Entrevista con el ejecutivo del Metal pesado Graham Bonnet
Por: Alf Zúñiga
Fotografía: BetH Ami
Cuando se habla del británico Graham Bonnet no se espera escuchar cualquier cosa. Hablar de Bonnet es hablar de 78 años de historia, es hablar de rock y de todo su universo desde la segunda mitad de los años sesenta; de 1968, para ser exactos, cuando su primer éxito fue grabado con el dúo The Marbles: «Only One Woman». En 1977, Graham lanzó su álbum debut, que se convirtió en disco de oro en Australia. De ese trabajo se desprende «It’s All Over Now, Baby Blue», una versión de Bob Dylan que alcanzó un codiciado número 5 en las listas australianas. Tres años después fue elegido por Ritchie Blackmore para sustituir a Ronnie James Dio en Rainbow, participando en el álbum Down to Earth, del que se extraen «Since You Been Gone» y «All Night Long». Estos temas llevaron a Rainbow a encabezar la inauguración del festival Monsters of Rock en Castle Donington, en 1980.
Bonnet abandonó la banda de Ritchie Blackmore en 1981 para continuar con su proyecto en solitario, no tan solitario, en el que participaron Jon Lord (exteclista de Deep Purple y Whitesnake), Cozy Powell (batería de Whitesnake y Rainbow), Francis Rossi (guitarrista de Status Quo), Micky Moody (guitarrista de Whitesnake) y el bajista Gary Twigg. Posteriormente colaboró con Michael Schenker Group, grabando el álbum Assault Attack, y paralelamente formó Alcatrazz, una poderosa banda que contó en sus filas con Gary Shea al bajo, Jimmy Waldo (New England) a los teclados, Jan Uvena (Alice Cooper) a la batería y virtuosos guitarristas como Yngwie Malmsteen, Steve Vai y Danny Johnson, cada uno en distintas etapas.
También es destacable su trabajo con Impellitteri en el álbum Stand in Line. Graham Bonnet es todo eso y mucho más. Hoy conversa con Metal Hammer España sobre el presente y el futuro de un auténtico hombre del heavy metal en pleno siglo XXI.
Graham, ¿qué puedes adelantarnos sobre el nuevo material de Graham Bonnet Band?
Graham Bonnet: Se avecinan cosas nuevas y muy potentes, con el sonido clásico de Graham Bonnet Band. Es un placer anunciar que mi gran amigo Don Airey participa en el nuevo álbum. Este disco reflejará las diferentes etapas de mi carrera.
Además de Graham Bonnet Band, sigues muy vinculado a Alcatrazz. ¿Qué puedes contarnos al respecto?
Así es. Sigo totalmente implicado con Graham Bonnet’s Alcatrazz y estamos valorando colaboraciones muy interesantes. Una de ellas es la posible incorporación de Jeff Loomis, de Arch Enemy.

¿Qué opinión te merece Jeff Loomis como músico?
Jeff es un músico potentísimo, un compositor brillante y, además, un gran tipo. Sus habilidades son incomparables. Me ilusiona la idea de recuperar la magia de los primeros días de Alcatrazz, pero con un sonido moderno y mucho más contundente. Cuando le escuché por primera vez me quedé sin palabras por su técnica, su sentimiento y sus melodías. Además, también participa como invitado en el nuevo álbum de Graham Bonnet Band.
Es inevitable preguntarte por Yngwie Malmsteen y lo que ocurrió entre vosotros.
Bueno, como sabrás, hubo una pelea. Una noche, durante un concierto, yo estaba hablando mientras sonaba una canción y él me interrumpía tocando la guitarra. Al principio fue gracioso, pero acabé molesto. Tras el concierto le pregunté por qué lo hacía y me dijo que solo era una broma. Al día siguiente, mientras él hacía un solo, salí del escenario hacia el autobús y, sin querer, desconecté su amplificador al tropezar con un cable. Al terminar el show, Yngwie salió corriendo hacia el bus me sujetó del cuello queriéndome estrangular y me dijo «hijo de puta, eres un bastardo, me has desconectado el amplificador durante mi solo«. Yo le dije: «¿De qué carajo estás hablando?«. No sabía realmente qué había hecho. Bueno, fue que un húngaro alto, que era parte de nuestro staff y en ese tiempo de mis mejores amigos, el que se acercó a Yngwie y le dijo: «Si vuelves a tocar a Graham de nuevo, te romperé el puto cuello». Al día siguiente regresamos a Los Ángeles y lo echamos de la banda. Eso fue lo que pasó con él.
También trabajaste con Ritchie Blackmore. ¿Cómo fue aquella etapa?
¡Tocar con él fue genial para mí! Rainbow no era solo una banda de rock; mezclábamos estilos como el rock clásico, el heavy metal e incluso la música clásica. Además, contábamos con músicos increíbles como Don Airey y mi querido amigo Cozy Powell, lástima que dejó de tocar rock por mucho tiempo para dedicarse a tocar con una banda en la que te aseguro que ni él sabe qué género tocaban, (risas)”.
Has tocado con muchas bandas legendarias. Si tuvieras que quedarte con una experiencia, ¿cuál sería?
Es difícil elegir, pero si tengo que quedarme con una, diría AC/DC. Tocar con ellos en grandes estadios es increíble, sus conciertos son pura energía y tienen un sonido muy influido por Chuck Berry. También destacaría a Blue Öyster Cult; escuchar al público corear «Don’t Fear the Reaper» pone los pelos de punta. Y, por supuesto, mi experiencia con Michael Schenker Group fue extraordinaria. Una vez Cozy me invitó a un show; al finalizar me dijo: «¿Qué te pareció la banda?» Yo le dije que estuvo excelente, entonces él me dijo: «¿Y qué te parecería estar en la banda?» Enseguida y sin dudarlo acepté y Cozy me llevó con Michael; hablamos y a la semana próxima ya estábamos dando show!.
¿Qué consejo darías a las bandas jóvenes que están empezando?
Es muy sencillo: compromiso absoluto. Hay que intentar ser la mejor banda posible, con humildad y sin comportarse como estrellas. Nunca traten de imitar a nadie; muchas bandas tienen la idea de que si imitan a otra, tendrán el mismo éxito que ellos, ¡pero no! Están muy equivocados… Podrán imitar a AC/DC o Foo Fighters, pero nunca sonarán igual a ellos y mucho menos tendrán éxito de esa forma… Busquen su propio sonido; lo mejor del rock es que cada banda tiene su propio toque, su esencia inigualable. ¡Sean únicos y tendrán éxito!».
Para terminar, ¿qué relación tienes con México?
¡Tengo muchas ganas de ir a tu país! Recuerdo la única vez que estuve por ahí, hace como 15 años; la gente fue de lo mejor, sabían todas las canciones, son muy pasionales y locos… En el mejor sentido, (risas)… ¡Quiero regresar! Es más, Saxon me recomendó tocar en un festival allí. ¡Dicen que los festivales en México son de lo mejor! Entonces espero que pronto me consideren para tocar en uno de ellos…».
Así concluye nuestra charla con el Ejecutivo del Rock, el Ejecutivo del Heavy Metal… Graham Bonnet.

