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Deep Purple: Hasta El Infinito y Más Allá

Deep Purple ha publicado nuevo disco de estudio este mes de julio de 2026, que lleva el onomatopéyico nombre de Splat! (ear Music). Lo más fácil sería despacharlo con una somera escucha, como si fuera uno de sus últimos coletazos en una era que en principio no sería la suya.

Lo que sí no tendría ningún tipo de sentido sería aprovechar la coyuntura para volver a loar obras como In Rock, Machine Head o Made In Japan. Gloria bendita e incorrupta de la historia del hard rock, a los cuales poco más se puede añadir a todo lo bueno que se ha dicho durante el último medio siglo.

Quizás lo que si tocaría en un acto de justicia contemporánea sería echar un poco la vista atrás (pero no mucho) y ahondar en la más reciente historia de la Púrpura Profunda en la que hay mucho más de lo que podría relucir a simple vista.

Si nos remontamos a finales del siglo pasado la cosa no pintaba muy bien para el quinteto. Hacía poco que Steve Morse había entrado en la banda, y aunque parecía que había dado cierta estabilidad en el siempre convulso mundo interno de la banda, las cosas no parecían ir bien del todo. La herida que había dejado Ritchie Blackmore era relativamente reciente estando muy lejos de cicatrizar y parecía que seguían por pura inercia. En 1998 publicaron uno de sus discos menos inspirados A.Band.On que en su consiguiente gira también mostró mucha decadencia con unos conciertos desastrados, desganados y un Gillan que fallaba más que una escopeta de feria. De hecho lo puedo constatar en primera persona ya que puede asistir a uno de ellos.

Más problemas se oteaban en la lontananza y uno de ellos de gran calibre. El histórico Jon Lord ya estaba dejando ver que sus días en Deep Purple estaban llegando a su fin. Y así fue, en 2002 anunciaba que definitivamente dejaba su puesto vacante. Lo que parecía ser la puntilla final junto a la espantada de Ritchie Blackmore, sorprendentemente se solventó de manera rápida y eficaz, llamando inmediatamente al también histórico Don Airey y asignándole de inmediato el puesto sin ni siquiera hacerle una audición.

Así fueron capeando el temporal con conciertos correctos en el mejor de los casos, publicando estrambóticos discos como Bananas (2003) o el reivindicable Rapture Of The Deep (2005).

Pero lo peor estaba por venir, tras la publicación de éste último disco parecía que iban a coger el peor camino pero también el más fácil, el de convertirse en su propio grupo de tributo. A partir de 2005 y durante ocho largos años la creatividad brilló por su ausencia dedicándose a girar y a tocar allá donde se les pagara el caché. Triste final parecía y además sin Ritchie Blackmore ni Jon Lord.

DEEP PURPLE – ARROGANT BOY (Official Video)

¿Y Ahora Qué?

Los que hemos estado siguiendo a Deep Purple contra viento y marea, tras ocho años de sequía discográfica ya los teníamos como una causa perdida, como un recuerdo de un pasado muy bonito, pero recuerdo al fin y al cabo. Sorprendidos nos quedábamos cuando el quinteto anunciaba nuevo disco para abril del 2013, con el velado título de Now What!?. Producido además por un productor de campanillas; nada más y nada menos que Bob Ezrin, productor de raza avalado por sus (a veces) abigarradas producciones para Alice Cooper, KISS, Lou Reed o Pink Floyd entre otros. Currículum que ahora engordaba con su alianza con el quinteto británico. Contra todo pronóstico -y más a estas alturas de la película- el disco era estupendo. Tras una minimalista portada (idea de Ian Gillan, se supone) se escondía una colección de canciones soberbia, con una producción orgánica y que hace que la banda suene fluida y con mucha naturalidad.

Pero también hay otros elementos que logran que el disco suene tan robusto. El estilo de Steve Morse se blackmoriza, devolviendo clasicismo a la banda. ¿Y qué se puede decir de Don Airey? Es el auténtico triunfador de esta apuesta. Finalmente se cree que es el teclista de Deep Purple, y no el sustituto de Jon Lord (a quien está dedicado el disco tras su temprana muerte). En consecuencia sus teclados desde éste momento adquieren una presencia más que importante en la música del quinteto, volviendo a dar la preponderancia que el órgano Hammond siempre ha tenido en el sonido global del quinteto. Otro punto importante y que marca un poco esta nueva etapa, es la influencia del rock progresivo, algo prácticamente inédito en la música de Deep Purple. Precisamente una de las marcas de la casa es que tratándose de músicos prácticamente virtuosos, siempre han trabajado a favor de la canción dejando los desvaríos instrumentales exclusivamente para el directo. Pero en Now What!? adoptan en algunas canciones patrones y estructuras del rock progresivo pisando incluso territorios transitados por Emerson, Lake & Palmer. ¿Les sienta bien? Por supuesto que sí logrando ampliar así su paleta estilística.

