Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

Art Cruz (Lamb of God): “Cuando tocamos para nosotros, sale lo mejor de nosotros”

Hay discos que suenan grandes y discos que suenan honestos. Into Oblivion aspira a ser ambas cosas. Con la contundencia habitual de Lamb of God pero desde un lugar más libre y personal, la banda encara una nueva etapa sin presión ni agenda externa. Art Cruz nos recibe con esa mezcla de humildad y determinación que define su momento actual: todavía fan, todavía hambriento y decidido a prolongar el legado mientras las ruedas sigan girando. Fecha: 11/02/2026
Texto: Òscar Saro / Fotos: Travis Shinn

En marzo publicáis vuestro nuevo álbum Into Oblivion. Hemos leído que lo titulasteis así porque es “hacia donde nos dirigimos”. ¿Puedes ampliar esa idea?

Creo que, desde mi punto de vista personal, al menos para mí se siente así. Randy (Randy Blythe, cantante de la banda) es el maestro letrista, pero yo creo que ya no se trata tanto de política. Creo que ahora se trata de nosotros mismos. De ti, de mí, de la siguiente persona, de mi vecino… y realmente se siente así. Al menos para mí lo es.

Es una época un poco aterradora, hay mucho estrés, mucha rabia, mucha ansiedad… y “oblivion”, el olvido, la nada, desde mi posición, se siente como si simplemente fuéramos a desaparecer en la nada antes de darnos cuenta. Y eso es desafortunado, porque el mundo es hermoso, ¿sabes? Lo es. Así que sería una pena desaparecer en el olvido.

También hemos leído una afirmación de Mark (Mark Duane Morton es el guitarra solista de Lamb of God) me gusta mucho: “Se siente bien estar en una etapa de la banda en la que no hay una agenda, solo hacer la música que creemos que es genial”. ¿Estás de acuerdo?

Sí, totalmente. Este es mi tercer álbum con la banda y muchas cosas han cambiado desde el primero que hice con ellos. Es muy emocionante formar parte de esa declaración, aunque no haya estado en el 100% de los discos, pero el 25% es mucho.

Desde 2020 hasta ahora, siento que la banda ha desarrollado una nueva relación sobre cómo trabajamos juntos. Sabemos qué nos hace felices y sabemos que lo hacemos por nosotros mismos. Y cuando tocamos para nosotros, sale lo mejor de nosotros.

Ya no hay presión. Y lo he dicho antes: siento que Into Oblivion es como un “grandes éxitos” con música nueva. Ha sido muy inspirador. No tenemos que tocar para nadie. Nadie nos marca una dirección. Cada uno llegó e hizo lo que mejor sabe hacer. Y eso se nota en la música y en el álbum.

Creativamente ha sido algo muy natural; no ha cambiado mucho desde el inicio del proceso de composición hasta el resultado final. Eso nos demuestra que todos estábamos felices pudiendo hacer lo que mejor hacemos. Brillamos mucho más así, en lugar de discutir: “No, esto me gusta más” o “esto otro”. Es más fácil tener fe en los demás. Tenemos mucha fe en la capacidad de cada uno y en el momento en el que estamos como banda.

El álbum se grabó en distintas localizaciones. Por ejemplo, tus baterías se registraron en Richmond, Virginia. ¿Es más difícil trabajar así?

Creo que conecta con lo que acabo de decir. Aunque hemos estado en lugares distintos, eso ha permitido que cada uno estuviera en su propio mundo de confianza. En Omens (2022) grabamos todos al mismo tiempo, incluso en la misma sala tocando en directo. Eso tiene una comunicación muy emocionante cuando te ves cara a cara. Pero a veces “menos es más”. Pensar menos permite pensar con más libertad. Y creo que eso da una experiencia más orgánica. Simplemente ocurre de manera natural.

Eso solo es posible si tienes un gran productor como Josh Wilbur, que lleva tantos años con la banda. Él es casi como un miembro más que no está públicamente en la banda. Nos conoce individualmente a todos. Mi experiencia grabando con él siempre ha sido fantástica, esté solo con él o con toda la banda. Esta vez estuvimos cada uno por separado con él. Nadie estuvo junto, salvo algunos momentos con las voces, porque Mark y Randy escriben la mayoría de las letras y eso requiere conversación.

