Bandas: Biffy Clyro – Nothing but Thieves – Don Broco – Marmozets – Wavves
Lugar: Finsbury Park, Londres – 3 de julio de 2026
Texto y Fotos: Jesús Figueirido
Londres vivió este viernes pasado, una de las grandes citas del verano rockero. Ante decenas de miles de aficionados, Biffy Clyro convirtió Finsbury Park en una gigantesca celebración de guitarras, melodías y catarsis colectiva en uno de los mayores conciertos como cabeza de cartel de su carrera. El cartel, uno de los más sólidos del año, reunió además a Nothing But Thieves, Don Broco, Marmozets y Wavves en una sucesión de actuaciones que apenas dio respiro desde primera hora de la tarde.
La jornada comenzó con el desenfado de Wavves y la energía renovada de Marmozets, cuya vuelta a los escenarios confirmó que su mezcla de riffs angulares, intensidad y presencia escénica sigue funcionando a la perfección. Su media hora de actuación sirvió para encender definitivamente un recinto que todavía seguía llenándose, pero que ya respondía con entusiasmo a cada acelerón de la banda de Yorkshire.
El listón subió todavía más con Don Broco. Los de Bedford ofrecieron uno de los sets más contundentes de la tarde, apostando por un sonido más pesado y agresivo que abrió los primeros grandes pogos del día. Desde el arranque con «Cellophane», la intensidad no dio tregua, enlazando temas como «Pretty» y «Nightmare Tripping». La contundencia de «Gumshield» terminó de desatar al público, mientras que «Bruce Willis» y «Everybody» aportaron ese equilibrio entre músculo y estribillos que convirtió al público en parte del espectáculo. Cerraron con un devastador «Hype Man».



Cuando Nothing But Thieves apareció sobre el escenario, el ambiente ya era el de un auténtico festival. Conor Mason volvió a exhibir una de las voces más privilegiadas del panorama alternativo, alternando momentos de enorme delicadeza con estallidos de potencia que encontraron respuesta inmediata en un público completamente entregado. La banda fue enlazando algunos de sus temas más reconocidos, como «Amsterdam», «Is Everybody Going Crazy?», «Sorry» o «If I Get High», junto a composiciones más recientes como «Tomorrow Is Closed» y «Welcome to the DCC», manteniendo la intensidad durante todo el concierto. El debut en directo de «Stray Dogs» aportó un aliciente extra a una actuación sólida y muy bien medida, que terminó de conquistar a los asistentes con la emotiva «Impossible». Una actuación que perfectamente habría podido sostener una gira como cabeza de cartel por sí sola.



Pero la noche pertenecía a Biffy Clyro. Recibidos por una ovación ensordecedora, Simon Neil y Ben Johnston asumieron el escenario con la autoridad que otorgan tres décadas de trayectoria y un repertorio repleto de clásicos. El grupo no echo de menos a James Johnston que se alejó temporalmente de los escenarios para centrarse en su recuperación y en su bienestar personal. La bajista de sesión y música de Bitch Falcon, Naomi MacLeod, asumirá temporalmente las funciones de bajista. Mike Vennart a la guitarra y Richard Ingram a los teclados acompañaron a la banda, expandiendo el trío a quinteto para este tour.
El setlist estuvo construido con acierto, mezclando composiciones recientes con algunos de los grandes favoritos de su discografía. Biffy Clyro volvió a demostrar su facilidad para pasar de los pasajes más agresivos a los más emotivos sin perder cohesión, en un concierto que mantuvo al público conectado desde el primer tema hasta el último. Desde los primeros acordes de «The Captain», seguida por «That Golden Rule» y una fantástica «Who’s Got a Match?», quedó claro que Biffy Clyro iba a ofrecer una panorámica de su evolución como banda.
El grupo alternó sin esfuerzo los recuerdos de Puzzle con clásicos de Only Revolutions como «Mountains», «Bubbles» y la siempre infalible «Many of Horror», coreada al unísono por un Finsbury Park completamente entregado. Tampoco faltaron canciones fundamentales de Opposites, como «Biblical» o «Black Chandelier», mientras que «Space», «Instant History» y «A Hunger in Your Haunt» recordaron la contundencia de su etapa más reciente. Las nuevas composiciones de Futique, entre ellas «A Little Love», «Hunting Season» y «Goodbye», encajaron con absoluta naturalidad entre los clásicos, confirmando el excelente momento creativo del trío escocés.


En la recta final, Biffy Clyro recuperó toda su pegada con «Different People», «Wolves of Winter», «There’s No Such Thing as a Jaggy Snake», «Living Is a Problem Because Everything Dies» y la explosiva «Booooom, Blast & Ruin», antes de cerrar una actuación que condensó tres décadas de evolución musical sin perder un ápice de intensidad.
Más allá del impecable rendimiento de los cabezas de cartel, el gran triunfo del evento fue precisamente su cartel. Pocas veces un concierto de un solo día consigue reunir cinco bandas de semejante nivel, capaces de mantener el interés del público durante más de siete horas sin que la intensidad decaiga.
Finsbury Park volvió a consolidarse como uno de los grandes escenarios estivales de Londres y Biffy Clyro firmó una actuación que difícilmente abandonará las listas de los mejores conciertos del año. Una celebración del rock británico contemporáneo en todas sus formas: poderoso, emotivo y, sobre todo, tremendamente vivo.

















