Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

El hard-rock del siglo XXI tiene nombre, Halestorm

Bandas: Halestorm + Bloodywood
Lugar: Razzmatazz 1 – Barcelona – 12 de noviembre de 2025
Promotor: Madness Live
Fotos: Miquel Raga

Puede que sea una impresión equivocada pero me da que muchos seguidores de la escena rock aún hoy están descubriendo a Halestorm. No deja de ser curioso para una banda que lleva editando música desde 1997 aunque su primer disco como tal no sea hasta 2009. Han ganado un Grammy en la categoría Best Hard Rock/Metal Performance y numerosos puestos notables en las listas americanas. En Europa parece que les ha costado más entrar aunque su crecimiento en los últimos años es sostenido y constante con giras y recintos que se van agrandando.

Este, al menos, es el caso de Barcelona. En las 4 ocasiones que han visitado la ciudad han ido dando pasos hacia recintos mayores. De telonear a Alter Bridge a ser cabeza de cartel en Salamandra, Apolo posteriormente y ahora en Razzmatazz 1. El caso es que la sala presentó uno de esos llenos cómodos. La afluencia fue buena pero podías moverte, cambiar de ubicación y pedir una cerveza sin problemas. No la lata de sardinas que ha sido en ocasiones.

La apuesta de banda de rock al uso con los instrumentos tradicionales de guitarras, bajo y batería con solo la utilización de partes de piano en algunos temas no parece ir con los tiempos que vivimos de música sobreproducida. Se han mantenido en sus trece demostrando una camaradería y amistad en el seno del grupo, así como una pasión inquebrantable por y para ésta música. Las últimas entrevistas mantenidas con ellos nos lo han refrendado. Tuvimos oportunidad de hablar con Josh en su anterior gira y en motivo de la edición de Everest con el guitarrista Joe en conversaciones disponibles en nuestra web en los enlaces facilitados. Pero la noche empezó… movida.

Bloodywood, sobrados de energía

He de reconocerlo. Apenas había tenido noticia de Bloodywood. No tenía muy claro que esperar y fue acceder a la sala justo al inicio de su show y ya notar de entrada que no iban a perder el tiempo. Se trata de una banda india que podríamos situar en las vertientes más contemporáneas del metal. Su sonido integra desde riffs pesados ideales para el headbanging al rapeo, el nu metal e incluso el metalcore. Acreditan tres álbumes de estudio y centraron su set en los dos últimos, Rakshak y Nu Delhi, éste último editado en marzo del presente año.

Su paso por Razzmatazz fue apabullante. Irradiaron energía a doquier sin descanso. Dinámicos, en movimiento constante, animando al personal, saltando y sudando de lo lindo. Aprovecharon bien su tiempo con temas como Gaddaar, Aaj, Bekhauf, Halla Bol o la final Machi Bhasad (Expect a Riot) con un sonido casi atronador ya no tanto por volumen sino por saturación. A los instrumentos habituales le sumaban todas las pistas lanzadas de efectos y bases que con la alternancia de voces resultaba un asalto constante. Si le sumamos un bombo trigueado hasta las cejas pues ahí tenemos el motivo de la saturación.

Buen juego de luces, discursos de fraternidad y agradecimiento esperables y, eso sí, el personal se lo pasó de lo lindo. Saltando, coreando, con circles of death… y colaborando con las propuestas desde el escenario para agacharse, saltar o lo que hiciera falta. Si la misión de un telonero es calentar el ambiente desde luego lo consiguieron aunque viendo en conjunto el set quizá la línea musical es demasiado uniforme y repetitiva.

Halestorm, el sueño sigue

Llegó el turno de Lzzy Hale y los suyos… y lo digo así porque, efectivamente, son una banda como la copa de un pino pero es tal el aura de Lzzy que acapara miradas y atención. Canta, toca la guitarra, el piano, interpreta, ejerce como frontwoman y maneja al público. Todo bien aunque respecto a su visita del 2023 quizá estuvo un poco menos comunicativa con el gentío. Se me antoja incluso lógico si uno revisa su calendario de gira en los últimos años. Prácticamente no han parado de girar y quizá, solo quizá, puede haber hecho mella.

