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Manuel Seoane (Delalma): «Todos tenemos una carga, pero nadie la muestra»

Arranca un nuevo capítulo para Delalma, el proyecto más íntimo y ambicioso de Manuel Seoane. Tras un debut que ya dejaba claro su carácter conceptual y emocional, el músico regresa con Santa Compaña, una obra que amplía su universo y profundiza en esa conexión entre lo humano y lo místico que define su propuesta. Charlamos con él en un momento clave, con el disco ya publicado y todo un despliegue artístico tomando forma alrededor de un proyecto que no deja de crecer.

Buenos días, Manu. Muchas gracias por dejarnos un hueco para esta charla con Metal Hammer, aunque ya es habitual que tú y yo hablemos más o menos a menudo de forma más informal. Nuevo año, nuevo arranque, y en el mes de febrero por fin se publica el nuevo disco, Santa Compaña, en doble formato. Aunque creo que no era tu idea original ponerle título al proyecto.

Buenos días, Rubén, y gracias por ese tiempo que dedicáis con cariño, esfuerzo y todo el equipo de Metal Hammer, de cara a dar visibilidad y palabra a la música y las bandas. Y sí, ya desde el primer disco la idea nunca fue la de poner ningún título al disco más allá del nombre Delalma, porque pensábamos que ya el propio nombre del grupo creo que engloba muy bien el concepto real de todo lo que se quiere transmitir a través de las canciones, del mensaje que queremos dar. Con lo cual la idea siempre fue la de no titular ningún disco, quería que sea la gente la que le ponga el título.

En este caso fue más bien una necesidad de logística y de márquetin por parte del sello, al ser un doble lanzamiento que se vendía por separado, pues de cara a la distribución pues bueno, era preferible ponerle algún tipo de título para diferenciar un disco de otro más allá de las propias tonalidades de color de cada portada. Lo cual es el único motivo por el que tiene título que fue por sugerencia de Maldito Records.

No se puede negar que Delalma eres tú y tú eres Delalma. Pero también se percibe un fuerte vínculo con Galicia: el sanatorio de Cesuras, el cementerio de Santa Mariña de Dozo, en Cambados, en el videoclip de “Cosas por decir”, la referencia a la Santa Compaña o temas con título en gallego como “Néboa” (niebla), por poner algunos ejemplos.

Hay que recalcar que evidentemente, aunque yo dé la cara siempre, nunca esto sería tan sencillo o sencillo de llevar a cabo si no es por Jesús Cámara y por David  Landeroin que llevan conmigo en Delalma desde el principio y que han sido grandes causantes de que este disco vea la luz. Más allá de ello, pues bueno, para mí Galicia, tú lo sabes bien, (sonrisa y mirada cómplice) es fuente de inspiración total. Porque al final yo que soy una persona que necesita imaginarse o poner un paisaje a cualquier situación. Siempre me dejo llevar bastante por la inspiración que me producen los paisajes de Galicia. Son paisajes que llevo viendo desde que nací, si me apuras, y que, de alguna manera, me llevan a soñar, a volar o a imaginar escenarios envueltos en niebla, oscuridad y frío. Galicia, además, tiene un halo de misticismo muy amplio, con leyendas, rituales y tradiciones muy arraigadas. Existe un gran respeto hacia los muertos, y creo que todo ello hace que me resulte muy fácil dejarme llevar por la inspiración. Fue fundamental en el disco anterior, lo ha sido en este y supongo que lo seguirá siendo en los siguientes.

DELALMA «Cosas Por Decir» (Videoclip)

Este proyecto es una forma de desgranar tu alma, abrirte tú mismo, describir tu vida representado por la historia de una serie de personajes y mostrárselo al público. ¿Crees que toda la persona que escuche este disco se puede sentir identificado de alguna forma? ¿Ayudar a el oyente a salir de su “Cárcel de Cristal” y buscar una válvula de escape?

Imagino que sí, porque al final, como bien dices, todo parte de vivencias personales mías, nada fáciles. Pero también creo que todos nos entendemos cuando llegamos a esos puntos de mayor flaqueza o vulnerabilidad. Y es precisamente ahí donde conectas con la gente. En el día a día abres las redes sociales y solo ves lo bonito, lo amable, aunque en un alto porcentaje ni siquiera sea real o verdadero. Porque al final todo el mundo arrastramos una pesada carga, todo el mundo tenemos problemáticas, pero nunca las exponemos, nunca las hacemos públicas y es normal, porque imagino que ahí entramos en el terreno de la intimidad de cada cual.

