Banda: Fito y Fitipaldis
Lugar: Movistar Arena – Madrid – 23 de octubre de 2025
Fotos y Texto: Raúl Blanco
Una noche íntima, eléctrica y de piel erizada: El regreso más humano de Fito y Fitipaldis
Hay momentos que justifican toda una vida en la prensa musical. No son muchos, pero cuando uno llega, lo sabes. Es esa sensación de estar en el lugar exacto, en el instante preciso, cuando una de las voces más reconocidas del rock nacional —sí, del rock con mayúsculas— decide abrir su corazón y presentar un nuevo trabajo.

Anoche fue uno de esos momentos. Fito Cabrales regresó con El Monte de los Aullidos y lo hizo como mejor sabe: con honestidad, con esa sonrisa tímida que desarma, con el alma encendida y los ojos brillando como si fuera la primera vez. Y lo compartió con apenas setecientas personas en una sala pequeña, cálida, donde la electricidad se podía tocar con las manos. Un lujo, un privilegio, un regalo.
Desde los primeros acordes se notaba que lo que iba a sonar allí no era una simple presentación, sino una celebración. No hacía falta ni mirar el setlist, Fito había prometido tocar el álbum entero, de principio a fin. Y cumplió. Hay que tenerlos muy bien puestos para plantarte ante una sala repleta con un disco aún inédito y confiar plenamente en tus canciones. Pero claro, hablamos de Fito, y de su banda, Fito y Fitipaldis, que suenan como una máquina perfectamente engrasada.
Los que habíamos escuchado los dos adelantos sabíamos que el disco apuntaba alto, pero lo de anoche fue otra cosa. Cada tema respiraba con vida propia, con ese equilibrio entre ternura y desgarro que solo Fito sabe manejar. A su lado, Javier y Alejandro con un gran protagonismo toda la noche, el impecable Carlos Raya, dirigiendo el sonido como un maestro invisible, regalando solos de guitarra que cortaban el aire. Y Coki, atento a todo y a todos, sosteniendo el pulso de una banda que suena a carretera, humo y verdad.
La cercanía de la sala permitió ver detalles imposibles en un gran recinto, la forma en que Fito miraba a Carlos Raya, casi como un fan más, sorprendido por esos punteos que parecían salidos de otra dimensión. Se quedaba quieto, sonriendo, como si se preguntara cómo demonios puede alguien arrancar tanta emoción de una guitarra.



No hubo bises, ni sorpresas… ni falta que hicieron. El Monte de los Aullidos fue suficiente. Fue la primera dosis de un tratamiento que promete ser adictivo, el aperitivo perfecto para la gira que está por venir. Una gira que, por cierto, ya tiene casi todas las entradas agotadas.
Horas antes, había estado en la rueda de prensa previa celebrada en el auditorio de The Music Station, donde Fito Cabrales habló sobre el disco. Se le notaba emocionado, consciente de que este disco marca una etapa nueva. Esa emoción estuvo en todo momento en el escenario. Podéis leer la entrevista aquí: https://metalhammer.es/fito-el-monte-de-los-aullidos/
De la Sala Movistar Arena salimos con el corazón latiendo un poco más fuerte, sabiendo que habíamos presenciado algo irrepetible, único… a Fito en estado puro, sin artificios, rugiendo desde las entrañas y recordándonos por qué seguimos amando la música en directo.
