Sea como fuere el inicio del concierto es absolutamente genial con la contundencia de «Fallen Star» y la entrada de Hale después de la banda entre las intensas luces. Se trata de un temazo que funciona igual de bien para abrir su último Everest que para abrir un concierto, y si lo enlazas con «I Miss the Misery» y «Love Bites (So Do I)» se trata de un trío inicial atronador. No es la primera ocasión en esta gira que abren con semejante elección pero uno tenía la duda ya que si se repasan los sets de sus conciertos se puede comprobar que cada día juegan con el orden de los temas.

Respecto al sonido, al inicio pareció menos potente y desangelado que los teloneros pero…, amigos, los americanos apuestan por lo que pueden ofrecer sus instrumentos e interpretaciones. Nada de bases, pistas pregrabadas, coros o demás artificios. Así que sencillamente siendo uno consciente de tal extremo se trata de un sonido más orgánico y rico no cabiendo la comparación con lo visto hasta el momento. Por cierto, bastante bueno quitando los dos primeros temas en los que el equilibrio entre instrumentos quizá no era el mejor y, como no, dejando amplio dominio a la voz de Lzzy.

Por si había alguna duda que la voz de Lzzy va al límite desde el inicio atacaron sin descanso en este punto «WATCH OUT!» tras el que saludó a todos dando la bienvenida instigándonos a cantar el inicio de «I get off». Hasta este punto el equilibrio entre material del último trabajo y su carrera fue casi ecuánime y podría parecer que sería así durante todo el concierto pero al final llegaron a tocar hasta 10 temas de Everest. Queda demostrada la confianza que deben tener en el disco. Así pues, cayeron seguidas «Like a Woman Can», «Darkness Always Win» y «Shiver» con alegatos al significado de comunidad del rock y su alma, la petición que ilumináramos la sala con nuestros móviles, o como desveló que «Shiver» es uno de sus favoritos.

En «I am the Fire» las dos guitarras fueron de doble màstil pasando a una sola en la emotiva «Familiar Test of Poison» con Lzzy entregada a las partes vocales arrodillándose y dándolo todo. Sucedió lo mismo en «Rain your blood on Me» aunque marcando distancias siendo un tema más oscuro e introvertido.

Un solo de batería siempre se antoja como innecesario. Arejay mostró que domina sobradamente el instrumento sin ser pesado. No faltó la broma de sacar las baquetas gigantes… Cuando la banda volvió a escena Lzzy no preguntó, como de costumbre, si somos unos freaks. Interpretando «Freak Like Me» se da por supuesto y quedó demostrado con la celebración y acogida del tema. Curioso que de su anterior trabajo cayera solo «Back from the dead». Rápido volvieron de nuevo de nuevo a Everest para «K-I-L-L-I-N-G» en una parte final en la que ejerció más de cantante y frontwoman que de guitarrista. El set finalizó con el protagonismo a los teclados de Lzzy, extremo que se repitió en más de una ocasión, para con su voz y las teclas interpretar un emotivo «I gave you Everything»

No tardaron en volver para tres bises abriendo, de nuevo al teclado, con «Here’s to Us», la dedicatoria a todos aquellos que están en nuestra memoria en «How will you remember Me» acabando finalmente con una intensa «Everest».

Hora y media de concierto clavada que nos dejó con ganas de repetir lo antes posible. Lo sigo manteniendo, pocas bandas modernas son capaces de sostener una carrera sólida sin traicionar su esencia. Si a eso le sumamos todo un valor de la escena como Lzzy Hale estamos ante un valor seguro. Sigue maravillando con su poder vocal y carisma. Hata el punto que parece imposible que sus cuerdas vocales aguanten tantos años a semejante nivel.

By Albert Perera

Live After Death tuvo la culpa de todo y tantos años después aquí seguimos. Si hay algo que me gusta más que escuchar música es hablar sobre ella y difundirla… y en ello estamos durante un cuarto de siglo.

Artículos relacionados