Banda: Whitedemon + Terminal Violence + Angelus Apatrida
Lugar: Razzmatazz, Barcelona – 25 de octubre de 2025
Texto: Òscar Saro
Fotos: Manu Damea
Angelus Apatrida conmemoran su 25º aniversario con un concierto que puso en valor la fuerza y dimensión de su trayectoria. Los arroparon las bandas barcelonesas Whitedemon y Terminal Violence.
Justo un día antes del concierto que nos ocupa, comía con unos compañeros de trabajo y, comentando los planes del fin de semana, expliqué que el sábado me esperaba una cita especial:
—Voy a Razzmatazz a ver a una banda que se llama Angelus Apatrida. ¿Os suena?
Silencio. Nadie los conocía, ni siquiera les sonaba el nombre. Así que compartí un poco más de información:
—Pues resulta que son, probablemente, la banda española de metal en activo más importante actualmente. Vienen de Albacete, llevan 25 años dando caña y hace apenas unos días estuvieron tocando en La Revuelta de TVE… ¡en prime time!
Esta es una escena común cuando los que amamos el metal nos aventuramos a compartir nuestros próximos planes o nuestro último descubrimiento con gente ajena al género. Forma parte de la normalidad, pero esta vez este momento me hizo pensar:

¿Qué debería suceder para que una de las formaciones más destacadas del metal nacional alcance un reconocimiento general, incluso entre quienes no son seguidores del género, pero identifican aquello que tiene peso cultural?
Las respuestas podrían dar para una tertulia entera. Sin embargo, probablemente, lo primero que debería suceder es que el metal dejara de ser tratado como un género marginal dentro de los medios generalistas. En España, las bandas de metal, incluso las más consolidadas y con proyección internacional, apenas tienen espacio fuera de los medios especializados. No se las entrevista en televisión, no suenan en la radio pública y rara vez aparecen en la prensa cultural, salvo como nota curiosa o por algún hito excepcional. Cierto es que, justamente el día 16 de octubre, Angelus Apatrida fueron los invitados del programa La Revuelta de TVE y descargaron «Indoctrinate» en directo. Pero precisamente la irrupción del metal en prime time y la reacción de sorpresa y satisfacción de muchos aficionados a este tipo de música (yo incluido) ante la noticia, es lo que creo que explica la excepcionalidad de este momento y la necesidad de que esto suceda con mayor frecuencia.
Y, en el caso que nos ocupa, no será por toda la piedra que han picado los albaceteños. Si alguien se merece el hashtag #currantesdelmetal serían ellos. No han tenido padrinos, ni modas que los empujaran; lo suyo ha sido siempre puro trabajo, carretera y muchísimos conciertos. Han sobrevivido a cambios de industria, a crisis y a la indiferencia mediática, sin perder ni un gramo de fuerza. Hoy, cada concierto suyo es una reivindicación de la música extrema, la prueba de que el metal español puede ser internacional sin renunciar a sus principios ni a su contundencia. Angelus Apatrida no solo siguen en pie después de 25 años: siguen avanzando como una apisonadora.
Es por todo lo que acabo de explicar que me ha parecido interesante aprovechar esta crónica para poner nuestro granito de arena y compartir una pincelada de la historia de la banda
Biografía resumida de Angelus Apatrida
Esta sería la información que podemos clasificar como fundamental para poder decir que sabes quienes son.
- Son de Albacete
- Hacen thrash metal
- Empezaron el 2000
- Han publicado 8 álbums de estudio
- Es una banda formada por cuatro músicos: Guillermo Izquierdo: cantante y guitarra, David G. Álvarez «Davish»: guitarra, José J. Izquierdo: bajo y Víctor Valera: batería
- Dos miembros de la banda son hermanos (Gullermo y José J.)
- En el 2025 están celebrando sun 25 aniversario
Y aquí os comparto una línea de tiempo que he preparado con la biografía de Angelus Apatrida. Espero que sea lo más exacta posible y que sirva para ilustrar sus 25 años de picar piedra.