Pero bueno, creo que estos mensajes que se lanzan a través de Delalma conectan con la gente precisamente por eso: porque, en realidad, estás contando lo que a todo el mundo le pasa, pero nadie se atreve a decir. Yo mismo utilizo a Lázaro para hacerlo; si no, tendría que abrirme en una conversación con un buen amigo en un momento dado (mientras sonríe). Son terrenos más pantanosos para la gente.

Creo que Delalma conecta porque llega a ese punto donde todos nos entendemos. Todos hemos pasado por el desamor, todos sabemos lo que es. Además, son sentimientos que tendemos a magnificar, mucho más que el amor recibido, que solemos dar por hecho. Pero cuando vienen mal dadas, todo se intensifica y parece que el mundo se te cae encima.

Y es justo en ese punto donde Delalma te habla. Por eso creo que es una buena vía de conexión con la gente.

Has hecho referencia que utilizas el personaje de Lázaro, pero no puede ir separado del personaje del Mirlo, porque son una misma persona, ¿no es así?

Todos tenemos esas dos vertientes. En el disco anterior Lázaro quiso separarse de su mirlo, ¿Cómo lo hizo? Pues suicidándose. Al final. En este nuevo disco el mensaje que se trata de dar es de eso, no es posible, no nos podemos separar de quienes realmente somos porque nos constituimos también de ese lado, a lo mejor, más oscuro que todos llevamos dentro y que se trata únicamente de intentar conocernos, aceptarnos como somos, intentar domar a esa bestia, ni más ni menos.           

Es un poco el mensaje que se trata de lanzar en el disco. Igual siempre hemos escuchado eso, me tienes que querer tal y como soy. Bueno, es un poco eso, todos tenemos A y B o blanco y negro, y es así, es una condición humana de la que no nos podemos despegar.         

Aquel que intente despegarse de ese lado, quizá más oscuro que llevamos dentro, pues se dará cuenta tarde o temprano que no es la opción, porque deja de ser él y al final somos un todo que dejamos complementar con todas esas cosas. El mensaje final de este nuevo trabajo es el de aprender a conocerse uno mismo, aceptarse e intentar domar a la bestia para intentar ser mejores personas y más ni menos.

Volviendo a la producción del disco y composición. El concepto original que tenías para este trabajo era un único vocalista como el anterior trabajo, supongo que ese cambio de formación te dio pie ¿En qué momento decidiste dar a todos los personajes de la historia una voz independiente?

Pues es que a mí me parecía que era la evolución lógica que una banda como Delalma debía de tener. Es decir, en el disco anterior, que ya nació como algo meramente conceptual, todo se desarrolló de una manera completamente conceptual. Lo que pasa es que en el disco anterior sólo había un personaje que era Lázaro y te hablaba en primera persona. En esta ocasión todo nace desde diferentes vertientes, puntos de vista, que son personas que han sido cercanas a la vida de Lázaro, con lo cual, siendo que todo esto se entendió desde un principio como algo conceptual, pues me parecía que lo lógico era continuar un poco dejándonos llevar por lo que la propia historia va marcando, ni más ni menos.

De hecho, si no hubiese habido cambio de formación, me habría gustado proponerlo y ver qué pasaba, si se aceptaba o no. Pero sí, creo que era algo que no resulta extraño para el fan de Delalma y que, en cierto modo, incluso se podía esperar. No te digo que se exigiera, pero sí que quizá muchos imaginaban que Delalma acabaría haciendo algo así en un futuro disco.

No sé cómo será ese tercer trabajo, no tengo ni idea, pero desde luego me parecía que era una evolución lógica y honesta por parte Delalma.

Damos todos por hecho la conexión entre los dos discos; van de la mano, ya que podemos encontrar guiños o puentes más musicales que narrativos entre ambos, lo que a mí me gusta llamar “huevos de Pascua”.

Yo he encontrado un par, pero solo voy a comentar el que puede resultar más evidente: en la canción “Compaña” nos encontramos, en el primer solo, con la melodía del estribillo de “El Mirlo”. ¿Eso ha sido casualidad o hay un sentido detrás?

