Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

Dani Laure (Mitago): «Un disco no se hace sin cicatrices»

En un viaje escurridizo por bosques aztecas, nos adentramos en un paisaje enigmático, florido de misterios y salidas crudas y estrechas. Las sombras pasan a formar parte de nuestra luz, guiándonos hacia una salida que se oculta a cada paso que se hunde en la irrealidad de esta vida. El canto lejano de un ave anuncia que hemos encontrado a nuestro gran amigo Dani, voz de la banda Mitago. Así, nos sentamos en una montaña marcada por cicatrices para iniciar esta charla y conocer todo lo relacionado con su material más reciente. Esto fue lo que ocurrió.
Por:  Raúl Reyes Zúñiga / Fotos: Banda

Raúl Reyes Zúñiga.- Gracias por estar aquí, ¿cómo fue tu paso por México?

Dani Laure.- Es la segunda vez que visito la Ciudad de México y me encanta; estoy enamoradísimo de este país. Soy la voz de la banda Mitago. La gente dice que somos una banda de folk metal, y eso es exactamente lo que somos. Llevamos diez años de trayectoria y, con la formación actual, yo llevo dos años como tal. Estamos orgullosos de venir a charlar contigo y de presentar nuestro próximo trabajo, que lleva por nombre En otro mundo, en otro tiempo. Qué mejor manera de darle el pistoletazo de salida que aquí, en México.

El nombre de Mitago suena muy metafórico, pero cuéntanos mejor: ¿qué significado tiene y de dónde procede la palabra?

El nombre fue extraído de una novela de Robert Holdstock, una obra que me fascinó profundamente. En ella se mezcla la fantasía con corrientes psicoanalíticas vinculadas a Sigmund Freud. Mitago es un bosque en el que, si entras, ya no vuelves a salir siendo el mismo… si es que consigues salir. Es un concepto muy interesante, porque Mitago funciona como una proyección energética que puede representar tanto tu sombra como tu luz. Eso implica que puede dar lugar a cosas fascinantes o, por el contrario, destruirte. Es similar al don que tiene el artista para crear cosas bellísimas. Al final, considero que es un nombre tremendamente fascinante y que encaja a la perfección con lo que es la banda.

Mitago posee esa parte de fantasía  o de Mito.

En la tipografía de este nuevo trabajo, se observa cierta similitud con diseños de otras bandas de tu país, concretamente con Mago de Oz.

Cuando nos entregaron el trabajo, la persona que lo realizó captó de inmediato la atención de toda la banda, porque era algo casi divino. Más que una similitud con el trabajo de otras bandas, yo encuentro en la tipografía —especialmente en la letra “M”— un elemento enigmático que se traduce en la figura de un búho. Tras un par de retoques, siento que la portada quedó exactamente como queríamos. Además, recoge a la perfección el concepto de lo que es Mitago.

Definir vuestro trabajo dentro de un concepto musical, en ocasiones, puede llevar a colocaros una etiqueta que no refleja realmente la esencia de la banda. En vuestro caso, ¿qué conceptos musicales retomáis a la hora de crear vuestra música?

Es una pregunta interesante. Tenemos la eterna lucha —entre comillas— de intentar crear algo identificable y, al mismo tiempo, alejarnos de lo que están haciendo otras bandas de folk metal. Al final, todo es bastante ambiguo, porque el folk metal puede ir desde bandas como Mago de Oz hasta propuestas muy distintas entre sí.

Nosotros nos etiquetamos, también con muchas comillas, como una banda de folk metal, pero nos gusta decir que nuestra música es un auténtico menjurje de colores. De hecho, ningún miembro de la banda escucha folk metal; ese concepto, dentro del grupo, solo lo conozco yo. La música que hacemos nos lleva hacia el folk metal, pero sin tapujos a la hora de incorporar bases electrónicas o incluso acercarnos a terrenos como el reggae, siempre sin caer en lo comercial.

Nuestra idea sigue siendo firme: no queremos ser una banda comercial, porque somos una banda con principios. Y si algún día lo fuéramos, creo que nuestro propio público nos lo reclamaría y acabaría vetándonos.

Al hablar de la vieja escuela de bandas con un estilo similar al vuestro desde una perspectiva ibérica, viene inevitablemente a la mente la legendaria banda Ñu. Musicalmente, ¿Mitago retoma esas bases esenciales para forjar su música y sus textos creativos, o se apoya más en influencias de otras bandas europeas?

