Bandas: Brainstorm – Glasya
Lugar: Revi Live – Madrid– 6 de febrero de 2026
Fotos: Raúl Blanco
El metal alemán no pasa por su mejor momento de popularidad. Nunca han faltado nombres que disfruten en la cresta de la ola, pero lejos quedan aquellos años que crecían bandas como setas. Salir siguen saliendo. Si eres aficionado a los sellos discográficos pequeños afincados a lo largo y ancho de la geografía europea sabrás de lo que hablo. Salen muchos, crecen pocos, muy lejos de las cotas de popularidad que disfrutaron hace la friolera de treinta años. Unos que nacieron por aquella época fueron Brainstorm. Una banda que dio un salto de calidad extraordinaria aprovechando la entrada en la banda de su vocalista Andy B. Franck. En su momento parecían que también crecerían como sus predecesores, aunque la industria dio un pequeño giro y no llegaron tan arriba como apuntaban.
Toda esta historia poco ha afectado a Brainstorm, al menos de puertas para fuera. La banda alemana continúa publicando trabajos con frecuencia, saliendo a promocionarlo siempre que puede, ya sea acompañando a bandas de supuesta mayor proyección o, como en este caso, su propia gira. La excusa en este caso era el último trabajo de estudio publicado en 2025, titulado Plague of Rats. Un buen disco que quizás no ha recibido toda la atención para comprobar la calidad que atesora. Tal vez ya no sorprendan como hace dos décadas, con aquellos fantásticos Metus Mortis o Soul Temptation, pero siguen facturando trabajos de calidad más que contrastada. Quiero creer que esa fue la razón por la que apenas superábamos la mitad del aforo de la siempre agradecida sala Revi Live de Madrid, porque no logro encontrar otra razón. Viernes noche, una buena sala, concierto muy barato dados los precios actuales (gracias a ITP Promotions) y una banda que cumple siempre que se sube a las tablas.


Antes que ellos lo hicieron los portugueses Glasya. Procedentes de la capital lusa, no era la primera vez que pisaban nuestro país. Una banda que practica un metal sinfónico que creo sorprendió positivamente a todos los que no les conocíamos. Al igual que la banda teutona, presentaban trabajo de estudio. En su caso es el tercero, titulado Fear, y el cual exprimieron en Madrid, centrando casi todo el repertorio en él. Así fueron cayendo canciones como “Hunt of the Haunted”, “Rising Wildfire”, “Stuck in a Cobweb” o “Glimpse og Memory”, apenas dejando espacio para sus obras anteriores. La banda estuvo completamente centrada en lo que iban interpretando, que no en lo que iba sonando. Coros, voces guturales y otros detalles vocales sonaban pregrabados siendo algo poco atractivo viendo el número de personas que componen la banda. Ni siquiera fueron disimulados acercándose a los micrófonos moviendo los labios. No logré entender tanta desidia, más cuando el resto de detalles que ofrecen en directo son atractivos para los seguidores de su estilo. Cumplieron, no hicieron mucho ruido y se fueron tras completar su cometido de forma correcta.







Una vez finalizada la descarga de la banda portuguesa, los siguientes en salir sobre las tablas de la sala Revi eran las estrellas de la noche: Brainstorm. He tenido muchas ocasiones de verles en directo y salvo la última en unas circunstancias especiales, el resto siempre han cumplido con nota alta, dejando a todo el mundo satisfecho. En Madrid no fueron infieles a esa norma, completando un concierto de hora y veinticinco minutos sin rellenos, con la ejecución perfecta cual reloj suizo. “Worlds Are Comin’ Through” abría la descarga sonando de forma bastante correcta desde los primeros acordes. No pensará lo mismo su guitarrista Milan Loncaric, el cual se quejó en repetidas ocasiones que no se escuchaba a través de sus monitores. Tras varios intentos, parece que al final se encontró la forma de poder llevar el concierto adelante de la mejor forma posible. Esta circunstancia no supuso ningún parón, demostrando una vez más la gran profesionalidad de esta banda.
El repertorio se centró, principalmente en los tres últimos discos de estudio. El que más presencia tuvo, sorprendentemente, fue Midnight Ghost, sin duda el más flojo de los tres, además de ser el más antiguo. “Devil’s Eye” fue la segunda canción en sonar, bien recibida, al igual que “Shiva’s Tears”, como no podía ser de otra forma. Fue una de las dos únicas muestras elegidas de Soul Temptation, para desgracia de los que adoramos esa publicación. Tal vez si el repertorio hubiera sido más equilibrado hubiera llamado a un mayor número de público, pero eso son cábalas muy fáciles de escribir a posteriori. Aún así, todo el material descargado fue bien recibido, desde “The Shepherd Girl”, pasando por “The Pyre”, “Glory Dissapears” o incluso la versión de “The Boys of Summer”. Una versión que, a mi juicio, se la podían haber ahorrado para dejar tiempo a canciones antiguas que se dejaron en el tintero, que hubieran acompañado a las muy aclamadas “All Those Words” o “Highs Without Lows”.









La banda tiene dos componentes nuevos que cumplen de forma profesional con su cometido. Su baterista Kevin Lütof, preciso como los relojes de su país de origen. Su bajista, Danij Perl, además de celebrar su cumpleaños, cumplió con creces tratando de estar siempre en primera línea, y no en la parte de atrás cual músico nuevo contratado para la gira. Bien por ambos. De Andy B. Franck poco se puede descubrir a estas alturas. Mantiene una buena voz y se implica desde el minuto uno con su público. Lo mismo aplicaría a Torsten Ihlenfeld, que junto a Milan forma una pareja perfecta a las guitarras, siendo los padres de ese sonido tan particular ya reconocido como sello de identidad de la banda. Una banda que llegaba al final de su concierto con “Where Ravens Fly” y “Ravenous Minds”, como si de dos clásicos fueran, pero que sirvieron como tal. Una gran noche con una buena banda que no suele fallar en directo. Nos visitan con asiduidad así que esperamos verles pronto de nuevo por nuestros escenarios.