Detalles de una noche para el recuerdo

El sábado 25 de octubre era la fecha señalada para que Angelus Apatrida celebraran su 25º aniversario junto al público de Barcelona. Ese mismo día, la banda anunciaba que se habían agotado todas las entradas anticipadas y que solo quedaban disponibles en taquilla. El recinto, que ya presentaba un gran ambiente durante las actuaciones previas, acabó mostrando un lleno absoluto cuando los de Albacete pisaron el escenario.
Las bandas elegidas para acompañar la celebración no podían estar mejor seleccionadas. Tanto Whitedemon como Terminal Violence son dos formaciones emergentes de Barcelona que demostraron que su crecimiento no es casualidad, sino fruto del talento y del trabajo constante. Con pocos años de trayectoria, pero con las ideas muy claras, ambas lograron arrastrar a un buen número de amig@s y seguidor@s, y disfrutaron con la ilusión de quienes saben mejor que nadie la importancia de Angelus Apatrida y lo duro que han tenido que trabajar para llegar a poder celebrar 25 años en la escena del metal español.
Fue una noche de auténtica celebración, con muchísima gente dispuesta a disfrutarla como debe hacerse en un concierto de este calibre: saltando, bailando, gritando y dándolo todo. Además de l@s compañer@s de los medios, me crucé con un montón de caras conocidas que me hizo ilusión saludar. Entre ell@s, Luís Blanco, reputado rockero barcelonés y director del Centro de Música Jam Session, orgulloso seguidor de unos Whitedemon formados por su hija y antiguos alumnos. También Uri Yerga, líder de la banda barcelonesa de thrash metal progresivo Illusion, que en 2025 han publicado el espectacular Stages of Self-Destruction y ya nos adelantó que están preparando nuevo material. Y también Andreu Van den Eynde, conocido abogado catalán y metalero confeso, que me contó con una sonrisa que aún conserva viejas ediciones de Metal Hammer guardadas en casa.
Whitedemon ascienden a su cima más alta con merecimiento y personalidad

La noche arrancó con los barceloneses Whitedemon, que es una joven banda de atmospheric groove metal que hace ya un tiempo que seguimos de cerca, porque no hay más que verlos en directo para darse cuenta de que tienen un futuro prometedor. Los pudimos entrevistar en abril del 2024 (ver entrevista) en las instalaciones del Centro Superior de Música Jam Session en Barcelona que es su casa y uno de los lugares donde han adquirido esta sabiduría musical que destilan, a pesar de su juventud. Hasta la fecja han publicado dos EPs: NANKURUNAISA (febrero 2023) y FAIRYTALE (junio 2024). La verdad es que los he hemos visto múltiples veces en salas diversas y, por esos, sabíamos que esta fecha, para ellos, tenía todos los ingredientes de lo que se define como un sueño hecho realidad. La primera vez que tocaban en una sala tan grande, abriendo para una banda de la entidad de Angelus Apatrida. Mucha ilusión y también una presión superior a la habitual, que en ningún momento los hizo empequeñecer, sino que totalmente al contrario. Les tocó ocupar medio escenario, pero fue como si lo tuvieran entero para ellos.
El primero en aparecer sobre el escenario fue Marc García que se sentó tras su batería y, a continuación, el resto de la tropa: Raquel Pizarro y Jandro López a las guitarras, Carlos Cervilla al bajo… y entonces, cuando empezaron «DOPPELGÄNGER», entró la cantante Elba Blanco, en modo dueña y señora del escenario. Defendieron el tema con fuerza y en los momentos de furia instrumental los vimos moverse en su característico headbanging sincronizado que da más poder si cabe a la canción.
Elba hizo las presentaciones y nos preguntó: “¿Cómo estáis en esta noche tan mágica?” Siendo obvio que para ell@s lo era.
Con “HEKATE” incitó al público a gritar el título a ambos lados, y la llamada funcionó para encender bastante al personal. Avanzado el tema, propuso que nos acuclilláramos, pero este reclamo costó que todo el mundo lo siguiera.