Pero musicalmente, cada uno hizo lo que mejor sabe hacer. Y siendo modesto, Óscar… creo que es el mejor álbum de Lamb of God que hemos hecho. Es lo que toca decir (risas), pero ahora puedo decir que no he perdido la sensación de ser fan. Yo era fan antes de entrar en la banda.

Estoy realmente impresionado de que lo hayamos hecho cada uno por separado y que haya encajado como debía.

¿Qué diferencia hay entre tocar canciones clásicas que se escribieron antes de que entraras, cuando eras fan de la banda, y ahora tocar material nuevo en el que has participado, como este que acabáis de cocinar?

Es muy gratificante. Hay algo muy espiritual en tener conexión con la música que tú mismo has creado. Es diferente tocar canciones que escribí con la banda o un disco que yo grabé.

Pero si dejo el ego a un lado, sigo apreciando tocar el material antiguo porque yo era fan. No es un trabajo en el que ficho diciendo “uff, tengo que tocar las canciones viejas”. Yo amaba esta banda de adolescente.

Son sentimientos distintos pero idénticos en mi mente: ambos me emocionan mucho.

Lo que sí puede pasar es que tocar el material clásico sea intimidante por ciertos fans del heavy metal y por algunos críticos muy extremos, especialmente en la comunidad de bateristas. A veces pueden ser demasiado críticos y eso afecta. A mí me ha afectado en el pasado. Por suerte he encontrado una forma de afrontarlo y sentirme bien tocándolo todo. Estoy muy feliz de estar en la posición en la que estoy.

Lamb of God – Into Oblivion (Official Music Video)

Hablemos de canciones del nuevo trabajo. La que abre el disco, “Into Oblivion”, Un temazo poderosísimo que empieza con Randy rugiendo “I’am de  chaos”. Explícame como ves este tema

Desde el punto de vista musical, porque no soy letrista, entiendo el mensaje de Randy muy claramente. Está enfadado en esa canción, muy directo.

Musicalmente es muy una canción de Mark Morton. Él es excelente escribiendo himnos grandes. Cuando él y Willie (Willie M. Adler es la guitarra rítmica) se juntan, es mágico. No cambió mucho desde su concepción, tuvo un proceso muy orgánico. Como fan, escucho muchas versiones de Lamb of God en ella: escucho “Ashes of the Wake”, escucho cosas de Sacrament, pero también escucho la nueva etapa desde que yo entré, algo de “Memento Mori”.

La estructura es clásica Lamb of God, pero la producción con Josh suena muy moderna. Es interesante oír riffs que recuerdan a Ashes of the Wake, pero con un enfoque moderno que se siente fresco. El sonido de Lamb of God es icónico. Como cuando escuchas un riff de Slayer o Metallica y sabes que son ellos. Cuando escuchas un riff de Lamb of God, lo sabes. Eso no se puede enseñar.

“Parasocial Christ” es otro tema que no da tregua. Tu batería es alucinante. Con un vídeo bastante impactante. ¿Qué me puedes explicar esta canción?

¡Gracias! En esa canción me sentí muy libre. Nadie me guiaba. Toqué lo que quería tocar. Fue natural.

Willie suele escribir canciones muy intensas, con muchos riffs. Esta fue una de esas que simplemente fluyeron. No me sentí atado ni asustado. Me sentí muy confiado, especialmente en esa canción.

Lamb of God – Parasocial Christ (Official Music Video)

Me ha gustado mucho el nuevo álbum. Tiene mucha fuerza. Me gustan especialmente temas como “The Killing Floor” con un riff que atrapa o “St. Catherins Wheel” que empieza con tu batería. ¿Qué temas destacarías tu y por qué?

Mi momento favorito es “El Vacío” seguido de “St. Catherine’s Wheel”. Muestran una dinámica que la banda no había explorado mucho. “El Vacío” es muy poderosa y luego entra “St. Catherine’s Wheel”, que es muy clásica Lamb of God.