Pues mira, esto fue… A ver, déjame recordar, cómo lo hice… (pensativo y rememorando mientras tararea el tema); yo creo que fue una vez hice la letra, añadí esa parte musical porque en ese momento Lázaro, interpretado por Ronnie Romero, estaba diciendo: de nuevo ese mirlo se viene hacia mí, vuela de nuevo ese mirlo que viene hacia mí, canta.

Entonces dije, hostia, pues ya está, me lo puedo imaginar en directo y ahí la gente ya desde la primera canción se pone a cantar el estribillo de “El Mirlo”, es un tema muy significativo de la banda.

La gente se lo hizo suyo, y me parecía una manera genial de conectar el primer álbum con esta segunda obra. Son de esas cosas que sabes que Delalma puede presentar y que encajan de forma natural; no resultan extrañas. No mucha gente se ha dado cuenta, lo cual me hace pensar: “¡Hostia!, a ver si no escogí bien las notas del estribillo”. Pero bueno, ahí está.

Cada vez hay más gente que se va dando cuenta y, de cara al directo, lo que esperas es que, cuando llegue ese momento, el público le ponga voz a esa melodía cantando el estribillo. Al final, “El Mirlo” son todos ellos.

Es una forma de cerrar el círculo de manera muy bonita. Lázaro está diciendo: “De nuevo ese mirlo viene hacia mí, canta”, y es entonces cuando el público entra cantando el estribillo de una canción que ni siquiera pertenece a ese tema, siguiendo la línea de la guitarra. No sé, me gusta mucho imaginar ese tipo de situaciones.

DELALMA «Compaña» (Álbum completo)

Hablando del trabajo y del matiz que le ha dado cada vocalista… por ejemplo, Carlos Escobedo se ha salido completamente de su estilo habitual, y Patricia Tapia me ha recordado a sus trabajos en solitario, con mucho sentimiento y técnica. ¿Cómo has abordado esto? ¿Has adaptado cada personaje a cada cantante o les has dejado libertad para hacer suya la interpretación?

Bueno, a ver, yo a todos los cantantes les pasé un dossier en el que se contaba toda la historia a nivel geográfico, histórico, de las características de cada personaje, etc.

Para intentar darles la mayor información posible y que se creyeran a su personaje. Lo que pasa es que, a la hora de cantar o interpretar, les di libertad absoluta, porque no soy yo quién para decirle a ninguno de los siete cómo tiene que hacerlo; sería bastante absurdo por mi parte.

Yo les entregué las demos con unas melodías, incluso con mi propia voz cantando las canciones o haciendo lo que podía, lo cual me avergüenza bastante, porque luego tengo que pasárselas a gente como José o Ronnie y pienso: “Madre mía, ¿qué pensarán?”. Pero claro, no hay otra manera de hacerlo. Aun así, después les di libertad total.

Eso es algo que algún día tengo que escuchar, porque puede ser muy divertido. (Risas de ambos)

Por ejemplo, en el caso que comentas de Carlos en la canción “De uno a uno” me la varió bastante para llevársela él un poco a su terreno, una canción que él mismo me decía;

—Hostia, no sé, Manu… esta canción se despega demasiado de mi rollo, o quizá es demasiado heavy para mí.

—Y yo le contesté: “Bueno, hazlo”.

Pues de eso se trata: quien quiera escuchar Sober tiene material de sobra. Aquí no se trata de hacer sonar esto a Sober, sino de hacerlo sonar a Delalma. Y ahí es donde está lo interesante, en que la gente se cuestione o piense: “Hostia, ¿cómo quedará la voz de Carlos o la de Vito en este contexto?”.

Que quizá sea lo que más ha sorprendido a la gente: ¿cómo encajará la voz de Vito en un contexto como el de Delalma? Pues creo que ahí está lo interesante.

No obstante, ya te digo, por ejemplo, Carlos, en la canción “De uno a uno”, me cambió un montón de melodías. Pero, estando en el estudio, yo mismo decía:

—¡Joder, esto sí es Escobedo!

Es decir, cada cantante tiene sus propios giros, que son marca de la casa, y sus maneras de finalizar o modular una melodía. “De uno a uno” es un claro ejemplo de ello. Me gustaría que algún día la gente pudiera escuchar las demos y compararlas con el resultado final, porque lo mejoró muchísimo.

