Banda: Arch Enemy
Lugar: Jimmy Jazz, Vitoria-Gasteiz – 5 de agosto de 2026
Texto y Fotos: Álvaro Foronda
Los últimos meses de Arch Enemy han sido de todo menos relajados: si en noviembre de 2025 los suecos anunciaban la partida de Alissa White-Gluz, durante unos meses nos mantuvieron con la intriga de quién sería su sustituta. Esta duda fue solventada por partida doble: en febrero de este mismo año, la banda publicaba un nuevo tema, “To the Last Breath”, y se aventuraba a presentar a quien sería la nueva frontwoman de la formación: Lauren Hart. Para quienes no la conocían, fue una auténtica sorpresa pero lo cierto es que Lauren lleva una larga carrera como vocalista de metal en las bandas Once Human y Divine Heresy. Un buen fichaje para incorporar a las filas de Arch Enemy, sin lugar a dudas.

Al mismo tiempo que ocurrían estos cambios y que, debemos mencionar que habían lanzado su duodécimo álbum de estudio a principios de año, Bloody Dynasty, la banda de Michael Amott había anunciado su presencia en diferentes festivales de verano, tales como Rockstadt Extreme Fest, Leyendas del Rock, Alcatraz, Motocultor y otro buen puñado de eventos con nivelazo. La gran noticia vino a finales de febrero: tras anunciar la incorporación de Lauren, la banda también publicó algunas fechas en salas, para la alegría de sus fans. Acostumbrados a verles en grandes eventos o estadios, tener la oportunidad de disfrutar de Arch Enemy en una sala modesta, es todo un lujazo. Y el premio en nuestro país se lo llevó Vitoria: el recinto elegido sería la Jimmy Jazz, por la cual han pasado toda una retahíla de grandes artistas y que siempre es un buen lugar para recibir a bandas de un nivel enorme, como lo previsto en esta ocasión.
Y es que el cinco de agosto, la formación de origen sueco –aunque Lauren sea estadounidense y haya crecido en Australia–, tenía previsto encontrarse de camino a su show en el Leyendas del Rock y entendemos que, de camino a esa cita, podían permitirse una paradita para hacer felices a sus seguidores. Las entradas volaron en cuestión de días y, desde entonces, fans de todas las esquinas de la Península llevan esperando el gran momento. Además, el aderezo perfecto a todo ello era otro dato inesperado: el día del concierto de Arch Enemy, es el día grande de la Semana Grande de Vitoria –se celebra la Virgen Blanca–, por lo que la fiesta estaba más que asegurada.
La zona colindante a la Jimmy Jazz estaba a rebosar de gente: siendo festivo, una gran cantidad de seguidores de la banda había decidido acercarse hacia allí, comer fuera y tomar unos tragos antes del concierto. El buen tiempo acompañaba, por lo que el plan era redondo. Cerca de las ocho de la tarde, un buen puñado de personas esperaba para entrar a la sala. Al haber espacio limitado, estábamos convencidos de que muchos y muchas iban a intentar conseguir un buen hueco cerca del escenario; la ocasión lo merecía.



Para las ocho, como estaba previsto, comenzó el desfile de fans hacia el interior del recinto. En general, iban directos a la parte delantera pero también hubo quién decidió pasarse primero por la zona de merchandise –a echar una ojeada o adquirir directamente una camiseta–, o por la barra del bar, para no tener que moverse de sus puestos más tarde. Una vez ubicado todo el mundo, rozando las nueve de la noche, llegaba la hora clave y comenzaría la fiesta. Los primeros compases de “Ace of Spades” indicaban que el ‘sarao’ estaba a punto de arrancar.
Daniel Erlandsson, quien se encargaría de aporrear los platos y marcar el ritmo durante toda la noche, sería el primero en subirse al escenario. Los gritos y aplausos fueron recibiendo uno por uno a cada miembro de la banda hasta que, en último lugar, llegó Lauren Hart, el ‘último fichaje’ cuyo primer show con la formación sueca había sido hace apenas algo más de cuatro meses. Con una enorme sonrisa, Lauren saludó y pasó a sacar esa voz de inframundo para interpretar “Silent Wars” como apertura de la actuación. Tan solo en el primer puñado de canciones ya aparecieron temazos como “Ravenous” o “War Eternal”, que da nombre al álbum homónimo de 2014.


Decidieron que, a continuación, era un buen momento para presentar el single que vio la luz en febrero “To the Last Breath” –con una buenísima acogida– y “Blood Dynasty”, único corte que incluyeron en el setlist de Vitoria de su álbum más reciente de 2025. Después, “Under Black Flags We March” o “No Gods, No Masters” fueron otros de los sencillos que fueron alternando con el paso de los minutos. Entre canción y canción, Lauren aprovechaba para interactuar con quienes se habían acercado a verles, mostrando preocupación por el calor que había en la sala. Preguntó en varias ocasiones si alguien necesitaba agua e incluso se animó a echar algo de agua hacia los asistentes. La verdad que Hart nos pareció un derroche de amabilidad y energía, alguien muy familiar y cercano, y nos encantó esa actitud que encaja tan bien con el resto de la banda.
Tras el combo “Dead Inside” –del Burning Bridges de 1999– que dio el relevo a “We Will Rise” del Anthems of Rebellion, que vio la luz cuatro años después, la banda se despidió de su público. Pero de allí no se movió ni un alma y es que “Nemesis” no había sonado aún y aquellas personas no tenían intención de abandonar la Jimmy Jazz sin disfrutar en directo de ese temazo. Una vez hubieron transcurrido unos instantes, Arch Enemy volvió a hacerse con los mandos y ahora sí, en el encoré sonó esa tremenda “Nemesis” que es como un himno para los de Halmstad. Fans enloquecidos que cantaron a pleno pulmón esta canción, ignorando un poco todo lo demás incluido en el encore. Desde luego que no se les puede pedir más.
Salimos del recinto contentos y con esa sensación increíble de haber asistido a un conciertazo. Al terminar la banda se quedó un buen rato saludando a sus seguidores y agradeciendo, una vez más, la acogida que les habían dado. Una noche para recordar, ya que no es tarea fácil ver a una formación de la talla de Arch Enemy en una sala modesta y en ese ambiente tan familiar. Una buenísima experiencia que esperamos poder repetir con otras bandas. De diez.





