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Electric Callboy llena Madrid de confeti y pirotecnia

Bandas: Electric Callboy – Bury Tomorrow – Wargasm
Lugar: Movistar Arena, Madrid – 23 de enero de 2026
Texto: Oiane Díaz
Fotos: Sebastián Flores

El nuevo año ha comenzado con un enero lleno de eventos esperadísimos y, entre ellos, estaba, cómo no, la gira de los extravagantes (cuanto menos), Electric Callboy. La banda alemana a la que conocíamos como Eskimo Callboy hasta hace apenas cuatro años, anunciaba hace ya algún tiempo su gira Tanzneid World Tour, que pisaría nuestro país durante dos días consecutivos: la Ciudad Condal el jueves 22 de enero y, al día siguiente, Madrid, visitando el Movistar Arena.

La capital había amanecido lluviosa y fría, pero los ánimos se habían mantenido al mismo nivel entre aquellos que habían adquirido su entrada para el show: ¿quién no llevaba toda la semana revisando su armario para ver qué era lo más hortera, con estampado de leopardo, ochentero o fosforito que se podría poner para esta ocasión? Pues creemos que esto ha sido algo constante en cada una de las fechas de esta gira. Unos shows en los que el verde fosforito y la cinta en el pelo, como si fuese el “uniforme” para ir a una clase de aerobic con las amigas, se han convertido en los nuevos negros y cadenas metaleras.

Precisamente esto fue algo que, más adentrados en la velada, Bury Tomorrow comentaban en uno de sus discursos: además de mostrar lo agradecidos que estaban por la oportunidad de girar con Electric Callboy, incluían también lo curioso que resulta ver cómo en cada ciudad la gente expresa libremente su creatividad ochentera-hortera-metalera (vamos a llamarlo así, porque no tenemos términos que puedan calificarlo) de las formas más variadas posibles.

Y volviendo al hilo del concierto, como decíamos, tras una tarde muy fría y con lluvia en Madrid, el Movistar Arena abría sus puertas para dar cabida a más de siete mil personas para lo que, muy probablemente, se convierta en uno de los mejores conciertos de gira que pase por nuestro país este año. Electric Callboy, nos guste o no, ya juegan en otra liga: producción, espectáculo, creatividad… Han conseguido un crossover único entre temas ‘techno-metal’, explotando un nicho que engancha tanto a metaleros como a quienes no lo son tanto.

Aunque, llegados a este punto, hay que tener también en cuenta el debate abierto que existe frente a este tipo de grupos: personas totalmente a favor y otros muchos que no terminan de entender la curiosa mezcla entre metal y electrónica que actualmente está creciendo como la espuma. Dejaremos esta cuestión para otro momento porque puede dar mucho que hablar.

En esta gira, Electric Callboy han venido acompañados por los ingleses Wargasm, que, aunque todavía con una pista que se iba llenando poco a poco, ofrecieron algo más de media hora de show que sirvió para entretener y calentar motores a los que iban llegando al recinto. Una banda que ya tuvimos ocasión de ver en la edición de 2023 del Resurrection Fest y que, con la llamativa Milkie Way al frente, abriendo con “Bad Seed”, logró romper el hielo con su particular mezcla de brutalidad y escarceos con lo electrónico. Eso sí, acompañada en todo momento por el bueno de Sam Matlock echándole un cable a la voz y guitarra.

A las ocho en punto salieron a escena Bury Tomorrow, una banda que no pasaba por Madrid desde 2019 y que durante cuarenta minutos no hizo otra cosa que encadenar temazo tras temazo. Sonaron muy potentes y el setlist estuvo elegido a las mil maravillas: “Choke” para abrir, “Cannibal” y “Boltcutter” algo más adelante o “Black Flame”, se fueron alternando con otros temas extraídos de su último trabajo Will You Haunt Me, With That Same Patience, que vio la luz el año pasado. En general, fue un concierto bastante tranquilo, nada que ver con lo que se vive con este mismo estilo en un festival como el comentado Resurrection Fest, por ejemplo. Sin embargo, no sabemos ni por qué ni cómo, a Daniel Winter-Bates, vocalista de la banda británica, se le ocurrió la brillante idea de pedir crowdsurfers a borbotones para generar un poco de movimiento entre el público, algo que nunca viene mal. Sin duda, Bury Tomorrow están más que preparados para hacer su propia gira y volver a España con su propio set completo. Ojalá.

En un tiempo récord, el escenario estaba listo para recibir a los protagonistas de la noche. A las nueve y cuarto, súper puntuales, arrancaron Electric Callboy con “Tanzneid”, y a partir de ahí llegó una hora y media muy pero que muy intensa, con las pulsaciones siempre arriba de la mano de cortes como “Tekkno Train”, la archiconocida “Hypa Hypa” seguida por “MC Thunder”, y otros sencillos como “Pump It” o “Hurrikan”. Todo estaba medido al milímetro, con una producción impecable y una puesta en escena constante a base de confeti, serpentinas, fuegos y chispas en prácticamente todas las canciones. Sobre el escenario presidía una cruz gigante que, de alguna manera nos recordó al tridente de enormes dimensiones que Judas Priest ha utilizado en su última gira; todo ello acompañado por una enorme pantalla LED al fondo donde se mostraban los imponentes visuales de cada canción, además de las pantallas laterales, que lograron que el concierto se viera perfectamente desde cualquier punto del Movistar Arena.

Cuando nos encontrábamos sobre la mitad del show, dieron un giro total al concierto con el set de Electric Bassboy, donde sonaron “All the Small Things” y “Bodies” en versión ‘hard techno-electro’, dando un respiro al resto de la banda mientras aprovechaban para cambiar de outfit. “Revery” y “Mindreader” llegaron en el siguiente bloque, antes del medley que repasó los inicios de la banda hace más de década y media. Ahí quedó palpable que, gran parte de los asistentes no los conocía tanto en aquella etapa, antes de que todo explotase con “Hypa Hypa”.

Los últimos tres cuartos de hora fueron un no parar de temas, más fuego, cambios constantes de vestuario y una energía que no tenemos muy claro de dónde la sacan. Aprovechando el drum solo, la formación alemana se coló entre el público para tocar en acústico “Fuckboi” y “Everytime We Touch”. Para nuestra sorpresa, la mayoría del público se agachó para que quienes estaban más atrás pudieran ver. Piano, carrera de vuelta al escenario y a seguir con “Dancing Like a Ninja” y “Elevator Operator”. Mucho salto, mucho ‘pogo y mucho ‘cardio’ durante todo el concierto, aunque sí se echaron en falta más crowdsurfers. Tampoco faltaron los ya clásicos chicos del chaleco amarillo de “Control de Pogos”, en un público que no era exclusivamente metalero.

Para el tramo final, la banda volvió a cambiarse de vestimenta y apareció con los cascos de bola de discoteca para cantar y bailar “Ratatata”, seguida de otro cambio para “Spaceman”, en la que aparecieron con ropa de astronauta, y el broche final con “We Got The Moves”. Siete mil personas coreando el “lolololó, lolololó” es algo que ya ha quedado para la posteridad de este nuevo concepto de ‘metal’. Electric Callboy han sabido reinventarse y crear un mix muy logrado entre metal, pop, canciones ‘míticas’ y estribillos pegadizos. Con su buen ‘rollo’ constante y una puesta en escena muy cuidada, tienen un montón de ingredientes para poder seguir creciendo y consolidarse como referentes internacionales dentro de este género.

By Oiane Díaz

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