Kamelot – Dark Asylum

Discográfica: 

Napalm Records

 

Fecha de edición:

28 de agosto de 2026

 

Componentes:

Tommy Karevik – Voz
Thomas Youngblood – Guitarra
Sean Tibbetts – Bajo
Alex Landenburg – Batería
Oliver Palotai – Teclados

Pocas bandas han sabido mantener un estatus de realeza tan incontestable dentro del metal simfónico como los estadounidenses KAMELOT. Con más de tres décadas de trayectoria y catorce álbumes a sus espaldas, la formación liderada por la guitarra de Thomas Youngblood regresa tras ‘The Awakening’ para abrirnos las puertas de ‘Dark Asylum’. Un trabajo que a buen seguro todos sus fans han esperado con ganas para comprobar si la comentada falta de inspiración en su época más contemporánea sigue ahí o recuperan sus mejores tiempos.

Un trabajo que se sumerge de lleno en una cuidada estética gótica de corte victoriano para trasladarnos al RavenHill Asylum, una catedral reconvertida en institución donde la ciencia, la fe y la locura colisionan en un viaje conceptual inolvidable.

Bajo la batuta del incondicional Sascha Paeth en la producción (quien aporta guitarras adicionales) y la maestría de Jacob Hansen en la mezcla y masterización, el álbum suena masivo, nítido y eminentemente cinemático. ‘Dark Asylum’ destaca por la elegancia con la que equilibra los característicos estribillos de gancho power metalero con pasajes progresivos, pasajes orquestales de escala operística y una vertiente lírica cargada de matices dramáticos.

La interpretación de Tommy Karevik vuelve a situarse como uno de los pilares del trabajo. El vocalista sueco despliega un abanico interpretativo portentoso, transitando desde la vulnerabilidad y los tonos melancólicos hasta momentos de un dramatismo desgarrador. Pero la magia del disco se amplifica notablemente gracias a un elenco de invitados integrado con una precisión casi teatral:

  • Tobias Sammet (Avantasia) aporta su indiscutible garra vocal en “One Last Masquerade”, convirtiendo la canción en un majestuoso duelo interpretativo frente a Karevik.

  • La cantante chilena Ignacia Fernández (Decessus) despliega su presencia vocal en el tema homónimo y en “Sanctuary”, donde se une a Clémentine Delauney (Visions of Atlantis) para firmar un trío vocal femenino y masculino repleto de contrastes.

  • La violinista Lea-Sophie Fischer (Eluveitie) añade una textura folclórica e hipnótica en “Beneath the Moon (Tunglið)”, arropada por las voces de Rannveig Sif Sigurðardóttir y Sólveig Sara Leupold.

Pistas como la inicial “Ashen World” o la envolvente “Ivy, My Dear” demuestran que la banda domina la fórmula a la perfección. Es cierto que, para las orejas más veteranas, el grupo apenas se desvía de los raíles de una estructura compositiva hiperestudiada que recuerda a las señas de identidad de obras como ‘Silverthorn’ o ‘Haven’, sonando sobre seguro en algunos tramos medios. Sin embargo, la empaque conceptual, la calidad de los arreglos coral-orquestales (con aportaciones de Billy King y la intro de Kiara Huber) y la solidez técnica global hacen que el descenso por los pasillos de RavenHill sea una experiencia sonora envolvente de primer nivel.

‘Dark Asylum’ reafirma a KAMELOT no solo como maestros de la narración cinemática en el metal moderno, sino como una banda que sabe envejecer con elegancia, ofreciendo a sus seguidores una catedral de sombras y melodías de la que es difícil querer escapar. Estamos ante un trabajo más que notable.

Temas:

01. Sanctorium (1:39)
02. Ashen World (feat. Ignacia Fernández) (4:13)
03. Dark Asylum (4:39)
04. Sanctuary (feat. Clémentine Delauney and Ignacia Fernández) (4:25)
05. Nocte Veritas (0:47)
06. One Last Masquerade (feat. Tobias Sammet) (4:40)
07. Ivy, My Dear (4:34)
08. Goldlike Alchemy (3:05)
09. The Sleeping Mind (Orphic Paradigm) (3:55)
10. Kaleidoscope (3:52)
11. Enigma (Think of Me) (4:56)
12. Cassandra’s Disease (3:29)
13. Beneath the Moon (Tunglið) (feat. Rannveig Sif Sigurðardóttir, Sólveig Sara Leupold and Lea-Sophie Fischer) (2:06)
14. The Puppet King (3:01)
15. Sanctum Requiem (1:55)

By Albert Perera

Live After Death tuvo la culpa de todo y tantos años después aquí seguimos. Si hay algo que me gusta más que escuchar música es hablar sobre ella y difundirla… y en ello estamos durante un cuarto de siglo.

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