asunto donde lo dejaron y lo mejoran a todos los niveles (empezando por la portada de William Persson Öberg), de nuevo con la ayuda del omnipresente músico y productor sueco Dan Swanö tras los controles (él mismo ya se había encargado de producir el disco anterior y de mejorar todas las grabaciones originales del grupo en la recopilación ya mencionada). Vuelve Emil a la batería, como ya he dicho, sustituyendo a Per Karlsson, mientras que sigue Dennis Johansson como cantante y el otro guitarrista, Rasmus Axelsson, es sustituido por el actual Anton Petrovic.

La ráfaga de death metal de vieja escuela que inicia el tema título, unida a la amenazante aparición de Dennis, dejan claro de qué va todo esto y resumen muy bien lo que está por venir, pero el grupo no esconde cierta inclinación por momentos algo más melódicos, aunque sean más breves, y eso sólo engrandece el asunto. Además, y ya desde ese mismo principio, algo llama la atención para bien: el sonido es más grave y grueso que en el disco anterior. “M.A.O.D.” (Morbid Angel Of Death) empieza de manera similar, pero aquí lo mejor es la melodía de guitarra que acompaña a la voz durante la estrofa, además de un solo de guitarra algo rockero durante el cual la intensidad dominante se da un cierto respiro y al que sigue una sencilla pero muy contundente sección que lleva el tema a su final. Esto está mejorando, aunque puedo pasar, eso sí, sin los agónicos gritos finales de Dennis repitiendo la frase título, una vez terminada la música, si bien es cierto que algo así va de la mano con el ambiente cavernoso que se suele asociar con este género.

La entrada de “Hunger” es mi momento preferido hasta el momento, gracias a un riff brillante y al incansable trabajo de Emil tras la batería. Sin embargo, la canción muta en una bestia distinta antes de cumplirse su primer minuto, gracias a nuevos riffs y ambientes. El patrón completo vuelve a repetirse y en mitad de todo acontece otro elegante solo, y yo diría que los solos de guitarra del álbum están ejecutados por la misma persona, pero los créditos del disco no especifican si se trata de Stevo o del nuevo hacha Anton, o si por el contrario yo estoy equivocado y ambos comparten esa labor. Al igual que ya hicieron en el primer disco, Toxaemia desempolvan (y mejoran) en éste algunas de sus canciones de su primera etapa, como es el caso de “Beyond The Realm”, que dio título al único EP del grupo, editado en 1991. Me encantan los acordes abiertos durante el estribillo, en contraste con los habituales blast beats de los versos, pero no tanto como la sección instrumental intermedia, un poco en la línea del final de “M.A.O.D.”, con Pontus y los guitarristas creando una gigantesca pared detrás de otro brillante solo.

Genial el aire misterioso y un poco doom de la entrada de “Ex Odio”, un tema que deja un poco de lado los patrones más habituales del género y que tiene momentos que incluso me han recordado a algo que los mismísimos Paradise Lost podrían haber firmado en el pasado. Temazo absoluto, con alguno de los mejores momentos del disco en lo que se refiere a crear un ambiente tenso gracias al trabajo aparentemente sencillo, pero imaginativo e impecable, de los guitarristas. “Blood Red” vuelve a las andadas con la habitual avalancha inicial y mejora cuando el grupo se suelta en la posterior y más ágil sección thrash metal que precede al destrozo que Emil hace en su kit durante el estribillo. Genial parte instrumental, una vez más, y gran labor de Pontus en este tema. Y buen momento también para comentar la de Dennis a la voz. El metal extremo recurre a menudo a voces rasgadas y extremadamente agresivas, pero mientras ciertos cantantes destacan en este ámbito, hay otros que llegan a extremos que, en mi opinión, rozan la parodia y empobrecen el resultado final. Este último estaba lejos de ser el caso de este cantante en Where Paths Divide, pero sí que es verdad que me resultaba el elemento más anodino del conjunto. La mejora es muy llamativa en este nuevo trabajo y Dennis suena poderoso y amenazante sin necesidad de ir más allá.

La frase inicial de “Dawn Of The Enslaved”, la canción más corta del disco, resulta totalmente nórdica y evocadora. Un detalle inesperado en un disco como éste, pero sobresaliente. Cuando el asunto cambia de dinámica se pueden escuchar momentos que incluso recuerdan al heavy metal tradicional, y el conjunto creo que podría encajar en algo como lo que los holandeses God Dethroned hicieron hace no demasiado en su trilogía sobre la Primera Guerra Mundial. A falta de muchos millones de escuchas más, “Temple Of Venom” es de mis temas preferidos hasta el momento y el que más me llamó la atención al principio, gracias sobre todo a las frases de guitarra que acompañan a las partes con acordes abiertos (con Emil jugando de manera brillante con el doble bombo) y a la sección thrash posterior, que acaba desembocando en otra demostración de death metal insano. Gran solo, de nuevo. Es de agradecer el buen gusto de los guitarristas.

Las primeras veces que he escuchado “Follow The Leader” he pensado que esos acordes del principio me recuerdan a algo en concreto, pero sin caer en qué. Ya lo tengo. Me viene a la cabeza, aunque de manera un poco remota, el comienzo de la famosa “Twisted Truth”, de los nuevamente holandeses Pestilence (Testimony Of The Ancients, 1991), un grupo cuya primera etapa es piedra angular del género. Aparte de ese detalle, ambas canciones tienen poco que ver la una con la otra, siendo más extrema la de Toxaemia, que incluye un par de silencios y otra gran y diferente sección intermedia. “Tragedies Through Centuries” es la otra canción del disco recuperada del pasado ya lejano del grupo. Su primera versión (al igual que pasó con los dos temas antiguos que aparecieron en el primer disco) no pasó la fase de maqueta y apareció en la demo Buried To Rot (1991). Es otro ejercicio de death metal clásico, con trémolo picking a tope, muy en la línea de “M.A.O.D.” o “Beyond The Realm”. En esta ocasión, el solo de guitarra es más salvaje, con abuso de la barra whammy, y el final del tema es algo más thrash. El espectáculo termina con una versión del tema “I Saw Them Die”, de Dismember (Massive Killing Capacity, 1995), algo que tiene todo el sentido del mundo, dados el género y la procedencia de ambas bandas, a pesar de que encuentro el original un tanto alejado de lo que hacen Toxaemia. Pontus y compañía se encargan de imprimir su sello propio a la canción (el contraste entre ambos cantantes es llamativo), llevándola a su terreno.

Y esto es todo. Muchas gracias a Toxaemia por la música y por hacer bueno aquello de las segundas oportunidades. Ya estoy esperando el tercero. Y sobre todo, gracias a Daniel y a Pontus.

Texto: Diego Torres 

Temas:

Rejected Souls Of Kerberus
M.A.O.D.
Hunger
Beyond The Realm
Ex Odio
Blood Red
Dawn Of The Enslaved
Temple Of Venom
Follow The Leader
Tragedies Through Centuries
I Saw Them Die

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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