Básicamente, nuestra escuela es ibérica. Musicalmente hemos viajado por Galicia, que es una auténtica cuna de conocimientos culturales, donde hemos absorbido sonidos de gaitas y músicas ancestrales. En Cataluña ocurre algo similar: contamos con un folk muy interesante y, de hecho, allí un tema de Mitago podría funcionar perfectamente como una canción de pueblo en una fiesta popular. Por todo ello, nuestras raíces son claramente ibéricas.

También tenemos un pendiente como banda, y es que el folclore que existe aquí es inmenso. Nuestra violinista es hondureña y aporta un bagaje cultural riquísimo.

En este nuevo trabajo se aprecia una clara variación rítmica, donde en cada canción hay un elemento que destaca. En un tema puede sobresalir la batería, en otro la guitarra y, en el siguiente, la voz. En conjunto, se percibe que no es un disco plano: cada tema tiene su propia esencia. Es un material muy nutrido, en el que no hay similitud entre unas canciones y otras. ¿Cómo lográis ese resultado?

Así es. A eso yo lo llamo un buen resultado, fruto de un gran trabajo. Ha sido un proceso construido desde la base interna de la banda, con temas muy seleccionados y cuidadosamente arreglados, y el resultado final es realmente muy chulo.

Al hablar de En otro mundo, en otro tiempo, ¿qué factores tuvisteis que sacrificar para llegar a la construcción de los nueve temas que conforman este nuevo trabajo? Y, por otro lado, ¿cuál fue la canción en la que más trabajasteis hasta darla por concluida?

Es una pregunta interesante. Para este trabajo, cada miembro de la banda llegó con una historia distinta. Desde que iniciamos todo el proceso —entre la producción y otros factores que se fueron sumando— el disco nos llevó aproximadamente un año en concluirse.

Desde mi punto de vista personal, el tema que más tiempo nos llevó trabajar fue Mitago, ya que se trata de una pieza instrumental en la que no canto (risas).

Retomando la cuestión y hablando en serio, «Monstruo de mil cabezas» fue especialmente complejo. En ese tema nada terminaba de salir bien. Llegó un momento en el que estaba completamente estresado, con la cabeza saturada, y le dije al productor: «He colapsado, necesito un descanso». Al día siguiente, al retomar el trabajo, las cosas fueron muy distintas.

¿Qué tan difícil puede resultar para un músico despegarse de los personajes o historias ficticias que rondan su cabeza cuando, tras componer un tema, abandona el estudio y vuelve a su vida cotidiana?

¡Wow, buenísima pregunta! Es imposible desconectar. Un músico vive las veinticuatro horas del día inmerso en la creación. Recuerdo que, para el tema «Bebe conmigo esta noche», iba de viaje en el metro de Barcelona cuando, de repente, me llegó la melodía. Me apresuré a sacar el móvil y empecé a escribir; en ese mismo momento había cerrado uno de los nueve temas de este nuevo trabajo.

Al final, no creo que se pueda disociar una cosa de la otra, aunque sí se puede atenuar. Cuando estás en el estudio, te encuentras en un espacio totalmente volcado a crear, pero al salir a la calle te llevas todo eso contigo. Es algo que tiene sus pros y sus contras, que te puede alejar de la realidad. Es, al mismo tiempo, una maldición y una bendición para el artista.

MITAGO – Bebe conmigo esta Noche (VÍDEO OFICIAL)

Los miembros de la banda, ¿Qué tan comprometidos están con Mitago?

Soy el fundador de la banda y, en muchas ocasiones, son ellos quienes tiran de mí. Es impresionante el trabajo que realizan Paola, Arnau, Luca, Max y nuestro nuevo teclista, Eddie. Forman un equipo humano brutal, siempre empujando como si no hubiese un mañana.

Puedo decir que he pasado por formaciones anteriores en las que acabé agotado, hasta el punto de no poder continuar. A día de hoy, Mitago cuenta con una formación que da lo mejor de sí.

¿Qué se necesita para que una banda pueda funcionar?

Buen rollo. Al final, se trata de que no sean simplemente mercenarios. He trabajado con gente que actúa únicamente como asalariada: va, cumple su función y ejecuta, pero carece de implicación emocional. Esa frialdad se nota dentro de una banda y, al final, el público también lo percibe.

