Desde hace algo más de dos décadas, Powerwolf se ha estado consolidando como una de las bandas más reconocibles y singulares del heavy metal europeo. Gracias a una inconfundible combinación de épica, teatralidad y una imaginería que se nutre del folklore, la mitología y lo sacro, el grupo alemán ha sabido construir un universo propio que trasciende lo puramente musical. Con himnos coreables, una puesta en escena arrolladora y una conexión casi litúrgica con el público han conseguido que cada directo sea una auténtica ceremonia metalera. Con la inminente publicación de Wildlive (Live at Olympiahalle), que vió la luz el 13 de febrero de 2026 a través de Napalm Records, Powerwolf captura uno de los momentos más intensos y representativos de su trayectoria sobre los escenarios. El nuevo CD y DVD documenta la fuerza arrolladora de su directo y es testimonio del vínculo que la banda mantiene con su público materializando así el imponente espectáculo que ofreció el 25 de octubre de 2024, con todas las entradas vendidas, dentro de su gira Wolfsnächte Tour 2024.
Entrevista por: Elena Galindo
Aprovechamos este lanzamiento para charlar con Falk Maria Schlegel, teclados de Powerwolf, sobre la experiencia de inmortalizar ese concierto, el significado de sus directos y el presente y futuro de una banda que sigue elevando el metal al nivel de una celebración colectiva.
Buenas tardes, Falk. Mi primera pregunta es obligatoriamente interesarme por tu estado de salud tras la caída del escenario que tuviste en septiembre durante el concierto de Milwaukee y que supuso la dislocación de tu hombro y la posterior cirugía correctora. ¿Cómo experimentas esa situación, cuando tu cuerpo establece límites pero también debes continuar?
Siendo honesto, fue una mala experiencia. Llegamos al recinto donde tenía lugar el espectáculo, un lugar muy agradable. Tocamos las tres primeras canciones y mi impresión fue que la multitud era muy ruidosa y alocada, estupenda. En un momento concreto de la actuación decidí pasar al lado izquierdo del escenario.
El escenario estaba estructurado en dos partes: una adelantada a la otra y, entre ellas, había un hueco, un agujero negro. Me caí. Fue un golpe muy duro, me di cuenta enseguida. No fue solo el cómo continuar. Entré en pánico, para ser honesto… Me acerqué a las escaleras del escenario y apareció un médico preguntándome si estaba bien y, en mi mente, solo tenía el levantar la bandera para que alguien la cogiera. Me perdí esa canción pero decidí volver al escenario. No sabía que mi hombro estaba dislocado. Pude terminar el concierto pero tuve que sentarme y me entristeció enormemente el no poder actuar normalmente así que agarré el micrófono en la última canción y me disculpé con la audiencia. El apoyo de la gente fue abrumador, eso fue lo que me ayudó a terminar el espectáculo pero sentí profundamente el no poder proporcionar lo mejor que normalmente hago.
Después fui al hospital donde arreglaron mi hombro temporalmente para poder concluir los diez conciertos que restaban de la gira americana. Al volver a Alemania, los médicos me dijeron que la cirugía era necesaria. Eso fue hace exactamente cinco semanas y, a día de hoy, mi hombro está mucho mejor pero aún necesitaré un tiempo para estar recuperado al cien por cien. La buena noticia es que cuando salgamos de gira, estaré listo y podré actuar normalmente. Ese es el objetivo principal.
Evidentemente, ahora mucha gente te preguntará si sientes algo de nerviosismo o miedo al volver al escenario.
En absoluto. Es algo que puede pasar y ha pasado. Fue un accidente. Tengo la sensación de que no puede pasar nada en el escenario, de que no hay riesgos. Es más como una advertencia, como que debo tener más cuidado con lo que hago y con mis movimientos.
Me alegra saber que estás mejor y que todo va por buen camino.

En esta charla vamos a hablar un poco sobre Wildlive, (Live at Olympiahalle). No entraré a tratar orígenes del grupo, maquillaje o caracterización porque creo que es algo de lo que ya habéis hablado en muchas ocasiones a lo largo de vuestra dilatada carrera.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención de vuestros últimos trabajos ha sido la apertura temática: Powerwolf ya no solo se centra en religión, vampiros y hombres lobo sino que habéis incorporado, además de figuras específicas como Peter Stump (“1589”), “Varcolac”, Faoladh (“Blood for Blood (Faoladh)”, también algo de brujería con “Vargamor” o “Joan of Arc”, e incluso el tema marítimo con “Sinners of the Seven Seas” y “Sainted by the Storm”. Con tal variedad temática y con vídeos tan específicos, ¿es complicado adecuar el set list y la escenografía de los espectáculos en vivo?