Porque se lo llevó a su terreno sin dejar de prestar atención a que está interpretando a un personaje como Edgar. No solo ponen su voz, sino también su personalidad, y para mí eso es motivo de agradecimiento; me siento muy afortunado por ello.

Al final, todos han intentado sumar. No han ido simplemente a dejar la impronta de su voz y ya está, sino que han aportado riqueza al trabajo, y eso es algo que agradezco profundamente.

Entrando en un tema que puede resultar más complejo fuera de lo que es el propio disco: has creado un universo, una historia, una gran cantidad de personajes y lo que ya se puede concebir como una ópera rock conceptual. ¿Cómo vas a trasladar todo el universo de Delalma a un escenario? ¿Cómo vas a ligar tantos elementos como músicos, cantantes, sonido y montaje?

Pues mira, he hecho un pedido de sogas en Amazon que me llega esta semana… (carcajadas de ambos).

No, ahora en serio, con todo el cariño: puede parecer que lo más complicado, a nivel musical, es trabajar con tanta gente, pero es más bien todo lo contrario. Todos están acostumbrados a hacerlo, son grandes profesionales y, en ese sentido, quienes más fácil me lo ponen son precisamente los músicos y los cantantes. Lleva más complicación a nivel logístico por todo lo que se quiere montar, más allá de la propia escenografía. Evidentemente, no es el mismo enfoque que teníamos antes, cuando podíamos plantarnos en cualquier escenario y tocar.

En este caso no queremos hacerlo así. Buscamos algo que requiere una mayor inversión económica y de tiempo, y por eso tampoco queremos hacer demasiados shows. La idea es que cada concierto quede en la memoria de la gente, que cada fecha sea especial. Ahora mismo estamos diseñando todo el apartado escénico: ver dónde encargarlo, qué queremos hacer en cada canción, qué tipo de efectos pueden ayudar a involucrar al público en el espectáculo… En definitiva, crear algo que vaya más allá de lo estrictamente musical.

Además, es una parte muy divertida de organizar, porque te exige aportar muchas ideas, ser creativo e intentar ser lo más original posible. Cada canción tiene un sonido muy particular, lo que también ayuda a generar distintos ambientes dentro del mismo show y a hacerlo más dinámico. Ahora estamos Dave,Jesús y yo centrados precisamente en todo esto. Pero no es solo una cuestión logística por la cantidad de gente con la que trabajar: no se trata únicamente de cantantes y músicos, sino que hace falta mucho más equipo técnico, más crew, más runners… en definitiva, más de todo.

De momento tenéis solo dos fechas confirmadas: por un lado, el festival Z!Live, el 11 de junio, y en Madrid, el 20 de noviembre, si no recuerdo mal. Supongo que el set y la presentación de los conciertos serán diferentes.

Sí, por tema de horario serán diferentes. Realmente el show donde vamos a desplegar toda la artillería pesada será en Madrid el 20 de noviembre en la sala Vagón, en lo que era la antigua Macumba.

Sencillamente porque es un show nuestro: podemos manejar los horarios y todo el apartado escenográfico. La actuación en el Z!Live será una antesala de lo que está por venir. Y estamos muy agradecidos a la organización del festival por haber confiado en la banda, pero es cierto que allí tienes que ajustarte a unos horarios determinados, por respeto al propio festival, a su logística y a los tiempos del evento, y también al resto de bandas.

Claro, eso implica que no puedes tocar todo el tiempo que te gustaría ni llevar exactamente el mismo montaje que en un concierto propio. Aun así, estamos viendo hasta dónde podemos llegar. Te pongo un ejemplo muy sencillo: igual hacen falta 15 o 16 personas para montar el escenario que tenemos en mente.

Al final, un festival es un formato en el que tendrás unos 60 minutos para tocar esas canciones que a la gente le gustan, ser directos, no enrollarte demasiado e intentar generar el mayor impacto posible. En cualquier caso, será la antesala del show de Madrid, donde realmente podremos desplegar todos los invitados y toda la artillería pesada, por así decirlo.

De momento no podemos hablar de una gira, sino de dos presentaciones del nuevo proyecto dentro del territorio nacional. Todo ello con la vista puesta en programar más fechas o una futura gira, especialmente de cara a saltar el charco, ya que nuestros amigos de América están deseosos del regreso de Delalma.

