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Convergencia de talentos para viajar por la historia del heavy metal

Banda: Tabü + Gus G. & Ronnie Romero
Lugar: Sala Wolf, Barcelona – 13 de octubre de 2025
Texto: Òscar Saro
Fotos: Alfredo M.Geisse

Gus G. y Ronnie Romero juntan virtuosismo y alma para ofrecernos una noche memorable de heavy metal clásico, en la que mezclaron temas propios con grandes clásicos de Rainbow, Black Sabbath, Ozzy Ousbourne o Thin Lizzy

La música, como cualquier otra forma de arte y como muchos grandes logros en la vida, exige disciplina, horas de ensayo, constancia y una dedicación casi obsesiva. Hay que sudar cada nota y pulir cada detalle para llegar lejos. Cuando llegas a un nivel de instrumento, tu profesora o profesor puede reconocer el día que no has ensayado. Pero más allá del esfuerzo y la técnica existe un elemento más impredecible que no se adquiere con trabajo, sino que te lo otorgan los dioses: el talento. Un brillo especial que, tal vez algun@s parece que puedan aprender o comprar; pero que habitualmente se nace con él.

La combinación de constancia y talento es una fórmula ganadora y tanto Gus G. como Ronnie Romero son dos ejemplos contundentes de esa mezcla insuperable: músicos que aman el metal y dominan su oficio con una técnica impecable, pero que además poseen ese don natural que los hace diferentes, únicos y necesarios. Curiosamente tienen biografías parecidas. Nacieron en 1980 y 1981, dejaron su tierra natal buscando hacerse un nombre en la escena del metal, los dos han formado parte de un montón de bandas diferentes, no han parado de colaborar con todo el mundo y, en un momento clave de su carrera, han sido elegidos por un personaje histórico que los ha catapultado a lo más alto: Gus G. fue llamado por Ozzy Osborne para ser su guitarrista solista del 2009 al 2017 y Ronnie Romero se unió a los Rainbow de Richie Blackmore en el 2015.

Son dos almas bastante gemelas y, por eso, no es de extrañar que hayan juntado sus caminos y ahora los podamos ver en esta gira que han llamado Convergence Tour 2025 y que, en nuestro país y gracias a RM Concert, ha tenido cinco momentos para verlos en directo (Santander, Madrid, Zaragoza, Barcelona y Mallorca).

El que nos ocupa fuel el concierto celebrado el lunes 13 de octubre en la Sala Wolf de Barcelona. La banda de hard rock barcelonesa Tabü fueron los teloneros y, a pesar de ser un lunes laboral (tal como Ronnie nos hizo notar en uno de sus momentos de saludo), se juntaron más de ciento cincuenta personas con ganas de pasar una buena noche de heavy rock y de ver como la magia surgía de la convergencia de estos talentos.

No es perdáis la reciente entrevista que mi compañero Quim Brugada le ha hecho a Gus G. a propósito de esta nueva visita del de Salónica a nuestro país.

Tabü, veinte años de hard rock con sello propio

El hard rock clásico tiene en Tabü a uno de sus mejores defensores en la escena nacional, con una puesta en escena directa y un equilibrio entre potencia y sentimiento que los hace especiales. Suya fue la responsabilidad de abrir la fabulosa noche de heavy y rock clásico y volvieron a demostrar que su propuesta sigue más viva que nunca.

Encima del escenario vimos a David García a la voz, Jose Ángel Sánchez a la batería, Pablo Nogueira y Felip Sanangustin a las guitarras y George Stewart al bajo. Juntos nos ofrecieron una propuesta de riffs contundentes y accesibles, combinados con una base sólida y muy rockera a cargo del bajo y la batería. La presencia vocal fue muy protagonista en la creación de líneas melódicas claras, cantadas en castellano, y en la construcción de estribillos que, complementados por una segunda voz brillante, fueron momentos perfectos para emocionar y corear. Así como también nos hicieron vibrar solos de guitarra encajados en el momento perfecto de cada tema y ejecutados de manera alternativa entre los dos guitarras.  Todo esto es lo que nos regaló Tabü en directo, en un concierto en el que básicamente centraron su repertorio en temas de Talismán (julio del 2024), su cuarto y último trabajo publicado hasta la fecha, que supuso un celebrado retorno de los barceloneses, combinado con algún tema antiguo que les sirvió para recordarnos sus orígenes.

“Igual que Ayer” es el tema que arranca Talismán y también fue el tema que eligieron para arrancar su concierto con fuerza. Sin perder ritmo, continuaron con “Hoy por mí” y “Sigues en mí”, dos temas antiguos publicados en su segundo trabajo Romper con todo (2010), pero que han sido cocinados de nuevo para Talismán.

Con “Quiero más” el ambiente fue en aumento y en el público vimos brazos en alto para acompañar ese estribillo poderoso, preparando de esta manera el terreno para “Traidor”, una versión del temazo “Anytime Anywhere” de Gotthard, que los mismos suizos tradujeron en su momento al español titulándola “El Traidor”. La intensidad se detuvo por un instante para lanzarnos al “Abismo”, una balada en la que la voz sonó suave y levente desgarrada y donde la guitarra Pablo tiene un fuerte protagonismo.

La energía volvió a dispararse con “Quédate”, primer sencillo de Talismán, donde el bajo tiene un papel galopante y, acto seguido, llegó un guiño al pasado con “Siempre locos”, un tema de su primer disco Ven a mí (2008), con el que aprovecharon para recordarnos que en 2026 celebrarán 20 años de trayectoria. La dupla de guitarras se lució con solos alternados y un final conjunto de altura.