Transferir las historias del álbum a espectáculos en vivo es complicado. Siempre es difícil elegir las canciones adecuadas. Por ejemplo, en febrero y marzo continuaremos la gira Wolfsnächte y probablemente “Joan of Arc” será incluida en el repertorio. La cuestión es que hay que centrarse en tener una buena mezcla entre nuestros himnos míticos, nuestros éxitos y nuevas canciones. Hay canciones como por ejemplo “Heretic Hunters” que sí sabíamos de antemano que funcionaría muy bien en vivo. Para otros temas procuramos incluir escenografía que nos ayude a transmitir la historia: para “Sinners of the Seven Seas” tratamos de ofrecer la atmósfera del vídeo y, por supuesto, para “1589” donde yo soy el que arde en la hoguera. La historia es genial y queríamos que la gente se sintiera como “oh dios mio, Falk Maria está ardiendo”. Eso es una gran conexión entre el público y los artistas, no es solo alguien que arde, es un miembro de la banda.
A veces es realmente difícil construir accesorios de escenario que realmente encajen bien porque, efectivamente, tenemos muchos temas diferentes, muchas mitologías, personajes e historias. En el futuro trataremos de escenificar más de esos elementos de vídeos y letras a los espectáculos en vivo. Realmente eso es una muestra de definición, el tener más aspectos teatrales por un lado. Porque por el otro lado, es solo es una canción de heavy metal, a veces es entretenimiento. Me explico: nuestros espectáculos no son solo algo musical. Sigue siendo un espectáculo de heavy metal y la gente quiere mover la cabeza pero también queremos entretener con algunos accesorios de escenario, con los elementos, con el mundo de Powerwolf y esto es algo que puede verse en el dvd de Wildlive. Una experiencia completa.
Sí, realmente Wildlive captura todo el poder de los conciertos de Powerwolf. Y para compartir esta experiencia habéis contado con Joost van den Broek, una vez más, en la producción. ¿Crees que en este dvd se ha capturado la mejor instantánea actual de Powerwolf?
Por supuesto. Teníamos muchas cámaras y durante la preproduccion y producción vimos muchos ángulos diferentes del concierto, muchas vistas y posibilidades de uso. Le dijimos a Jens de Vos, que realizó la fotografía, que no queríamos cortes demasiado rápidos. Queríamos que el video mostrase algunos momentos concretos como por ejemplo que se viese más a la gente del público, o ver todo el anuncio de Attila previo a una canción… Así que realmente tuvimos la posibilidad de tener muchas imágenes para poder elegir cuál encaja perfectamente en el momento. Es algo genial porque es diferente a un video de recapitulación o un fragmento de teléfono móvil.
Pero también es complicado en cuanto a que es difícil elegir un fragmento en un lugar concreto porque suceden muchas cosas en el escenario al mismo tiempo y además tienes que estar concentrado porque quizás necesitas más primeros planos… El enfoque es un poco el mismo como para una película. Esa es la diferencia entre un fragmento de resumen, un vídeo real y un vídeo de un concierto adecuado que cubra todo el espectáculo. Eso es Wildlive, un video de un espectáculo, no es solo un documento de un concierto. Una forma de mostrar cómo se siente realmente el poder de los espíritus en el escenario.
Han pasado diez años desde la publicación de vuestro último álbum grabado directo: The Metal Mass – Live (2016), ¿es muy grande la evolución que vamos a ver en Wildlive respecto de ese directo?
Powerwolf siempre está en proceso de evolución. Lo que ves en Wildlive es lo que era Powerwolf en octubre de 2024. Seguimos escribiendo nuevas canciones, nueva música y no queremos repetirlo todo de nuevo. Si empiezas con una escenografía como la que tenemos ahora, no hay vuelta atrás, no podemos venir sin ninguna producción. Eso significa que no queremos un espectáculo solo con nuestros instrumentos, queremos tener algo de escenografía.
Por ejemplo, cuando tocamos en Bogotá, teníamos menos escenografía porque en la gira por Sudamérica dimos unos espectáculos más pequeños, pero fue increíble porque realmente pudimos interactuar con el público y eso es muy importante para Powerwolf. Por supuesto también es muy importante el poder entretener a la gente sin nada pero nosotros no queremos subir al escenario sin nuestra ropa y maquillaje. Es nuestro credo.
¿Y las capas orquestales, los teclados…? ¿Cómo de importante es que ese trabajo se perciba claramente en un concierto en vivo?