Sí, en América sí haremos una gira, tocaremos, creo que haremos un par de visitas este año, no sé cuándo se va a poder anunciar, pero sí, aquí en España de hecho el único recinto cerrado que haremos será el del 20 de noviembre, Madrid y a partir de ahí ver qué sucede o si podemos plantear más shows para el siguiente año y demás. De momento nos toca generar confianza en el público y por eso queremos. No tengo ninguna.

A estas alturas de mi carrera, pues poca prisa hay, es decir, no tengo ya 20 años, quiero saborear cada momento, pues como ahora esto que te comento de diseñar un escenario, pues eso ahora disfruto de partes de la producción que antes no lo disfrutaba, ahora quiero saborearlo.

No tengo prisa ninguna, prefiero ir despacito y concierto a concierto disfrutando y ya está. De momento en España este año no haremos más que esas dos fechas y en América, que se anunciará próximamente, haremos las ciudades un poco más insignias de cada país pues para poder llevar el proyecto a todo el mundo posible y ya está. Y a partir de ahí ir haciendo crecer este espectáculo. Ya te digo, prefiero cocinar a fuego lento, siempre fue así en Delama, el primer disco ya tardó años en salir, con lo cual siempre a fuego lento, bueno, intentando hacer las cosas con el mayor cariño posible.

DELALMA «La Ira Del Mirlo» (Vídeo Lyric)

Para sorpresa y alegría de muchos, has recuperado algo que no se hacía desde hace años: organizar un día de presentación del disco con prensa y fans. Ya tenemos el punto de vista de nuestro compañero Raúl Blanco, pero cuéntanos cómo lo viviste tú en primera persona. ¿Cómo fue la experiencia y de dónde surgió la idea de recuperar este tipo de encuentros?

Fue un día súper especial, porque suponía la primera vez que mostraba a la gente unas canciones que no habían salido de mi casa en tantos meses, durante los cuales únicamente las había escuchado mi familia y muy poca gente más. Me da pena que este tipo de eventos ya no se hagan con tanta frecuencia.

Yo recuerdo de pequeño cuando asistía a las firmas de discos, eran pequeñas convivencias que tenías con los artistas, que te gustaba escuchar, bueno, todo eso se va perdiendo, de hecho, he tenido muchas charlas con Javier de Maldito Records acerca de todo esto, es una lástima porque se van perdiendo algunas costumbres que a mí me parecía que eran buenas, bonitas.

Yo asistí, ya te digo, a muchas firmas de discos con 14, 15 años. Para mí era un momento mágico, unos segundos que estabas ahí con los músicos a los que admirabas y era genial, pero bueno, desgraciadamente se va perdiendo, no sé si por desdén de la gente que ya no disfruta a lo mejor de esos momentos, no lo sé, no tengo ni idea o sí, a lo mejor las propias tiendas también al no venderse discos, pues pasan de generar este tipo de actos que muchas veces salían de ellos.

Por ejemplo, el propio FNAC te montaba este tipo de firmas de discos, ya no lo quieren hacer, entonces es la pescadilla que se muerde la cola, si ya vendemos pocos discos y te cargas los pocos eventos que hay de interactuar con la banda, pues luego no te quejes de que no vendes discos.

No obstante, la escucha fue súper bien, bueno, aquello hubo gente que no pudo entrar, era un lugar limitado de aforo, claro, pero estuvo genial, creo que pasamos una mañana estupenda, pusimos los dos discos, pude hablar con la gente, recibir las impresiones de los asistentes sobre el disco.

Bueno, asistieron fans, la prensa y creo que fue una forma de recuperar un la cercanía y la intimidad con la gente que escucha tu música. A mí sí me gusta, y en la medida de lo posible siempre me gustaría mantener este tipo de actos, me gustaría de hecho hacer muchos más, pero bueno, entiendo que es difícil, también hay que buscar un día que a la gente le venga bien, que a nunca llegue a gusto de todos, pero bueno, la gente respondió muy bien, con lo cual sí se demuestra que hay gente interesada en este tipo de actos. Ya te digo, fue un momento que viví con mucha felicidad y mucha intensidad porque era la primera vez que por fin sonaban esas canciones fuera de mí, fuera de mi casa, con lo cual fue intenso.

