Bandas: Blaze Bayley – Baja California
Lugar: Urban Rock Concept, Vitoria – 22 de enero de 2026
Texto: Txema Garay
Fotos: Xabi Aresti
El jueves nos acercamos a Vitoria, al íntimo y acogedor recinto Urban Rock Concept, para disfrutar de la gira de aniversario de Blaze Bayley y de su primer álbum en solitario, Silicon Messiah. Junto a él, una banda nacional que está dando mucho que hablar, Baja California.
Es imposible no acordarse de la visita hace veinticinco años de Helloween a Arrasate (Mondragón), donde el propio Blaze Bayley debutaba en solitario con el lanzamiento de aquella obra. Aquella noche asistimos a todo un torbellino en directo, con un Blaze exultante, corriendo de lado a lado del escenario y subiéndose a cada rincón posible. Además, le acompañaba una gran banda que dejó una impresión inmejorable. Una noche que se redondeó con una gran actuación de Helloween. Con el paso de los años volvimos a coincidir en otras paradas, como aquel concierto especialmente íntimo en la Sala Azkena, donde tuvimos la oportunidad de departir con él y cantar juntos prácticamente todo el repertorio.
Baja California
Como aperitivo los asturianos Baja California desplegaron un hard rock imponente y una energía desbordante sobre el escenario. Su simpatía y cercanía con el público añadieron ese aliciente extra que termina de redondear una experiencia fabulosa en directo.
La banda supo aprovechar al máximo el tiempo disponible para interpretar varios temas de su catálogo, como “Caída libre”, “Indomable” o la trepidante “El mejor error”. Su vocalista siempre inquieto nos sorprendió compartiendo sus vínculos con Euskadi y su relación con el Baskonia, del que según contó llegó a ser socio, aunque rápidamente tiró de la bandera de Asturias para reivindicar sus orígenes.
Además nos aclaró la baja de uno de sus miembros por el reciente nacimiento de su hijo, una circunstancia que celebraron a base de caña, entrega y actitud, dejando clara su impronta y ganándose al respetable. Después de un intenso repaso a su material se apearon dejando un buen sabor de boca.




Blaze Bayley
Tras el pertinente cambio de escenario, los músicos fueron apareciendo en escena para dar comienzo al concierto. Fue entonces cuando, con la introducción sonando, el conocido cantante británico hizo acto de presencia para recordar por primera vez los años buenos con Iron Maiden y después, inaugurar la velada con la inapelable “Samurai”, a modo de calentamiento. Y es que a continuación llegaba el verdadero motivo del concierto, la interpretación íntegra de su obra Silicon Messiah.
Con la banda en formato cuarteto, integrada por los hermanos Chris Appleton y Luke Appleton a la guitarra y al bajo respectivamente, junto al batería Martin McNee, arrancaron con ímpetu con un tema que reflexiona sobre la tecnología y el ser humano, un mensaje hoy plenamente vigente que trasladaron al directo como un auténtico golpe de energía para iniciar la travesía mediante «Ghost of the machine».
Sin perder fuerza, continuaron con cortes como la apabullante “Evolution” o la majestuosa “Silicon Messiah”, que cautivó a los congregados. Los temas fueron cayendo uno tras otro con una interpretación brillante y el habitual desparpajo de unos músicos perfectamente compenetrados alrededor de un inmenso Blaze Bayley. Disfrutábamos de la interpretación de cortes directos como “Born As A Stranger” o “The Hunger”. Entre todas las canciones, destacaron especialmente en piezas como “The Brave”, la deslumbrante “Identity”, “Reach for the Horizon” o “The Launch”.
El guitarrista Chris Appleton brilló especialmente en su despliegue, supliendo con acierto la baja de su compañero, aunque en los temas de Iron Maiden la comparación resultaría más exigente y estuvo más lejos de su objetivo. La demoledora base rítmica mantuvo en todo momento un nivel de intensidad impecable, cumpliendo a gran nivel. El repaso se cerró con un imponente broche final a cargo de “Stare at the Sun”, con todo el recinto entregado, a excepción de un par de impresentables que no dejaron de comentar sus historias durante todo el concierto.



En ese momento se completaba el primer bloque y, de paso, el verdadero núcleo de la actuación. Blaze volvió a demostrar ser el tipo honesto, cercano y luchador de siempre. Le puso ganas y corazón, nos animó a luchar por nuestros sueños y dejó varias lecciones de vida por el camino. Él mismo compartió sin cortapisas los obstáculos que intentaron impedir que se convirtiera en cantante profesional. Y ahí sigue.
Agradecido por el trato recibido, especialmente en Vitoria, Blaze interpretó “Calling You Home” a modo de premio para los asistentes. Fue entonces cuando recordó sus comienzos con Iron Maiden y aquellas primeras visitas a países como España o Argentina, evocando los recibimientos que tuvo en aquellos años. Con ese telón de fondo daría paso a la segunda etapa del concierto.
En formato dúo junto a su guitarrista, interpretó un tema de Virtual XI que, según aseguró, Iron Maiden jamás llegó a tocar en directo: “Como Estáis Amigos”. Rápidamente se hizo con la concurrencia, que entró al trapo coreando el estribillo, protagonizando uno de los momentos más emotivos y nostálgicos de la noche.
Con la llegada de los temas de Iron Maiden, el público se vino definitivamente arriba, y “Virus” confirmó las ganas de celebrar esa etapa. La locura se apoderó del recinto, con las primeras filas apretando y entregándose por completo. En esa misma tónica rescataron un clásico de la era Paul Di’Anno, “Wrathchild”, que enloqueció al personal y fue coreado a pleno pulmón, antes de dar paso a dos de los temas más emblemáticos de la etapa de Blaze Bayley en la Doncella como “Man on the Edge” y “Futureal”, puro fuego y velocidad. El broche correspondió a la famosa canción de UFO “Doctor Doctor” excesivamente prolongada con un trozo del clásico de Thin Lizzy “Emerald” intercalada antes de rematar con el famoso coro.
Cómo si estuviésemos entre tinieblas recordamos la época de Blaze Bayley con X-Factor, Virtual XI, su inicio en solitario cuando teloneaba a Helloween y aquella época en la que seguía defendiendo el fuerte en pequeños recintos. Siempre fiel a sus ideales.
Sin duda, una noche para el recuerdo donde recordar una etapa en los noventa y principios de siglo que nos marcó a muchos que la vivimos de cerca y a todos aquellos que vivían estos temas por primera vez.





