Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

Crónica del duelo Wolfheart – Before The Dawn

Bandas: Wolfheart – Before The Dawn
Lugar: Sala Wolf, Barcelona – 22 de septiembre de 2025
Fotos: Miquel Raga
Texto: Edu A. Crime

Curiosa velada la que vivimos en la Sala Wolf en esta nueva visita de Wolfheart a nuestras tierras. Y es que, más que la actuación de un cabeza de cartel acompañado de una banda telonera, pareció tratarse, como veremos a continuación, más de un doble cartel, y más cuando ambas bandas comparten (muchos) puntos en común. No se llenó ni de lejos la Wolf, pero hay que decir que el público asistente se lo pasó en grande con las actuaciones de ambos grupos.

Before the Dawn: Agresividad y melodía que convencen

No tenía demasiadas referencias sobre Before The Dawn. Pero, desde luego, los fineses poseen una dilatada trayectoria, más extensa, de hecho, que la de la banda principal de la noche. Lo que comenzó siendo un proyecto del líder de Wolfheart, Tuomas Saukkonen (a la sazón, factótum absoluto), se convirtió a la postre en una banda de pleno derecho.

Mientras la banda se posicionaba en escena, comprobamos que el guitarrista de Before The Dawn no es otro que Vagelis Karzis, actual guitarrista de Wolfheart y bajista de gira de Rotting Christ durante unos cuantos años. Para más inri, tras los parches se encontraba el propio Saukkonen. Completando la formación tuvimos al imponente frontman Paavo Laapotti y al bajista Pyry Hanski, que se dejó la piel en el escenario.

Debo decir que disfruté mucho del show. La banda estuvo muy enchufada en todo momento y contagió a la audiencia de ese entusiasmo. El estilo que practican Before The Dawn es una curiosa amalgama de Death Metal con toques Goth, alternando profundos guturales —que Laapotti ejecutó a la perfección— con pasajes suaves, sobre todo en los estribillos, con voces limpias; un poco en la onda de unos Fear Factory sin el componente industrial. Fue precisamente en esos momentos donde el frontman pasó algunos apuros en ciertos temas, aunque hay que decir que, en general, rayó a gran altura.

Before The Dawn poseen una dilatada discografía, aunque los álbumes más representados de la noche fueron su más reciente Cold Flare Eternal y Deadlight, editado en 2007. Fueron, a la postre, un total de once temas, lo cual justifica mi comentario inicial de que la velada fue más bien de un doble cartel. La inicial “As Above, So Below”, así como unas impetuosas “Fatal Design” y, sobre todo, “My Darkness”, lograron conectar totalmente con el público. “Monsters” fue uno de mis momentos favoritos del show, bajando un poco las revoluciones.

El trabajo de Karzis a las guitarras fue sobresaliente, si bien hubo algo que me chirrió bastante: muchas de las rítmicas estaban sampleadas, encargándose Karzis más de las partes melódicas, solos y algunos riffs. Llámenme anticuado, si quieren, pero me gusta que las guitarras que suenan en un escenario estén tocadas en directo. No vamos a hacer un drama de ello, ya que, como he comentado, el show fue de notable alto. Las tres últimas piezas, en especial una tremenda “Deathstar”, acabaron de redondear una actuación que dejó completamente satisfecho al público asistente.

Wolfheart entusiasman a la audiencia con lo justo

Es curioso cómo, a veces, puede variar la experiencia personal respecto de los que te rodean. El show ofrecido por Wolfheart es ejemplo perfecto de esta apreciación. Hablemos sobre ello.

No fue necesario esperar demasiado para que los miembros de Wolfheart subieran a las tablas de la sala, ante una afluencia de público algo mayor. De nuevo tuvimos a Vagelis Karzis a las guitarras (esta vez todas en directo) y al “frontman” (es un decir, como veremos a continuación) Tuomas Saukkonen, en esta ocasión ejerciendo de cantante principal y guitarra. La potente base rítmica estuvo formada por los ya conocidos Lauri Silvonen, bajista, y Joonas Kauppinen a la batería.

La propuesta de Wolfheart comenzó orientada hacia el Death Metal con ciertos toques Black atmosférico, pero ha ido evolucionando hacia un Death más, digamos, “majestuoso” e igualmente atmosférico. Una propuesta que, si bien resulta atractiva, me acaba resultando algo repetitiva. No obstante, el show comenzó muy bien con “Ancient Cold”, que abre igualmente su más reciente larga duración, Draconian Darkness.

Hay que decir que, a nivel de ejecución, lo ofrecido por Wolfheart fue sobresaliente, en particular el trabajo y la entrega de un Karzis que, no hay que olvidarlo, se metió dos shows seguidos entre pecho y espalda. La base rítmica funcionó a plena potencia, con un Silvonen muy activo que hizo las veces de maestro de ceremonias. Saukkonen estuvo muy seguro a las voces, aunque, en mi opinión, la actuación previa de Paavo Laapotti durante el show de Before The Dawn le ganó la mano.

El problema viene cuando tienes a la mitad de la banda en piloto automático. Saukkonen se limitaba a cerrar los ojos y ejecutar sus partes, quedándose en un absoluto segundo plano entre canción y canción. Y, por lo que pude averiguar, no es lo habitual en las actuaciones de Wolfheart, lo cual convierte la situación en bastante “sospechosa”. Igualmente, era obvio que Kauppinen tenía la cabeza en otro sitio, pese a, insisto, ejecutar las piezas con total eficacia.

Personalmente, disfruté bastante más de los temas más antiguos, como una espectacular “Ghosts of Karelia” extraída de su ya lejano debut Winterborn, o piezas como “Zero Gravity”. Y también fue toda una sorpresa, y probablemente uno de los temas que más disfruté en toda la noche, la rendición de “Carnivore”, extraída de su último EP, titulado de forma poco imaginativa Draconian Darkness II.

El giro hacia el Death Metal más melódico y majestuoso en temas como “Valkyrie” o “The King” me resultó algo más monótono. A todo esto, hay que decir que la respuesta del público fue, en todo momento, de entrega total; coreando los temas y enredándose en numerosos circle pits. Pero, entre el giro estilístico de los últimos álbumes —que, obviamente, fueron los más representados de la noche— y la desgana de la que hizo gala Tuomas Saukkonen, que contrastaba (para mal) con la absoluta entrega de Karzis y Silvonen, este que suscribe no acabó de disfrutar de lo ofrecido.

La triada final aglutinó lo más antiguo y lo más reciente de la banda. Así, “Grave”, de lo mejor del último álbum, condujo al final “oficial” del show. Pocos minutos después, la banda volvió a escena para interpretar un par de piezas: “The Hunt”, del primer trabajo, con unas gaitas que me rechinaron bastante (lo siento, no soporto las gaitas en el metal, es superior a mí), y la final “The Hammer”, que dejó al público totalmente rendido.

Si hay que hacer caso al público (que siempre tiene la razón), lo ofrecido por Wolfheart fue impecable. Personalmente, por una parte, es algo completamente subjetivo que yo no conecte con los últimos trabajos de la banda, pero, por otra parte, creo que debería exigirse a una banda un mínimo de implicación en los conciertos, y en ese sentido Wolfheart —o, para ser justos, el 50% de Wolfheart— no estuvo a la altura.

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

Artículos relacionados