Festival: Concert Music Festival – ZZTop
Lugar: Pob. Sancti Petri, Chiclana de la Frontera, Cádiz – 25 de julio de 2026
Texto: Adriano Pinelo
Fotos: Aitana Bofill
Cuando realizo una crítica acostumbro a hacer una breve introducción del evento en cuestión al que voy a cubrir; ya sea el ambiente que se percibe, el paisaje o incluso el tiempo que hace esa noche. En esta ocasión, y por razones totalmente ajenas a este, vuestro seguro servidor, no fue posible.
Pasadas las 22:30, hora a la que por fin conseguí acceder al recinto, aparecieron los barbudos de Texas brillando con sus más estrafalarias vestimentas y el impresionante, a la par que inoperativo, bajo de 17 cuerdas con el que Elwood Francis nos tiene acostumbrados al inicio de cada espectáculo. Sin mediar palabra arrancaron con el Mega hit “Got Me Under Pressure”. El ambiente a gasolina dió paso a temas más suaves, cerrando la primera ronda de trallazos con mi querido “Jesus Just Leave Chicago”, al más puro Blues Sureño. En ese momento consideré que había merecido la pena esperar una hora el pase de prensa, sopesando que la noche prometía fuel, cerveza y Rock a partes iguales.


La segunda tirada de dados no se quedaría atrás, abriendo la mano con “Gimme All Your Lovin’”, otro de sus grandes himnos extraído también de su disco cumbre, “Eliminator” (1983). El Rock fluía a raudales por las arterias de Chiclana, que se desangraba con cada nota que derramaban los tejanos, pero aun así tendría que decir que a diferencia de la última vez que los vi, allá por el 2011, en esta ocasión no salía ni una palabra por parte de Gibbons, que se recreaba en sus solos como si fuera la primera vez que se subiera a un escenario y tuviera que tratar de impresionar al respetable. Apenas tres palabras ininteligibles, y a por otra; sería el momento de “Pearl Necklace”.
Alternando grandes éxitos de Rock con su Blues más puro, la velada iba cambiando de ritmo casi a la par que los instrumentos de cuerda, que iban a juego entre Gibbons y Francis prácticamente en todo momento.
A mitad de la velada llegaría “My Head’s In Mississippi”. Toda la fuerza del Rock y el riff del Blues Eléctrico más poderoso concentrados en apenas cuatro minutos. Esa sería la canción que definiría la noche, la cual iba avanzando y el grupo sonaba compacto, aunque el retumbo del bombo afeaba el momento de cuando en cuando, pues te golpeaba en el pecho de una manera inesperada y salvaje. Según me comentó un amigo baterista con el que compartí el concierto, el subgrave estaba mal modulado, de ahí la sensación de que te diera un vuelco el corazón en algún que otro instante. Daba la impresión de que los técnicos iban regulando las pistas sobre la marcha hasta alcanzar el sonido idóneo, y he de decir que costó algo de tiempo que eso pasara.
Dejando a un lado los pequeños problemas técnicos que iban subsanándose sobre la marcha, habría que decir que la gente se lo estaba pasando en grande. Prueba de ello sería el momento en el que comenzaron a sonar los primeros acordes del “Sharp Dressed Man”, en el que el público terminó de venirse arriba. Algo que por supuesto no pudo faltar fueron la guitarra y el bajo de peluche rosa para endulzar la ya de por sí empalagosa “Legs”, momento final que aprovecharon para dar paso a un nuevo cambio de vestuario, que yo personalmente interpreté como lo que creía que era. Chaquetas de un “discreto” rojo sangre devolvían a los de Houston al siglo veinte, mientras yo seguía pensando que quedaba espectáculo para rato. Nada más lejos de la realidad; comenzaba el temido bis. El principio del fin se acercaba sin apenas darnos cuenta.
Una pequeña pausa y un guiño inadvertido nos puso los pies en la tierra, pudiendo, eso sí, disfrutar de un delicioso “Azúcar Moreno”, un “Thunderbird” a medio gas que me costó incluso reconocer en un principio, aunque no por ello dejara de disfrutarlo, y la más que esperada “La Grange”.
Tal y como llegaron se fueron y nos dejaron un sabor agridulce en los labios. Apenas una hora y media de concierto que se nos hizo muy corto. Faltaron muchos temas que todo el público demandaba; “Tush” y “Viva Las Vegas” fueron algunos de ellos. A mí personalmente me faltaron los que no suelen estar en los CD de grandes éxitos; tales como “Bad Girl”, “Beer Drinkers & Hell Raisers”, o “I Got The Six”, entre otros.
En fin, me temo que no se puede contentar a todos, tan sólo a la mayoría: ¡VIVA LAS VEGAS!