Llegó “LUCIFER”, una canción que empieza más suave, arrancando con arpegios y voz limpia. Marc cambió baquetas por mazas y el ambiente se relajó por unos instantes, hasta que el tema recuperó esa furia característica y Elba volvió a pedir cuernos al aire. Jandro apoyó la voz principal con coros que encajan muy bien y hasta hubo un intento de wall of death, abriéndose un gran espacio entre la gente, pero nuevamente sin conseguir la explosión deseada. ¡Se intentó!
Elba se presenta de nuevo, agradeció la invitación a Angelus Apatrida y nos hizo notar que: “Han hecho muy felices a una banda de chavales”. Así cayó “UNDERWATER ODYSSEY” con la que desplegaron toda su potencia y el público lo reconoció con una ovación notable al acabar.
Acto seguido llegó el turno “FAIRYTALE”, que comienza con Marc redoblando la batería con poderío. Elba canta tapándose la boca como cuando jugábamos a indios y el tema entra en esa cadencia magnética que culmina con ese tapping demencial de Raquel. Ahora sí, el público encendido y manos alzadas por doquier.
Y así llegó el momento de su himno inicial: “Fue el primero que compusimos, así que se llama como nosotros”: “WHITEDEMON”. Brazos arriba, coreo masivo… y el público ya totalmente activado.
Para cerrar, su clásico final que nunca les falla y deja el ambiente ardiendo: la versión de “Killing in the Name of God” de Rage Against the Machine. La sala explotó con un final apoteósico, mientras, Elba sentenciaba: “¡Nosotros somos Whitedemon!”. Unos demonios blancos entrañables, que hemos visto evolucionar y que emociona mucho verlos coronar el escenario grande de Razzmatazz.



Terminal Violence demuestra ser una máquina diseñada para desatar el caos
Terminal Violence es una banda de thrash metal barcelonesa que, aunque llevan pocos años de aventura, ya se encuentra en plena efervescencia. Los vimos en la última edición de Can Mercader Festival (ver crónica) y damos fe de que tienen un directo diseñado para desatar el caos.

Con un álbum debut recién horneado, Moshocalypse (25/11/2024), y un EP previo llamado Warhole (07/01/2023), la banda formada por Miquel Roura al bajo, Tolo Juan a la voz, Edgar Beltri y Pal a las guitarras y, esta vez, Saúl Rosales (A Dark Reborn, Kreyl, Metalfetamina) a la batería en sustitución temporal de Héctor Rodríguez, salió dispuesta a desatar la locura.
Mientras izaban por detrás su pancarta con letras amarillas, los vimos hacer sus últimas pruebas de sonido antes de empezar. Ocuparon un poquito más de escenario que sus antecesores y se encargaron de que, desde el primer minuto, hubiera un moshpit en el centro de la pista que no paró de hervir en todo el bolo. Su thrash es pura adrenalina y está cimentado en ese tipo de estribillos cantados a grito pelado que son como una incitación a no parar de moverse.
Mientras sonaba una intro subieron al escenario, exclamaron un “Som Terminal Violence i això es diu”: “Instinct Suppressor” i este fue el pistoletazo de salida para poner el modo apisonadora y no abandonarlo hasta bajar del escenario.
Tolo detectó que todavía el ambiente todavía estaba frio y ordenó más movimiento. Siguieron con “Wild Beasts” mientras la zona de baile creció obedientemente.

Para “Zombie Mosher” tuvimos excursión de Edgar al medio de la pista, mientras mostraban una señal de rotonda desde el escenario. Un circle pit salvaje rodeó al guitarrista, que volvió al escenario en modo crowd surfing.
Entre mosh y mosh, “Fuck The System” cayó como un puñetazo antisistema y sin pausa posible. Y así llegó el momento de agradecer en voz alta la ayuda de Saúl: “Sense ell no haguéssim pogut tocar avui”. Saúl es un tipo genial, lo conocemos perfectamente en su papel como batería de A Dark Reborn y se ha de reconocer que llegó con los deberes hechos y sonó atronador. Espectacular company!
Continuaron con “Smart is the New Dumb” y “One Step to the Front” para las que vimos manos en alto y un nuevo circle pit descomunal. Para “Sound the Alarm” nos explciaron invitaron a visionar el videoclip que han preparado y, levantando la señal de rotonda para evitar que el caos se detuviera.
Más tralla con “Slaves of Greed“y con “All Hail Zyon” aprovecharon para lanzar mensajes contra “l’estat genocida d’Israel”, sin miedo y con mucha rabia.
“Voleu una més?” preguntaron. La respuesta era obvia… pero tenía condiciones: “Aquí vull veure sang i fetxe”. Así desataron un “Riddle of A Nightmare”, con un wall of death para poner punto final al caos, dejando a toda la sala con la adrenalina disparada. Mientras hacían la foto finish el público no podía parar de gritar y celebrar un ritual de auténtica locura colectiva.