¿Seguimos o no seguimos?”, preguntaron desde el escenario. Y claro que siguieron: con el tema “Escúchame”, de su tercer álbum Destino (2015), y con uno de los momentos más emotivos de la noche, en el que vimos a Pablo bajar al público para entregarle una rosa a Inma, su compañera y rockera activa de la escena local, en un gesto de cariño que sorprendió a la protagonista y creo un momento de emoción grupal

Acabaron con la potente “Puede ser”, que es un ejemplo perfecto de todo lo que es Tabü: riff potente para empezar, solo vibrante antes de oír la voz y un estribillo melódico coreable.

Todo acto superación y de resistencia en la complicada escena del rock se debería celebrar permanentemente. Por lo que sí, como en el caso de Tabü, consigues sumar veinte años de existencia con tu banda de rock, la fiesta debería convertirse en una efeméride especial y tod@s los que nos gusta esta música y nos gusta Tabü deberíamos estar allí para celebrarlo. La fecha ya está fijada y será el 23 de mayo del 2026 en Razzmatazz 2. Que quede anotada en todas las agendas rockeras.




Homenaje al Olimpo del Heavy mezclado con temas propios

Con puntualidad y expectación, Gus G. aparecía en escena acompañado únicamente por los dos músicos que lo escudaron toda la noche: el portentoso Dennis Ward (Pink Cream 69, Place Vendome, Unisonic…) al bajo y Johan Nunez a la batería, compañero de Gus en Firewind. Sin necesidad de presentaciones, arrancó con “Force Majeure”, un primer tema instrumental donde el guitarrista griego dejó claro que lo suyo es técnica, velocidad y sentimiento. Con el segundo corte “Quantum Leap” siguió por la misma senda: solos continuos, escalas fulgurantes y una banda perfectamente engrasada sosteniendo una base sólida para que Gus volara sin límites.

Tras arrancar los primeros aplausos más entusiastas, Gus tomó el micrófono y explicó que esos dos primeros temas pertenecían a su álbum Quantum Leap (2021). Fue entonces cuando llegó el momento de presentar a Ronnie Romero, que salió a escena entre vítores.

La primera muestra del dúo llegó con “Castaway on the Moon”, tema del disco en solitario de Ronnie, Too Many Lies, Too Many Masters (2023), que sirvió para derrochar actitud y un timbre que se siente nacido para el heavy metal. Entre bromas sobre si era domingo o lunes, Romero demostró que solo necesita un segundo para ganarse al público.

Continuando con material del mismo álbum, tocaron “Chades By Shadows”, una pieza con ese aroma épico que inevitablemente recuerda al legado de Ronnie James Dio, influencia que él lleva tatuada en el alma.

Y entonces… llegó el momento mágico. Ronnie preguntó: “¿Qué tal si empezamos con la sorpresa?”, y cayó “Mob Rules”, tema monumental de la época de los Black Sabbath con Dio. Una declaración de intenciones que el público recibió con entusiasmo y que dejó patente la química entre Gus y Ronnie.

Para rematar esta senda dedicada al legado de Dio, se atrevieron con un “Kill the King”, que es uno de los temas más grandes de Rainbow y que sonó con una precisión y fiereza que rozó lo inmenso. Pocas bandas que se atrevan con un tema de este calado lo pueden hacer sonar de esta manera.

El viaje por la historia del rock continuó con un guiño a Thin Lizzy de la mano de “Cold Sweat”, para pasar a presentarnos este tema que han escrito recientemente juntos, “My Premonition”, en el que hay lugar para las mejores habilidades de ambos.

Continuamos con dos temas clave del repertorio de Gus G., “Redemption” y “I Am the Fire”, esta vez con Ronnie Romero tomando el mando de las voces y demostrando una versatilidad que encaja a la perfección con la energía incendiaria del guitarrista griego. La conexión no hizo más que crecer con “Destiny Is Calling”, guiño a Firewind, la banda de power metal fundada por el propio Gus y que ha marcado buena parte de su carrera.

Y entonces llegó uno de los puntos álgidos de la noche. Con “Highway Star”, tema emblemático de Deep Purple, el recinto se vino abajo: velocidad, actitud y un respeto casi reverencial hacia la escuela británica del rock. Pero aquello no fue más que el preludio para un “Stargazer” de los primeros Rainbow, que terminó de incendiarlo todo. Una dupla de homenaje absoluto a Ritchie Blackmore, uno de los guitarristas más influyentes del género, que cerró el pase principal con un público totalmente desbordado ante semejante avalancha de himnos inmortales.

La banda se retiró entre aplausos ensordecedores, pero el público no estaba dispuesto a soltarles tan fácil. Las palmas, los gritos y la insistencia colectiva dejaban claro que aún había pólvora por quemar.

Gus G. regresó primero al escenario, esta vez sin Romero, para interpretar “Fearless”, tema título de su álbum de 2018, demostrando nuevamente por qué es uno de los guitarristas más respetados de su generación. Acto seguido, volvió Ronnie y se abrió la puerta a un final antológico con un triplete dedicado al recientemente fallecido Ozzy Osbourne. “Bark at the Moon”, “Shot in the Dark” y un “War Pigs” monumental pusieron el broche final a una noche de virtuosismo, historia y pasión metalera, dejando a todos con la adrenalina por las nubes y una sonrisa imposible de borrar.

By Oscar Saro

Me falta tiempo para hacer todo lo gue me gusta. Adicto al rock en directo, metalhead, enamorado de la montaña, apasionado de la ciencia ficción y con cerebro de programador desde que un Spectrum entró en casa. Fundador de Sudando Rock (@sudandorockcom)

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