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La historia moderna de Barcelona se convierte en épica musical de la mano de Whirlwind

Bandas: Whirlwind – Damaged
Lugar: Sala Laut, Barcelona – 15 de mayo de 2026
Texto y Fotos: Quim Brugada

En un día algo complicado dado que en los cines se estrenaba el documental de Iron Maiden y es de todos sabidos la tirada que tienen ciertas bandas de Metal geriátrico en nuestro país, Whirlwind presentaba en Barcelona su segundo disco, “1640” una magna obra histórica que narra los primeros dos años de la Guerra dels Segadors.

Y lo hacían en una sala algo inusitada para un concierto de metal como es la Laut, cercana a la muy conocida sala Apolo y que presenta ciertas dificultades que narro a continuación:

En primer lugar una calle en obras, cerrada al tráfico rodado y con reducidísimos espacios para transitar a pie; en segundo una entrada sin ningún nombre que la identifique, ni tan siquiera numero de portal para poder ubicarse; en tercer lugar un acceso al local que parece el túnel del terror (un pasillo estrecho y oscuro por el que apenas cabe una persona) y una entrada por doble puerta a un sitio que más parece un parking privado que una sala, de forma alargada con un estrecho escenario al fondo donde cinco músicos tienen muchas dificultades para tocar pero, eso sí, un gran sonido y una buena visibilidad dada la ausencia de elementos arquitectónicos molestos.

Con esta previa, apertura a la hora en punto e inicio del concierto con puntualidad británica.

Damaged

Los elegidos para calentar el ambiente eran los jovencísismos Damaged, una banda con una propuesta de Speed Metal muy clásico en formato power trio con tres músicos (dos chicos y una chica) que, como mucho, por su aspecto, están al inicio de la veintena en cuanto a edad.

Tienen lanzado un EP de 4 temas desde hace escasamente un año, “Speed Merchänts”, que es toda una declaración en el título y es que los chavales dieron caña de la buena sin ni un solo respiro para la numerosa parroquia de fans incondicionales reunida allí. Un inmenso pogo activo desde el tercer tema y hasta el final de su actuación con los mismos protagonistas apelotonándose delante del escenario, puño en alto, aclamando a sus héroes. Fue como una vuelta a los 80 cuando las grandes bandas de ahora tocaban en este tipo de sala y en estas condiciones.

Sus cuarenta minutos de show discurrieron velozmente, como sus canciones, con una potente base rítmica formada por Nu al bajo y Rober a la batería manteniendo muy alto el nivel en todo momento. A la guitarra y voz Ethan se mostraba virtuoso tanto en los riffs como en los numerosos solos que iba enlazando tema tras tema para éxtasis de sus fans que los coreaban uno a uno.

Quizás el único, pero, por poner alguno, es la voz de Ethan que hay que trabajar más (cosa que no dudo que está haciendo) y las composiciones algo repetitivas entre solos y riffs de guitarra.

Debo reconocer que era la primera vez que los veía en directo y que tampoco había oído su disco, pero me causaron una grata impresión después de descubrir su set de siete temas propios y dos versiones y estoy seguro que no será la última vez que los vea. Son jóvenes, muy jóvenes, con mucho camino por delante para crecer y evolucionar y, probablemente den mucho que hablar en el futuro en la difícil escena Barcelonesa.

Un buen prolegómeno para calentar el ambiente y dejarlo listo para lo que venía a continuación.

Setlist: “Third Assault”, “The Return of Darkness and Evil” (Bathory), “Malefikarivm”, “Condemned”, “Rise of Black Metal Punks”, “Troops of Doom” (Sepultura), “Heavyrocker”, “Street Metal Warriors” y “Damaged”.

Whirlwind

Cuatro largos años ha durado la espera desde su presentación en sociedad en la pequeña sala Lennon de l’Hospitalet de Llobregat en 2022 con aquel enorme disco que fue “1714” y un Sold Out espectacular para el primer concierto de una banda.

Ahora, cuatro años después, con otra obra maestra bajo el brazo, “1640” y en una sala algo más grande que en la anterior ocasión lo volvieron a hacer. Quizás no fue un Sold Out, pero se rozó (pese a la competencia de los discípulos de Eddie) y, otra vez, un concierto de proporciones astronómicas, algo a lo que vamos a tener que acostumbrarnos dada la inmensa calidad que atesoran estos cinco músicos que forman la banda porque, señores, estamos ante lo que antiguamente se llamaba un supergrupo. Músicos con mucha experiencia previa, con un gran talento compositivo y capaces de ejecutar cualquier partitura que se les ponga por delante. Los hermanos Julió, Artur a la guitarra solista y Jordi a la batería (Steelforce), Philip Graves (Red Shark, Inverted Cross) al bajo, Mark Wild (Korgull the Exterminator) a la guitarra rítmica y Hector Llauradó (ex Timeless, ex Noctambuls) a la voz. Esto es Whirlwind.

Venían a presentar su segundo disco y lo hicieron sobradamente, con un set en el que se tocó íntegramente el trabajo, aunque no en orden, enlazándolo con otros temas de su magnífico álbum debut.

El público completamente entregado, cantando las canciones de un disco que lleva escasamente tres semanas a la venta y pidiendo a gritos “Marching to Victory”, probablemente un tema que, por su duración, diversidad, cambios de ritmo, melodías distintas y su épica desbordante (incluida la voz en off), podría haberlo firmado cualquiera de las grandes bandas de los 80 y sería uno de los imprescindibles en cualquier discografía.

La ejecución absolutamente brillante, la entrega de la banda en el escenario de 10 y el estado vocal de su cantante Hector Llauradó es absolutamente maravilloso. A veces no hay que ser conocido para ser grande y Whirlwind lo es, no en vano y aunque pueda sorprender a más de uno, es la tercera banda catalana con más escuchas en Spotify por detrás de Ankor y Crisix.

Además de todo esto, su delicadeza a la hora de tratar la historia de Catalunya, vaciándola de todo contenido político o tendencioso, narrando los hechos con rigurosidad y llenándolos de épica y magia los convierte en una banda muy a tener en cuenta en el futuro.

En la sala, aparte de los seguidores, cada vez más, de la banda una buena representación de las bandas de sus componentes. Allí estaba Pau Correa con el resto de Red Shark, allí estaba también Javi Gianno representando a Steelforce junto con un buen número más de músicos de otras bandas que no quisieron perderse la ocasión de ver a Whirlwind en directo.

Visto lo visto solo puedo desear tener la ocasión de presenciar un concierto donde se toquen íntegros los dos discos y poder disfrutar de su propuesta de principio a final sin cortes o elisiones en las dos historias conceptuales que narran en sus álbumes… quizás en el futuro sea posible, no se sabe.

Setlist: “1640 Intro”, “Days of Doom”, “Winds of Ash and Dust”, “Lese Majesty (Corpus de Sang)”, “Gallows Tithe”, “Rage of the Conqueror”, “Through Fire and Blood”, “Torture, Knife and Fire”, “Ready to Explode”, “By the Blood in Our Veins”, “Intro”, “Marching to Victory”, “1714 Intro”, “The Call” e “Immortal Heroes”.

Por último, agradecer a todos y cada uno de los miembros de la banda su amistad y las facilidades dadas para asistir y contar lo que allí vimos y también mi agradecimiento a Antonio de Rocksound y a los amigos de Metalcova. Con ellos es muy fácil hacer nuestro trabajo.

By Quim Brugada

Apasionado de la música en directo, defensor incondicional de las bandas emergentes y hater irredento del rock geriátrico y las bandas tributo.

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