Estos eventos van desapareciendo, como dices, debido a la caída en la venta de discos y al cierre de las tiendas de música tradicionales. Quizá habría que explicarle a la gente, sobre todo a las nuevas generaciones, cómo se vive un disco fuera del streaming.

Tú, como yo, y quienes venimos de otra generación, sabemos lo que es sentarte en tu habitación con el libreto, escuchar el disco una y otra vez y saborearlo. Porque realmente Santa Compaña es un álbum que necesita varias escuchas, cargado de mensaje y matices.

Si hay que escucharlo delante de un fuego y de madrugada con la néboa entrando por la casa. No le puedes explicar, yo creo. Bueno, de cierta manera si le puedes explicar, pero las generaciones de ahora son diferentes, sencillamente. Y nosotros éramos diferentes a las generaciones que vinieron antes que nosotros. ¿Como le explico yo a mi chaval de 14 años que la música se puede disfrutar tumbado en el sofá con unos buenos altavoces? No se lo puedo explicar porque no le vale.

Pero es que tampoco le puedo explicar lo que es ver una película de dos horas y media. A mí me gustan las películas largas y eso tampoco le vale. Pero es que tampoco consume vídeos de más de minuto y medio de YouTube. Es que tampoco le sirve. Tiene que ser todo estímulos rápidos y a ser posible cambiantes cada 30 o 40 segundos. ¿Cómo le explico yo a este chico que puede escuchar una obra como el muro de Pink Floyd y emocionarse con ella? No lo va a entender nunca. No lo va a entender jamás. A mí me da mucha pena. Pena porque, bueno, imagino que se están perdiendo unas cosas muy guays. Abrir disco y ver el libreto y automáticamente meterte ya de lleno en esa obra es ir siguiendo la letra, leerla, pensar oye, ¿qué me quiere contar aquí este artista? No sé, eso ha cambiado todo. Y imagino que no les interesa demasiado eso no lo sé. Como para ponerles a leer un libro de Ken Follett de mil páginas.

El otro día me hicieron la misma pregunta, pero ¿cómo consigues que un chaval de 15 años aprenda a tocar la guitarra? Hostia, pues primero le tienes que recalcar que no lo va a conseguir en un año ni en dos. Y eso ya es una bofetada para e chaval.

 Mi primera bofetada fue aprender a tocar el Fa mayor (risas).

Pero insistí, ¿sabes? Aunque tenía claro que no iba a obtener un resultado inmediato. Y es que todo eso choca con la inmediatez que consume la sociedad actual. No sé… imagino que vamos hacia ese punto y por eso todo va cambiando. También pienso que nuestros padres y abuelos hacían las cosas de otra manera, diferente a nosotros, y disfrutaban de cosas que nosotros quizá nunca lleguemos a experimentar. Supongo que es la ley de la vida. Aun así, me da cierta pena que se pierdan esos momentos, porque para mí son mágicos.

Sentarme a leer un libro, por ejemplo, me recarga muchísimo, porque soy capaz de meterme en ese mundo que el escritor quiere contarme. Y con un disco me pasa igual, pero necesito escucharlo de verdad, invertir tiempo en él. Ojo, no es lo mismo poner un disco mientras pasas la aspiradora por casa; eso no es escuchar música, eso es como tener la televisión puesta, las noticias o cualquier otro ruido de fondo. Se trata de tomarse un tiempo para el disfrute personal a través de la música. Y esto es algo en lo que incluso nuestra propia generación ya no se detiene tanto. Es una lástima, pero aún hay gente que sabe disfrutarlo. Y, como bien dices, este es un disco para saborearlo así: para meterte en la historia, hacer tuyas las canciones y emocionarte.

Manu, muchas gracias por dedicarnos un rato para hablarnos de ti y de Delama. Esperemos que tanto el disco, las ventas y los conciertos vayan genial. Seguiremos pendientes de la evolución del proyecto y de nuevo muchas gracias por un rato para una charla, un poco más formal y atípica para nosotros.

Gracias a ti siempre Rubén, motivo de alegría verte y hablar contigo, ya sea de una manera más formal o informal, pues sabes que te quiero mucho y siempre motivo de alegría charlar un poquito, compartir impresiones contigo.

By Rubén Rosinos Vaamonde

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