La orquestación es crucial para el espectáculo y para mantener su intensidad. Nos consideramos una banda de heavy metal y nos encanta tocar con partes de orquestación, con el coro, con el órgano de iglesia… pero como recurso para mejorar la canción. Por ejemplo, en “Sinners of the Seven Seas”, como base tenemos la voz de Attila, la línea de bajo y yo toco la parte de órgano con el canto de Attila. Luego podemos agregar las guitarras. Después el órgano puede estar en silencio y puedes empujar más las guitarras hacia adelante. Eso es para nosotros el proceso de composición con recursos extras porque una buena canción es una buena canción y una mala canción es una mala canción. Esto significa que una mala canción a la que agregas una parte sinfónica u otros recursos, no está mejorando. Pero si tienes una buena canción y buenos elementos, entonces puedes agregar grandes detalles como el órgano de la iglesia, la voz de Attila… y mejora la canción.
Con Sacrament of Sin, Wake up the Wicked y Call of the Wild empezamos a ser más dinámicos que con Blessed and Possessed y The Bible of the Beast, supongo. Incluimos muchos elementos en las canciones y luego decidimos cuando hay más espacio para la parte de órgano, cuando hay más espacio para el coro… pero al final, lo que tenemos es una banda de metal y las guitarras y batería son lo más importante.
Con tantos elementos, ¿cuál crees ha sido el más difícil de trasladar desde el escenario al formato audiovisual?
La situación de grabación en el Olympiahalle de Múnich no es fácil porque es enorme y fue construido para actividades deportivas y no para conciertos. La parte más difícil fue el tener un sonido adecuado que puedas grabar pero que también te permita captar a la audiencia. Fue algo difícil de adecuar pero estamos muy contentos con el resultado. Hemos querido ofrecer una atmósfera real. No hemos usado overdubs o ediciones, solo un sonido claro. Suena como realmente suena en vivo, como fue. ¡¡Y allí había 12.000 personas!! Si cambias algo en el estudio para hacerlo mejor, la audiencia reconocerá que hay algo mal.
De hecho, hay una anécdota a propósito de no cambiar nada: Yo siempre grito en el escenario cosas como “¡Vamos Attila, hagámoslo!”, en alemán, claro, y pudimos escuchar mi grito en las grabaciones porque se grabó por el micrófono de Attila. Cuando lo escuché en la grabación me preocupé un poco y pensé que podríamos cambiarlo o silenciarlo, pero no. Está bien conservarlo porque es algo que siempre hago en el escenario para empujarme o empujar a la audiencia. Es auténtico.
Para los fans que ya os hayan visto en vivo, ¿qué crees que redescubrirán cuando vean o escuchen Wildlive? ¿Qué encontrarán nuevo?
Lo bueno es que puedes verlo una y otra vez, o incluso puedes ver o reconocer más detalles en la producción, en el canto, en las formas de interpretación… Y esto me recuerda un poco a mi juventud cuando empecé a escuchar a Iron Maiden. Había un álbum en vivo, Made in England, grabado en Birmingham, que lo vi cientos de veces. Una de esas veces me di cuenta que en “Seventh Son of a Seven Son” aparecía una mujer tocando los teclados en la parte de atrás del escenario. ¡No la había visto nunca antes!
Así que, si ves Wildlive una y otra vez, realmente podrás apreciar cada momento del espectáculo en vivo y descubrir detalles que antes no habías visto o, incluso, si estuviste allí, puede ser que te hayas perdido algunos momentos que se han conservado en la grabación.
Igual que con una película…
Sí, como las buenas películas. Cada vez que lo veas, descubrirás algo nuevo. En vivo, en la distancia, por ejemplo, se ve perfectamente cómo actúo en la hoguera, porque ya no soy yo mismo… Cuando el monje con la antorcha prende fuego la pira, realmente me sentí como Peter Stump en 1589.
Cambiemos un poco de tema. Durante los dos últimos años, Powerwolf se ha visto inmerso en cinco tours prácticamente seguidos y no hemos tenido la oportunidad de veros por España. Por suerte, pudimos disfrutaros en el pasado Leyendas del Rock…
Efectivamente, la gira Wolfnächte Tour 2024 no pasó por España pero estuvimos en el Leyendas del Rock. Durante este año sí pasaremos por España, como cabezas de cartel de un festival. Realmente, eso es algo que cambiaríamos pero no es algo que dependa del grupo, es que tiene que encajar la ruta, los lugares, infraestructuras… es complejo. ¡Pero es seguro que volveremos a España!. Después del festival pretendemos volver a España para dar un espectáculo normal, ya sabes, no en un festival.
