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Volvemos a L’Boulevard. La escena metal marroquí en el punto de mira.

Evento: L’Boulevard Festival
Lugar: Casablanca (Marruecos)  – Del 18 al 21 de septiembre de 2025.
Texto: Quim Brugada
Fotos, realización y edición videos: Alfredo M. Geisse
Operadores de cámara: Pilar de Dios y Alfredo M. Geisse
Traducción simultánea: Ismael Gómez

Castellano

Un año más, la organización de L’Boulevard Casablanca nos ha invitado a cubrir el festival y narrar lo que allí ocurre.

Aprovechando la ocasión que nos brinda el festival de estar 5 días en Casablanca, decidimos proseguir la investigación y análisis de la escena marroquí que iniciamos el año pasado y que podéis leer aquí: https://metalhammer.es/la-escena-metal-marroqui-lboulevard/

Por lo tanto no vamos a incidir en los mismos puntos que ya se trataron en el anterior reportaje sino que intentaremos dar algún punto de vista nuevo que durante nuestra postrera estancia en la ciudad no nos dio tiempo a estudiar.

Así pues, este año no hicimos ninguna entrevista a nadie del personal del festival, nos concentramos en algunas bandas que no pudimos entrevistar el año pasado por falta de tiempo, algunos estilos de música sobre los que no pudimos incidir y otros aspectos del negocio musical marroquí en algunos frentes que abrimos este mismo año a través de algunas entrevistas y otros tipos de análisis, como por ejemplo la promoción de conciertos en Marruecos, la forma de tratar algunos temas dentro de la música distintos de los del año anterior o intentar, aunque no lo conseguimos, analizar la industria discográfica a través de una entrevista con el único sello que existe en el país aunque, desgraciadamente y por enfermedad del interlocutor, no pudimos llevar a cabo así que quedará para su estudio el próximo año.

También el hecho de contar con un equipo más extenso, formado por Alfredo M. Geisse, Pilar de Dios, Ismael Gómez y yo mismo nos permitió trabajar de una forma más exhaustiva y “profesional” obteniendo unos resultados mucho mejores, a nuestro entender, que los de la pasada edición como se podrá apreciar en las video entrevistas.

Además, para la organización del festival Metal Hammer España ha dado un salto situándose en un nivel superior por lo que tuvimos acceso a ciertas actividades organizadas por L’Boulevard a las que el año pasado no asistimos.

Hecho este extenso preámbulo, entramos en materia, narrando, en primer lugar, lo que dio de sí el festival y seguidamente mostraremos el trabajo hecho con actividades externas al mismo y trataremos de llegar a algunas conclusiones.

L’Boulevard Edición XXIII – Stade R.U.C. Casablanca – 18 a 21 de septiembre de 2025.

Como ya sabemos del año pasado este es un evento absolutamente transversal que pretende servir de escaparate a los estilos de música favoritos del público marroquí y totalmente gratuito, así pues de los cuatro días que dura el festival se dedica uno a cada estilo; el jueves es el día del Rap y el Hip Hop, el viernes es el día de la Fusión, el sábado es el día del Metal y el domingo se dedica a la entrega de premios y a mostrar músicas de proximidad y algunos artistas invitados de todo el mundo.

Hay que destacar, por encima de todo lo demás, la perfecta organización del evento en todos sus aspectos. Durante cuatro días no falló absolutamente nada, todas las bandas gozaron de un sonido perfecto y de una iluminación impecable y el trato para con nosotros por parte de todos los niveles del staff del festival fue maravilloso. Incluso el mismo sábado pudimos ver a unos técnicos cambiando uno de los focos ubicados en el techo del escenario un ratito antes del inicio de la competición del Tremplin. Para la organización todo debe ser perfecto, el nivel de exigencia es máximo y no se permiten ni el mal funcionamiento de un foco que, si no se hubiera arreglado, nadie hubiera echado en falta, este es el nivel de L’Boulevard, si queréis podemos compararlo con los festivales españoles aunque creo que no será necesario.

A pesar de ser la segunda edición a la que acudimos, no deja de sorprender el hecho  que todas las bandas y artistas invitados, absolutamente todas, de todos los estilos, gocen de un sonido perfecto, impecable, sin el más mínimo fallo ni tan siquiera de ecualización, un micro que no funcione, un amplificador que no suena, etc., cosas habituales y que forman parte del día a día de estos eventos pero que, en este caso no suceden. Ni el hecho de tener cuatro días con estilos que no se parecen en nada y que requieren ajustes completamente distintos provocó el más mínimo suceso anómalo. En este aspecto, como en todos los demás la puntuación para la organización sería de 11/10.

