Bandas: Asintomatikas – 422 – 4 Bajo Zero – Arko
Lugar: Sala Backstage de Terrassa – 25 de octubre de 2025
Fotos y texto: Héctor Guillermo Izuel Fernández “Guishote”
El pasado sábado, tras un largo trayecto en metro, tren y una caminata bajo el aire frío de Terrassa, llegué a la Sala Backstage. Desde la esquina ya se sentía el zumbido del rock calentando motores.
Asintomatikas
Las primeras en pisar el escenario fueron Asintomatikas. Sol tomó el micrófono como quien agarra el mundo por el cuello; Sonia y Laia cruzaron guitarras en un duelo eléctrico; Olga marcó el pulso grave, y Joana, desde la batería, dictó la cadencia con autoridad. Su repertorio fue una detonación de versiones que rozaban la insolencia: arrancaron con “Blitzkrieg Bop” de Ramones, y evidentemente, una mecha se encendió en mitad del público… el pogo nació de inmediato. “Bad Reputation” de Joan Jett sonó como una declaración de principios, mujeres con guitarra en mano reescribiendo la historia a base de distorsión.
Luego vinieron “TNT” de AC/DC, “Seven Nation Army” de The White Stripes, “Last Caress” de Misfits, “American Idiot” de Green Day y “Paranoid” de Black Sabbath. Cada tema era una llamarada. El público no paraba de cantar y saltar. La banda encendió la noche con punk, sin frenos y sin fisuras. Esplendidas.
422
La segunda banda en subir al escenario fue 422, una formación sólida compuesta por: Óscar en la batería, Miguel en el bajo, Eva en la guitarra, Sergi en voz y teclados y Concep en voz y percusiones.
Sonaron “Calle Tentación” y “Cunetas” como disparos al aire, canciones que huelen a asfalto, a noches sin retorno. “Soledad” y “Ya no queda nada” consolidaron esa mezcla de oscuridad y sensibilidad que los caracteriza.
Y entonces, llego el instante mágico: “The Phantom”. Sergi apareció con máscara blanca, emergiendo entre luces tenues, encarnando al Fantasma de la Ópera. A su lado, Thanya Santos (de Saltimbanquia) elevó la pieza con una voz lírica impresionante, mientras Alba (teclista de Time Lost) sumaba capas de atmósfera etérea. Fue un momento de piel erizada, de absoluto silencio antes del aplauso.
Después, una ráfaga de clásicos: “Rock You Like a Hurricane” de Scorpions y “Fool for Your Loving” de Whitesnake, con Nuri (de Five) y nuevamente Alba como invitadas.
En “Iron Man”, el escenario tembló con dos bajistas: Miguel y Ferran Descarrega, quien además de fotógrafo demostró ser un animal del groove. Y cuando la energía parecía llegar al límite, ocurrió lo inesperado: Ana, guitarrista de 422, tomó el micrófono, respiró hondo y, frente a todos, le pidió matrimonio a su pareja. La sala estalló en alegría, abrazos y ovaciones. Un momento inolvidable que selló una preciosa presentación .







4 Bajo Zero
De Valencia 4 Bajo Zero trajeron consigo un vendaval de rock duro. Rebeca Montón, con voz de trueno y mirada de fuego, comandó al cuarteto formado junto a Gonzalo Lorente (guitarra), Tomás Martínez (bajo) y Paco Muñoz (batería).
Desde la Intro «Tiburón» ya dejaron claro que no venían a pasar desapercibidos. “Eres fuego”, “No tengo poderes” y “Abominable” fueron un golpe tras otro, con riffs afilados y una base rítmica que hizo vibrar hasta las paredes del lugar. Rebeca se adueñó del escenario con una presencia que desbordaba carisma. En “La reina de la noche” su voz se volvió un látigo que nos azotaba a todos con su fuerza y con “A rocka viva”, el público ya era parte del espectáculo coreando cada estribillo.
Hubo homenajes en su set, un guiño a Iron Maiden en “Reacción” y un destello de Ozzy Osbourne en “Dame la respuesta”. Cerraron con “Paradise”, dejando tras de sí una estela de potencia. El público respondió con un mar de brazos levantados.
Arko
Y para cerrar la noche, Arko, una banda que encarna el espíritu del heavy metal clásico. La nueva formación compuesta por Mery Benítez (voz), Manuel Herrero (guitarra), Fikus (bajo) y Ramón Falgueras (batería), subió al escenario con seguridad.
Abrieron con “Un minuto más” y “Soy”, con una Mery desbordante, que cantaba con el cuerpo entero.
Después llegó “Resurrección”, tema inédito dedicado a Lola, del mítico Bar 4 Ases, una figura legendaria del underground catalán.
El repertorio siguió con los himnos “Arko de fuego”, “Tierra” y “Heavy Metal”. Cerraron con “Reencarnación”, pero la fuerza, el poder, la emoción era tan alta, que repitieron “Resurrección”, esta vez coreada por toda la sala como si fuera un mantra.
La actuación de Arko dejó bien en claro que esta nueva formación dará mucha batalla en la escena metalera, mostrando potencia, actitud y un gran presente. El público quedó eufórico, con sonrisas, abrazos y ese brillo especial que sólo dejan las grandes noches de rock.
El Valkirias Rock Fest 2025 cerró su edición con una ovación que parecía no terminar. Cuatro bandas, cuatro maneras de entender nuestra música y un mismo pulso.
Os aseguro que el año que viene, nadie querrá perdérselo.