Las giras son provechosas porque también podemos realizar algunas actividades turísticas. Tuvimos la gira por Sudamérica después de la Wolfnächte Tour 2024 durante cuatro semanas, en verano, visitando varios países. Después un descanso y luego fuimos a Estados Unidos y Canadá. Otro breve descanso y ahora estamos preparando la próxima etapa de la gira, que termina en Londres en el Wembley Arena, que es un lugar enorme. En otros lugares, como en Escandinavia, también tocamos en grandes recintos También en Alemania, por supuesto, y para algunas fechas ya casi están agotadas las entradas. Es increíble.
También tenemos previsto el espectáculo de Wacken en 2026. Se ve que no nos aburrimos, siempre estamos haciendo algo, mejorando el espectáculo, planeando, escribiendo música nueva… Pero es lo que queremos hacer y es un placer hacerlo. Y seguramente, después de todas estas actividades de la gira, nos centraremos en el proceso de composición y grabación de nuevas canciones. Será un momento en el que no podremos dar nuestro espectáculo porque estaremos realizando las actividades de estudio. Pero sí, en la próxima gira de Wolfnächte deberíamos considerar seriamente el volver a España.
Ya que hemos hablado de festivales, éstos presentan un desafío diferente en comparación con espectáculos en los que Powerwolf son la banda principal. Un grupo con tanta producción teatral, tan cuidadosa y elaborada como la que tenéis no es fácil de preparar en poco tiempo. Me refiero a cosas como el piano ardiendo en “Alive or Undead”, los lanzallamas de “Fire and Forgive”, la pira de “1589”, fuego, nieve… ¿Cómo se adaptan esos rituales y esa escenografía a un formato de un festival como puede ser el Leyendas del Rock, Wacken, Rock am Ring…?
Esta es una pregunta difícil. La situación en los festivales es muy diferente. Normalmente en las giras tenemos unas mismas condiciones para configurar el espectáculo y contamos con todo el material pero no siempre es posible usar lo que necesitamos. Por ejemplo, la pira de “1589”, hubo lugares en los que no era posible utilizarla porque no cabía en el escenario. Aunque de lejos parece pequeña, no lo es. Algunas veces hemos tenido la opción de montarla en un espacio detrás del escenario pero al tener que permanecer ahí mucho rato, impedía que otras bandas no pudieran preparar su escenografía. Depende mucho de la situación física del lugar.
Cuando eres cabeza de cartel es quizá un poco más fácil en cuanto a que ocupas algo más de espacio que el resto de las bandas porque se espera un gran espectáculo. Otro factor importante es la duración del espectáculo. No es lo mismo dar un concierto de noventa minutos que de dos horas. Son muchos factores. Y es una pena porque, para ser honesto, mi pira esta siempre en el camión y me entristece el no poder usarla pero a veces eso significaría que ninguna banda del festival podría montar su escenografía y no puedes hacer eso. Sería algo realmente desagradable incluso si a las otras bandas no les importase. No puedes hacerlo. En un festival todo el mundo debe ofrecer un espectáculo adecuado.
Durante el último verano sí pude observar a una banda, de la que no voy a decir el nombre, que preparó su escenografía de tal forma que el resto de grupos no tuvieron espacio apenas para la suya. Ese grupo debería hacer su propio espectáculo y no ser parte de un festival. Es una pena, no está bien. Nosotros queremos ofrecer un gran espectáculo, tan grande como podamos, pero a veces tenemos que cortar por estar en un festival. Es importante que la gente lo sepa, no podemos hacer todo lo que queremos porque estamos limitados por tiempo y espacio principalmente. Por suerte eso no ocurrirá en Wembley, donde los fans esperamos ver un espectáculo de la máxima magnitud que Powerwolf puede ofrecer…
Siempre hacemos el esfuerzo de ofrecer el mejor espectáculo posible. Pero ese lugar… el Arena de Wembley es de fama mundial, es impresionante. Tenemos preparado un gran espectáculo. La lista de canciones será algo diferente y vamos a añadir algunos elementos nuevos al espectáculo. Será enorme, masivo, como en casi toda la gira, y tendremos algunos efectos especiales que todavía no puedo revelar o no sorprendería… Va a ser impresionante.
Tras este concierto que se prevé épico y los festivales de verano, ¿ya será hora de descansar? Hace un momento me has comentado que pronto comenzaréis la composición y grabación de un nuevo disco…
Descanso es una palabra que no conocemos. Tenemos unos ciertos descansos, nuestros tiempos, y tenemos que procesar todas las influencias y sensaciones que tenemos en las giras.
