Retrocríticas: Blind Faith – Blind Faith: el supergrupo de Clapton que sólo nos dejó un disco

Discográfica:

Polydor Records

Fecha de edición: 

Agosto de 1969

Componentes:

Steve Winwood –  Teclado, piano, guitarra, bajo, voz
Eric Clapton – Guitarras, voz
Ric Grech – Bajo, violín, voz
Ginger Baker – Batería, percusión

Valoración:

Blind Faith podría considerarse como el primer supergrupo de la historia, pues contaba con cuatro estrellas absolutas: Eric Clapton, Ginger Baker, Steve Winwood y Rick Grech. Se formaron en 1969, editaron el disco del que vamos a hablar y se separaron. Son sólo seis extensos temas, y a pesar de las opiniones encontradas de la prensa de sus días, hay cosas realmente memorables en esas canciones. Clapton había quedado libre una vez los Cream se habían disuelto y lo mismo le pasó a Winwood una vez Traffic ya eran historia.

Las discográficas estaban encantadas con la idea de juntar a los dos divos, y pusieron tanto empeño en ello que recuperaron incluso a Ginger Baker para la batería, con quien Clapton terminó hasta el gorro en la recién cerrada etapa Cream. Pero el dinero y las altas cifras hacen que la memoria se borre… Blind Faith Llegaron a hacer un concierto de presentación gratuito.

La portada

La portada nunca podría volver a ser publicada debido a que aparece una chica adolescente a pecho descubierto sosteniendo en medio de la campiña un avión dorado de juguete. La referencia fálica y sexual es evidentísima. Para algunos entendidos la portada representaría el fruto de la vida con la chica “madurando” y con el avión (diseñado por el joyero Mick Millingan) como la madurez del fruto del conocimiento humano. Pensemos que iba a coincidir la llegada a la luna por parte del ser humano con el disco de Blind Faith.

La inocencia humana llegaba al espacio, pero esa portada no sería publicada en una España bajo el régimen de Franco. La sustituyeron por una foto del grupo, y andando… El efecto tridimensional responde al juego de efectos de la luz natural de la foto de la campiña inglesa con el añadido de la foto de la chica pelirroja, que fue tomada con luz de estudio fotográfico. Es un caso muy similar al de la portada de Virgin Killer de Scorpions, pero ya hablaremos de la segunda cuando toque…

El disco

Ya el riff inicial de “Had to Cry Today” te sitúa en la dimensión adecuada. Es como si los Black Sabbath estuvieran allí presentes por lo monolítico del mismo, pero luego el tema otro sendero gracias a la inmaculada voz de Steve Winwood. La base rítmica es precisa y se gusta con muchos detalles, especialmente las diabluras de Ric Grech al bajo. Todo avanza de forma melódica con base oscura en una canción que es mítica. La pegada de Ginger Baker cae a peso sobre los toms. Destaca también ese pasaje instrumental con guitarras dobladas soleando libres, dando más la sensación de que es una jam improvisada que algo realmente pensado y terminado.

“Cant Find My Way Home” es de las pocas canciones que suele rescatar Eric Clapton en sus directos. Es el tema más breve, una especie de canto pastoral con un Winwood muy agudo y con acústicas. Baker usa unos platos inmediatos y con poco brillo y todo queda un poco como una especie de ensoñación, casi de canción de cuna. Es realmente muy bonita, y Slowhand disfruta en el punteado base.

“Well… All Right” está dominada por el teclado incesante de Winwood y por otro riff absolutamente estelar. A nivel compositivo hay mucha calidad, pero vuelven a encontrar en la psicodelia y la jam instrumental la salida perfecta a una gran composición. Y luego palabras mayores con “Presence of the Lord”, maravillosa composición, evocadora, y muy deudora de bandas como Procol Harum. Es un baladón típico de finales de los 60 y que podría haber sido orquestado perfectamente.

Personalmente, si me tengo que quedar con una composición, esta sería “Sea of Joy”, pues en ella aglutina todos los ingredientes que presenta el grupo: el riff impresionante, las partes acústicas, la gran voz de Winwood, todos los elementos técnicos, solazo de Clapton y los aires psicodélicos, así como el alma jam. Lo más sorprendente de todo es la presencia de ese violín de Ric Grech que solea dando inicio el tramo instrumental hasta que vuelven a la senda inicial a golpe de riff.

Esta misma alma jam es lo que impregnará y dominará de cabo a rabo la canción final “Do What You Like”. Aquí hay claros indicios de que la cosa se hizo rápido para terminar de darle el minutaje al disco. Es por eso que queda como la última. Hay ese interesante detalle de las palabras pronunciadas (“Do What You Like”) de forma robótica que van apareciendo mientras el grupo escala la jam y que dicen justo lo que reza el título del mismo tema. Un lema muy de la iglesia de Satanás, por si alguien le quiere buscar los tres pies al gato. Se nota que es un tema de Baker pues el solo final de batería es su rúbrica final.

Veredicto

Cuando de nombre para el grupo eliges Blind Faith (Fe ciega) es que estás muy convencido de tus propias habilidades. Un poco, el hecho de que se juntara Ginger Baker al combo hizo que la gente pensase que Jack Bruce era el que había perdido la partida y que, un poco, Cream seguían reforzados con teclados y con todo un Winwood a las voces principales. Muy posiblemente Blind Faith es lo que a Clapton le faltaba en Cream.

Tras una gira y algún concierto memorable no hubo planes ni continuidad hecho que sumió a Eric Clapton en una temporada en la que no llegó a liderar nada y estuvo de acompañante de relevantes bandas sin grandes aspiraciones solistas o de notoriedad. Eso cambiaría con la formación posterior de Derek and the Dominos. Por parte de Winwood y de Baker su paso por Blind Faith es recordado de una forma más positiva hasta el punto de que el primero llegó a crear algunas demos para una posible continuación del grupo.

Temas:

  1. Had to Cry Today (8:49)
  2. Can’t Find My Way Home (3:16)
  3. Well… All Right (4:27)
  4. Presence of the Lord (4:48)
  5. Sea of Joy (5:22)
  6. Do What You Like (15:18)
By Jordi Tàrrega

Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.

Artículos relacionados