
Discográfica:
Nuclear Blast Records
Fecha de edición:
10 de octubre de 2025
Componentes:
Chuck Billy – Voz
Eric Peterson – Guitarra, voz
Alex Skolnick – Guitarra, coros
Steve DiGiorgio – Bajo, coros
Chris Dovas – Batería
“Si vis pacem, para bellum” es una máxima latina que significa “si quieres la paz, prepárate para la guerra”. A veces es atribuida erróneamente a Julio César, aunque en realidad deriva de un pasaje del escritor romano Vegecio, versado en la temática bélica. Aunque la frase no es la literal, la presentada se utiliza con un tiempo verbal más imperativo, más urgente y bien cierto es que en los días que corren, más vale estar prevenido y curado de todo espanto porque, de seguro que en algún momento, habremos de llevarnos las manos a la cabeza. Creo que algo parecido le ha debido de pasar a Eric Peterson a la hora de ser el socio mayoritario de la escritura de estos diez temas nuevos de los de la Bay Area, porque, por encima de la tremenda genética que exhiben en sus declaraciones más tradicionales, puedo asegurar que, con la entrada de Chris Dovas a la batería, el guitarrista no se ha impuesto límites de velocidad ni de intensidad, ya que este joven músico es un auténtico portento. Supongo que tras el historial de militantes que han pasado para realizar el oficio, todos veteranos ya en la etapa de reinicio de los Testament más cercanos a la alineación original, el contar con el vigor y el desparpajo de alguien que tiene al menos la mitad de años que tú, ha de obsequiarte con más alas que las que te ofrecía aquella bebida energética tan famosa. Ambos coinciden en su pasión por los géneros oscuros y salvajes, de hecho Chris, con su banda Dovas, graba en clave death elitista todos los instrumentos y hasta registra las voces, lo que al creador de Dragonlord creo que le ha proporcionado una vía de escape creativa que le otorga más diversidad a las múltiples marcas de la casa.
De entrada, el puñetazo directo a la mandíbula propinado por “For the Love of Pain” y el primer single “Infanticide I.D.” ya dan una clara muestra de que a los rasgos identificativos de los del “Legacy”, el cual está a punto de cumplir sus cuarenta años, se les puede añadir el maquillaje black junto a algún punto de asfixia death y abrir nuevas vías de diálogo, para un grupo consagrado, con todas las generaciones activas del metal más potente. Blast beats, las voces agónicas de Eric acompañando a un colérico Chuck Billy, los rasgueos de guitarra con actitud punk, doblados y hasta arpegiados, son soportados y amplificados por un velo de memorables graves por parte de Steve DiGiorgio, quien otorga una magnificencia y rotundidez a la banda fuera de lo común. Estas decantaciones tan extremas salpican a una buena cantidad de los surcos de este disco, realzando así el protagonismo rítmico más meramente thrash. Quizás el ejemplo perfecto acerca de esta exposición sea el segundo single editado cuyo nombre es “Shadow People”, donde el filo de los riffs principales los emparenta con la etapa “Low”, pero que ahonda en multitud de las catacumbas bajo las que han descansado estos titanes. Otras muestras de este ensamblaje técnico son “Witch Hunt” (guitarras de otro mundo en los menos de cinco minutos que dura) o la final homónima que sin lugar a dudas cierra el disco de forma majestuosa.
“High Noon” es un balazo de ADN extraído de la alargada figura del pletórico “The Gathering” (1999), “Havana Syndrome”, más modesta pero con unos ritmos que fácilmente pueden recordarte a los momentos enfáticos de los protagonistas, así como al “Mouth For War” de Pantera, y por supuesto “Nature of the Beast” que evoca a los Testament más metaleros y clásicos, lo que tenderá puentes para que la expansión del disco sea imposible de frenar. Alex Skolnick fluye con viejos trucos y nuevas artimañas para dejarnos anonadados con un virtuosismo que no se ancla en sus mejores momentos, sino que se potencia con más emoción de vieja escuela en áreas concretas y de vital importancia. Con la ayuda de diferentes pedales, nos emplaza a nuevos retratos de ensoñado realismo y de futuro anhelo.
Como piezas más novedosas, me ha sorprendido gratamente la afiladamente melódica “Room 117”, de corte más flamante, y la primera balada tras “Cold Embrace” de “Dark Roots of the Earth” (2012), o mejor dicho, la primera power ballad orquestada de su carrera (conducida por el cello del prestigioso David Eggar). “Meant To Be” es una canción de amor, sí, pero hacia nuestra maltratada madre tierra. Una pieza de las que apenas se hacen en estos días y que, con sus acústicas que podrían pasar por ser la canción seria de una banda de hard rock ochentero, refrescan la temperatura infernal a la que el quinteto nos aboca y nos consume.
Eliran Kantor crea otra portada para enmarcar, con tintes amarillos, ocres y marrones en su mayoría, evocando una explosión nuclear que cobra halo de ángel piadoso y que es divisada por toscos cultistas armados con palas, cegados por sus propias biblias y aguardando a un régimen absoluto emplazado bajo sus propias tumbas. En sus tonos y por asociación, me ha recordado a una versión actualizada y mucho más beligerante de “Practice What You Preach”. Una muestra de coherencia el contar con una mano humana para ejercer la ancestralidad y no pervertir la humanización del concepto musical completo a base de la inteligencia artificial. Ni en la percepción, ni en muchas de las proclamas que Billy vocifera desde hace casi ocho lustros parece haber habido mucha modificación, tan solo a peor, por lo que la vigencia de su mensaje parece la palabra de un profeta al que no se le otorga credibilidad a causa del miedo.
Grabado nuevamente por Juan Urteaga, la diferencia en cuanto sonido se me ha revelado en la primera vez que Jens Bogren (Sepultura, Kreator, At The Gates) realiza las mezclas, proporcionando al resultado final menos compresión que con sus colaboraciones junto a Andy Sneap, que a decir verdad, ya empezaban a sonar completamente iguales y que aquí resaltan las filias más conocidas por Testament, así como sus nuevos desvelos.
Un disco que sobrepasa las expectativas tras trece hermanos mayores, y que nos ofrece una nueva dirección educativa que puede extender el mito por mucho más tiempo.
Indispensable.
Temas:
1- For The Love Of Pain
2- Infanticide I.A.
3- Shadow People
4- Meant To Be
5- High Noon
6- Witch Hunt
7- Nature of the Beast
8- Room 117
9- Havana Syndrome
10- Para Bellum