No son solo los tours, sino que ves a tanta gente, hablas con tanta gente, nunca estás solo. Ves muchas situaciones diferentes, actúas, hace calor, luego llueve… Al volver a casa necesitas tiempo para canalizar todo lo vivido y eso es una buena influencia para los próximos pasos que vas a dar. Son vivencias que te enriquecen y van contigo durante el próximo proceso creativo. No es como volver a casa y no hacer nada, no es dormir hasta las once, tomarte un café… De hecho, el “después de la gira” es el “antes de la próxima gira” y hay que buscar momentos para realmente pensar y procesar lo vivido. Es una cuestión de autocuidado. Importante, cada vez más importante.
No es que nos estemos haciendo viejos, es que hay que cuidarse durante el tour. Cuando empecé con Powerwolf estábamos más relajados. Queríamos un tour tras otro, nos permitíamos un poco de fiesta… pero hay que tener cuidado con todo eso porque hay que ser responsable y tienes una responsabilidad con tu audiencia. Si estás en malas condiciones, eso se refleja en el escenario. Y yo siempre quiero dar lo mejor de mí mismo porque me divierto en el escenario como en el infierno. Queremos ser creativos, queremos entregar lo mejor de nosotros y para eso tenemos que trabajar el equilibrio en la vida.
Me gustaría tratar una última cuestión: los fans. En Wildlive se puede ver a muchas personas en el público caracterizadas con motivos recurrentes de Powerwolf: monjas y sacerdotes, alguna bruja y por supuesto, hombres lobo. También gente con un maquillaje similar al vuestro.
La base de fans de Powerwolf es el Wolfpack. Y al frente del Wolfpack está un pequeño grupo denominado Cultus Luporum, que fue creado en 2011. ¿Cómo descubriste que Powerwolf tiene un grupo de fans organizado? ¿Qué sentimientos provoca saber de su existencia? ¿Mayor responsabilidad?
Por supuesto. Cultus Luporum comenzaron en 2011, en una gira de Sabaton. Realmente no lo recuerdo del todo bien pero estaba allí, en el punto de partida. Los dos chicos que lo fundaron están viajando por todo el mundo para vernos. Procuramos estar muy cerca del Wolfpack, de nuestra base de fans porque es muy, muy importante para nosotros. Tratamos de hablar con ellos tan a menudo como podemos. Siempre que podemos, intentamos tener algunos detalles con ellos.
Orgulloso es una buena palabra. Soy feliz de poder darles un buen momento con nuestra música. A veces hablo con ellos y les pregunto si no es aburrido ver por enésima vez nuestro espectáculo y me dicen que no, que notan que cada concierto es diferente. Me encanta ver que hay comportamientos diferentes en el escenario y en la multitud: son diferentes caracterizaciones, nuevos maquillajes… me encanta el Wolfpack. Realmente son maravilloso. Cuando me lesioné en Milwaukee, los fans me enviaron muchísimos mensajes de ánimo. Tengo muchas buenas palabras para ese gran público que tenemos.
Y están ahí, no solo para un espectáculo o para un álbum. Como has mencionado, están ahí fielmente desde al menos 2011. Es increíble y haré todo lo posible para que pasen un buen rato. Incluso en la última gira por Norteamérica, recibí algunos mensajes directos hablándome de fans que habían viajado hasta Detroit, creo, para vernos.
Sí, grandes distancias. The Wolfborn Demoness Conny, incluso viajó desde Alemania a Argentina para ver a Powerwolf.
Sí, Conny estuvo en Buenos Aires. Realmente creo que ella disfrutó mucho también de la ciudad. La vi en primera fila y ella me comentó que fue increíble porque el espectáculo es diferente: los cantos eran abrumadores. La vi feliz.
Entonces, ¿los públicos americanos, hispanos, alemanes… son tan diferentes?
Es difícil definirlos porque yo diría que cada región, ni siquiera cada país, cada región tiene sus propios rituales. En Buenos Aires vi que se canta casi como en un partido de fútbol, ese tipo de canto. En Alemania, es parecido, porque se grita muy fuerte. Los españoles son muy buenos cantantes, no se detienen. Realmente tenemos que interrumpirlos para decir “por favor, queremos anunciar la próxima canción” y además cantan y cantan, por ejemplo, los riffs de guitarra… ¡Es una maravilla estar de gira!
En ese caso solo me queda desearte que disfrutes mucho de esas maravillosas giras que están por venir, mucho éxito con Wildlive (Live at Olympiahalle) y ojalá que de verdad volváis pronto por España. Muchas gracias por tan amena charla.
Muchas gracias a ti. Que vaya todo bien. ¡Nos vemos pronto!