Al iniciar tu carrera te viste proyectado brincando fronteras y el atlántico para difundir tu arte musical.

La conexión con México viene de lejos. No niego que hubo momentos de inflexión, instantes en los que pensé en dejarlo todo, pero mi deseo de ir más allá fue el motor que me impulsó a seguir. Estar en México representa el inicio de una gran aventura.

¿Qué representa el tema «Crux de Flores» dentro de un álbum tan conceptual, teniendo en cuenta que rompe las barreras rítmicas y se mueve entre un estilo árabe y, por qué no, ciertos matices flamencos?

(Risas). Es un tema que se nutre de la inmersión en distintos ritmos musicales; fue como meterlos todos en una licuadora para que, al final, saliera algo nuevo. «Crux de Flores» es una canción controvertida porque habla de esos personajes que intentan reprimir tu forma de sentir. Es un grito a la libertad, un tema crudo que así lo exige, nacido en un contexto que necesitaba ser gritado.

La parte en la que aparece ese toque flamenco al que haces mención fue un trabajo de Luca. Cuando presentó el arreglo, nos dijo que tenía una sorpresa. Al escuchar la conclusión de la canción, exclamamos: «¡Joder, ha quedado perfecto!». Y así fue como se quedó esa parte tan preciosa y brutal.

«Crux de Flores» es un tema bello, con un nombre muy atrevido, ya que una cruz puede representar desde algo tan drástico como la crucifixión de Jesucristo hasta algo tan cotidiano como una llave de cruz para cambiar un neumático. ¿En qué lugar sitúas tú el significado del tema?

En la idea de que la cruz es un signo de vida. El videoclip fue una auténtica obra de arte, en la que aparece Nur, la chica envuelta en llamas. Este trabajo estuvo a cargo de Henry Menacho.

MITAGO – Crux de Flores (VÍDEO OFICIAL)

El disco es una verdadera obra de arte, el diseño es maravilloso, hablemos sobre ese punto.

El diseño fue obra de Joel Marco, cuyo trabajo consistió en conectar esta imagen ilustrada con la portada anterior. Lo importante de esta nueva portada es que sigue representando a la Madre Tierra. Junto a Joel tomamos como referencia la idea de las brujas, los volcanes y los chamanes. La portada fue concebida como una Madre Tierra futurista, renacida después de que el ser humano haya desaparecido a causa de su propia vanidad.

Dani, aprovechando tu visita por tierras aztecas, vamos a salirnos un momento del contexto musical para adentrarnos en el terreno de la gastronomía mexicana. Ya nos comentaste que has comido tacos y probado el pulque, ¿cómo te fue en esta exploración?

(Risas). ¡Claro! En la visita anterior probé el pulque y me encantó, aunque al día siguiente los efectos secundarios fueron bastante fatales… pero quise arriesgarme (risas). Afortunadamente, ese día no salí a cantar; más bien fui a cantar a otro sitio (risas). Soy un gran amante del mezcal y del tequila. Me gustan tanto esas bebidas que incluso compuse un tema con Mitago en su honor, que lleva por nombre Tequila.

En esta visita, además, tenía un objetivo muy claro: comer tacos de canasta, que todavía no los había probado.

¿Has comido tamales?

¡Sí! Los tamales son brutales. Incluso he pasado mi prueba de fuego: he comido insectos, esos que llaman chapulines, y también probé el gusano que viene dentro de la botella de tequila, el conocido gusano de maguey. Te puedo decir que me encantaron. Es verdad que, a primera vista, lo ves y piensas: «¿Pero qué es esto?». Sin embargo, en cuanto lo pruebas, es increíble

¿Se cumplieron tus perspectivas en México?

Estar en México lo vi como una locura que terminó convirtiéndose en un sueño cumplido. La gente me ha tratado de maravilla y he conseguido cumplir mis objetivos. A pesar de haber sido solo una fecha, me voy muy a gusto con lo vivido.

Ha sido un placer charlar contigo y, la verdad, eres un auténtico tipazo. Espero verte de nuevo muy pronto por estas tierras aztecas.

MITAGO – En otro Mundo, en otro Tiempo (FULL ALBUM)
By Raúl Reyes Zúñiga

Artículos relacionados