“St. Catherine’s Wheel” es la canción con batería más complicada que he escrito. Tiene más partes. La trabajé desde el principio y me inspiré en mi experiencia en el instituto. Técnicamente es “linear drumming”: uso todo, pero nada suena al mismo tiempo.

“El Vacío” es muy profunda líricamente. Tiene flow. Te obliga a tocar con sentimiento. A veces el metal puede ser una sola dinámica constante (rápido, extremo, pesado), pero esa canción tiene matices. Creo que ese momento refleja dónde estamos como banda.

¿Qué cambios has hecho en tu set o afinación para el nuevo material?

Sí. En “El Vacío” cambié los platos y la caja para ajustarme a la atmósfera de la canción. El bombo también suena diferente.

Cada canción tiene su propio carácter, incluso las mezclas son ligeramente distintas. Josh Wilbur hizo que cada tema tuviera su momento.

Además, estoy incorporando más elementos latinos. Soy mexicoamericano y crecí con música latina, Santana, soul del Este de Los Ángeles… mucha percusión. En Into Oblivion hay mini timbales en algunas partes. Y en In a Thousand Years hay un cencerro. ¡El primer cencerro en un disco de Lamb of God! Creo que fue un éxito añadir ese toque latino.

Marta Grimaldi, directora de Metal Hammer España, te vio en el concierto homenaje a Ozzy. Dijo que fue brutal y que el ambiente parecía el de una banda local por la reacción del público. ¿Cómo lo viviste?

Fue un momento muy especial. Incluso viendo a Slash, Axl Rose, James Hetfield… podías ver en sus ojos que era algo único. No había energía de estrella del rock. Era como una reunión.

Alguien dijo que parecía un funeral donde todos estaban felices y vivos. Y sí, era algo así.

Normalmente estoy nervioso antes de tocar. Incluso con Lamb of God. Pero esa vez no estaba nervioso. Solo emocionado. Fue como un sueño. He pensado mucho en ese momento. Lo he soñado incluso. Y no creo que vuelva a sentir algo así jamás. No es posible.

En marzo y abril giráis por Norteamérica y en julio por Europa. ¿Cuál es el secreto para sobrevivir a giras tan largas siendo batería?

Me alegra que preguntes eso porque me ayuda a mantenerme responsable. Antes evitaba prepararme. Pensaba: “Llevo años haciendo esto, lo tengo controlado”. Y luego me preguntaba por qué estaba tan dolorido o cansado. Ahora llevo semanas preparándome física y mentalmente. Y aún faltan semanas para empezar.

Estoy entrenando como un jugador de baloncesto. De verdad. Alimentación correcta, ejercicio constante. Nos hacemos mayores. Y quiero estar al 100% cada noche. Los fans lo merecen.

Si no estuvieras en Lamb of God, ¿qué estilo tocarías?

Probablemente rock clásico, o algo funky. O rock latino. Algo tipo Santana.

Creo que estaría en una banda de versiones tocando rock and roll o algo con groove latino. Es una parte muy importante de mi identidad.

¿Aún hay algo que quieras demostrar con Lamb of God?

Quiero longevidad. Quiero tocar la batería para siempre. Y para hacerlo necesito cuidarme. Me gustaría formar parte del legado de Lamb of God el mayor tiempo humanamente posible. Quiero demostrar que podemos seguir hasta que las ruedas se caigan… porque caerán algún día.

No sé hacer muchas otras cosas mejor que la música. Soy bueno en varias cosas, pero no tengo la experiencia que tengo en esto. Solo quiero demostrar que podemos hacerlo el mayor tiempo posible.

Art accedió a grabar un saludo final para Metal Hammer Spain que podéis ver en nuestras redes.

Hey, soy Art Cruz de Lamb of God. Gente de Metal Hammer Spain, conseguid vuestra dosis y escuchad el nuevo álbum de Lamb of God, Into Oblivion

By Oscar Saro

Me falta tiempo para hacer todo lo gue me gusta. Adicto al rock en directo, metalhead, enamorado de la montaña, apasionado de la ciencia ficción y con cerebro de programador desde que un Spectrum entró en casa. Fundador de Sudando Rock (@sudandorockcom)

Artículos relacionados