Todo lo comentado no tendría mucho sentido si se tratara sólo de un ejercicio de estilo, pero resulta que el nivel compositivo es bastante alto presentando canciones de esas que atrapan al oyente, que dejan poso, que hacen que un disco perdure. Misión cumplida, los creadores de «Smoke On The Water» dentro de su edad y posibilidades retornan en la mejor forma posible. Esto hace que las ventas sean bastante admirables dentro de los tiempos que vivimos. La consiguiente gira también los muestra más enfocados en escena, gira que tuvo una emotiva parada en el Royal Albert Hall para el merecido homenaje a Jon Lord, y que tuve la suerte de poder presenciar.

Deep Purple – Smoke On the Water (Official Music Video)

El Largo Adiós

Now What!? les había insuflado aire y dado carrerilla a la banda para seguir hacia delante e intentar seguir siendo relevantes. Como la asociación con Bob Ezrin en las labores de producción había funcionado se le mantuvo en su puesto y en 2017 publicaron nuevo trabajo de estudio con el nombre genérico de Infinite. La producción era perfecta, y la personalidad sonora logrado en Now What!? se apuntalaba. Pero ésta vez se trataba de un bajón comparado con la anterior entrega, en líneas generales canciones poco inspiradas quitando honrosas excepciones, incluso recurriendo a una ramplona e innecesaria revisión del «Roadhouse Blues» de The Doors. También innecesaria una horripilante réplica en el interior del disco de la portada de In Rock en un iceberg y con los miembros actuales.

Lo que sí parecía es que eran conscientes de que llegaba la hora de la retirada, bautizando a la gira de presentación con el nombre de The Long Goodbye Tour. ¿Gira de despedida? Eso parecían indicar todos los indicios, aunque ellos se mostraban bastante crípticos cuando se les preguntaba por ello. Siendo la respuesta más clarificadora la siguiente; “Sí, nos estamos despidiendo, pero no sabemos cuánto tiempo lo estaremos haciendo”

El Fin de la música en código Morse

Despedida o no, a principios del 2020 todo el mundo se tuvo que retirar a sus cuarteles generales debido a la pandemia provocada por el Covid-19. Eso no supuso que los actuales e inquietos Deep Purple se quedaran quietos. En agosto de 2020 en plena época de restricciones publican nuevo trabajo de estudio de críptico título; Whoosh! Que según Gillan trata sobre el paso del tiempo. Con Bob Ezrin ya fijo en los controles se trata de un muy buen disco, un ejercicio clasicista de hard rock, con canciones bastante memorables y de melódicos estribillos. Llama la atención que recuperen el logo original de la banda, el que aparecía en la portada de Shades Of Deep Purple (1968) y que regraben la canción que abre ese mismo disco, la instrumental And The Address. Como si quisieran cerrar el círculo, pero con Deep Purple e Ian Gillan uno nunca puede estar seguro de nada.

Lo que está claro es que siguen a lo suyo y en 2021 publican Turning To Crime. Un sorprendente y refrescante disco de versiones que nadie vio venir. En él de forma muy natural se dedican a revisionar canciones que a priori nadie se esperaba, todo muy sesentas y en clave garage; Mitch Ryder, Bob Seger, Love, Huey ‘Piano’ Smith, Little Feat o Bob Dylan entre otros. Me atrevería a afirmar que es uno de los mejores discos de versiones publicados en los últimos tiempos, con un artwork muy cachondo, con las fichas policiales de cada uno en portada.

Desafortunadamente después de casi dos décadas de estabilidad en la formación, un nuevo cambio acechaba al girar la esquina; Steve Morse en el barco desde 1995 saltaba de él. No por ganas, si no por enfermedad de su esposa; un cáncer para ser más tristemente exactos. Dejaba al grupo para poder ocuparse de ella a tiempo completo, los demás lo entendieron pero también tenían claro que con lo engrasados que estaban no se iban a detener. Entra en escena Simon McBride.

DEEP PURPLE «Rockin’ Pneumonia And The Boogie Woogie Flu» (Video)

El Nuevo Chico en la Ciudad

Sin ninguna audición previa y proveniente de la banda en solitario de Don Airey el guitarrista irlandés (nacido en 1979) Simon McBride cubrió tan a la perfección los compromisos en directo adquiridos con Steve Morse que inmediatamente le fue ofrecido ser el reemplazo permanente, puesto de trabajo que aceptó de manera incondicional. Y desde ahí, por supuesto directos al estudio nuevamente de la mano de Bob Ezrin.

En julio de 2024 sale al mercado =1 de simbólico y minimalista título, y de blanca portada, imaginamos que de nuevo ideado por el ingenioso Ian Gillan.

Se trata sorprendentemente de una muy buena colección de canciones, que siguen ahondando en el camino abierto por Now What!? ya más de diez años atrás. El chico nuevo encaja como anillo al dedo en el sonido global de la banda, consigue que no se eche de menos a Steve Morse y logra que suenen más robustos que en entregas anteriores

A partir de aquí la historia sigue sin tener final para unos octogenarios Deep Purple, que siguen girando extensivamente y que ya tienen disco de estudio nuevo para este mes de julio de 2026 tal como se ha apuntado al principio de éste artículo. Que lleva nombre de Splat!. De momento el final ni se ve ni se le espera, hasta el infinito y más allá.

By Xavier Martínez

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