Un cuarto de siglo de metal: Angelus Apatrida conquistan Barcelona
Empiezaron puntuales y con el ambiente muy encendido., gracias al trabajo de los que pisaron el escenario antes que ellos. Angelus Apatrida salieron al escenario dispuestos a demostrar, una vez más, por qué son el buque insignia del thrash metal estatal. Pancarta con su logo al fondo, todo el escenario para ellos y unas barras de luces horizontales que se sumaban a una iluminación espectacular durante toda la noche. El campo de batalla estaba preparado.

El cuarteto subió al escenario mientras sonaba una intro épica, antes de lanzarse sin contemplaciones a “Clockwork”, una declaración de intenciones: velocidad, precisión y actitud. Desde el minuto cero, la apisonadora de Albacete no dio respiro.
“To Whom it May Concern” bajó el tempo solo lo justo para dar pie a columnas de humo, los primeros crowdsurfers y un público que rugía a cada riff. Luego llegó “Snob”, demoledora y coreada, antes de que el escenario se tiñera de humo y fuego con un “Indoctrinate” que tocaron hace una semana en La Revuelta.
“Molt bona nit, Barcelona! Moltíssimes gràcies!” gritó antes Guille antes de continuar con “Of Men and Tyrants”, recordando que ya han pasado 15 años desde el lanzamiento de Clockwork.
El público estaba completamente entregado cuando presentaron “Cold”, primer sencillo de su último disco (dos años y cinco días de vida, según ellos mismo) para el que pidió un circle pit. Le siguió “We Stand Alone”, himno de agradecimiento nacido en plena pandemia, con los brazos en alto y un sonoro “!eh, eh, eh!” coreado por todos. Entre una cerveza abierta y agradecimientos, el Guille nos recordó que ese mismo escenario habían grabado hace dos años su único DVD en directo, Hidden Livevolution

“End Man” hizo cantar a todo el recinto antes de una breve pausa en la que sonó ese “That’s Life” de Frank Sinatra que fue banda sonora en The Joker, mientras los músicos tomaban aire. Pero la calma duró poco: “One of Us” volvió a desatar el caos, con otro circle pit monumental. “Un tema casi tan viejo como yo, como diría Bilbo”, bromeó Guille para un “The Thornmaker”, que cumplía dos décadas. La gente respondió con cánticos de “¡Angelus, Angelus!” que resonaban como truenos. Fue en ese momento que la banda agradeció nuestra presencia y recordó que no han parado de venir por tierras catalanas.
“Farewell” sirvió como balada-tregua, con las luces de los móviles en alto, antes de enlazar con “Free Your Soul”, que provocó un mar de brazo alzados espectacular. El cantante nos advirtió que “De aquí hasta el final es hostia fina pura y dura” y aprovechó para agradecer calurosamente la presencia de las bandas antecesoras.
“Violent Dawn” desató la erupción del moshpit, “Give ’Em War” llevó a Davish al foso para organizar un circle monumental y, por si faltaba espectáculo, apareció una guillotina en escena para “decapitar” a un tipo con máscara de cerdo antes del estallido de “Sharpen the Guillotine” culminada con una bandera palestina ondeando al grito de “Visca Palestina lliure!”.
La traca final fue de infarto: “Versus the World”, con discurso grabado y público en combustión; “The Manhattan Conspiracy”, entre una riada de surfistas humanos y una pausa para hacerse una foto con el público.
Pero todavía quedaban dos cartuchos más: “Thrash Attack” mantuvo el pogo encendido y, tras un sonoro “¡Oe, oe, oe, oe, oe!”, cerraron con “You Are Next”, circle pit final incluido, cámara surfeando entre la multitud y toneladas de humo.
“Nos vemos pronto, porque somos unos cansinos. Pero ojalá sigamos viéndonos otros 25 años más”. Y con eso, Angelus Apatrida firmaron otra noche de gloria, sudor y thrash sin concesiones.