Otra cosa que llama poderosamente la atención es el cumplimiento a rajatabla de todos los horarios (el omnipresente reloj en el lateral del escenario marca el timing a la perfección) y que sean capaces de hacer los cambios de un grupo a otro en solamente 10 minutos, sea cual sea la banda que toca a continuación y el hecho que, además, todas las bandas tienen ocasión de probar sonido en el escenario durante la mañana y completar sus pruebas, si ha quedado algo por hacer, en una pequeña carpa que tienen habilitada en la zona de prensa. Nada, absolutamente nada, se deja al azar.

La zona pública del estadio tiene una parte importante dedicada a los negocios locales y al entretenimiento de los presentes cuando no están disfrutando de la música. Allí se pueden ver tiendas de discos que parecen transportadas en el tiempo desde los años 80 en España pues la mayor parte de lo que exponen son cintas de casete y vinilos dando poca cancha a los CDs. Tiendas donde se venden todo tipo de bebidas no alcohólicas (no se puede encontrar alcohol de ninguna clase, ni siquiera cerveza, en la zona pública), tiendas de camisetas, incluyendo la oficial del festival, las de abalorios varios y tatuajes y demás tenderetes de entretenimiento, incluyendo una zona de break dance que estaba muy concurrida, otra donde se hacía una especie de concurso con una rueda de la fortuna que determinaba la categoría a la que había que responder y que tampoco dejó de funcionar ni un solo momento durante los cuatro días. Incluso uno con máquinas de videojuegos absolutamente retro y todo ello a precios muy asequibles desde el punto de vista de un europeo, evidentemente para el público local ya es otro cantar.

A continuación de esta zona estrictamente lúdica y comercial se sitúa el espacio de sensibilización sobre la violencia de género, algo que debería ser imprescindible en todas partes y el Cirque Colokolo donde se divierten niños y adultos con los ejercicios circenses que proponen que están al alcance de todos, caídas y levantamientos mediante. En general toda una propuesta alternativa que completa la estrictamente musical y se abre al público a las 16:00 horas, una antes del inicio de las actuaciones.

Por esta zona estuvimos paseando durante un tiempo cada día, cosa que se refleja muy bien en los reels que podéis encontrar en las redes sociales de Metal Hammer España.

Jueves 18, día del Rap / Hip Hop

Como ya viene siendo habitual en las últimas ediciones, el primer día de festival es el que se dedica al Rap / Hip Hop que, aunque el evento provenga del mundo del Metal, es el estilo que más gusta al público marroquí.

Como muestra un botón, de las 340 bandas que presentaron candidatura al Tremplin de este año, unas 290 eran de este estilo repartiéndose las otras 50 entre metal y fusión. Un dominio abrumador del Rap sobre los demás géneros aunque, curiosamente, no se note en la afluencia de público al estadio, quizás por ser jueves pero fue el día que menos gente se congregó.

Después de la sesión de Warm up del DJ Difskillz se inició a las 17:00 horas el concurso Tremplin del día que tiene alguna diferencia en relación a las otras dos jornadas, así pues son siete los participantes en lugar de cuatro, algo necesario dada la gran cantidad de artistas que se postulan en esta sección y disponen cada uno de 15 minutos de tiempo en lugar de los 20 que tienen en las otras categorías.

Este año los participantes eran Al 7assan, Vlien, Aessa, Elboo, Double I, Amine Om y Toxico entre ellos estaban los dos ganadores que se harían públicos el domingo a lo largo de la entrega de premios.

Evidentemente, ninguno de los presentes entre el equipo de Metal Hammer tenemos la menor idea de cuál fue mejor o peor dado que el Hip Hop no entra dentro de nuestras preferencias musicales.

Finalizado el Tremplin y con absoluta puntualidad entraron en escena los artistas invitados, todos marroquíes y que eran DJ Difskillz, Fetah, Loun, 7ari, Mehdi Black Wind y Madd, ellos nos condujeron al final de la jornada con sus distintas propuestas.

Viernes 19, día de la Fusión

El segundo día de festival es el que se dedica a la música fusión, un estilo que, pese a no ser el punto fuerte de ninguno de nosotros sí que nos gusta bastante, a mí en particular algunas de estas propuestas se me antojaron muy atractivas y de gran calidad.

El día lo iniciamos a media mañana pues la organización tuvo a bien invitarnos a una reunión de medios y entidades colaboradoras del festival en la que tuvimos ocasión, como todos los asistentes, de presentarnos, explicar nuestra actividad en el festival y fuera de él y entablar relaciones y conversación con algunos de ellos. Allí había medios y entidades de Marruecos, Mauritania, Senegal, Mali, Bélgica, Francia, Alemania, Suecia y varios países más aparte de nosotros. Fue una sesión muy interesante y agradable a la que siguió un Cuscús ofrecido por el festival (el viernes se come Cuscús tradicionalmente en Marruecos, como en España paella los jueves) para poder hacer un buen rato de Networking con los demás asistentes.

A las 17:45 en punto y sin sesión previa de Warm up empezaba la batalla del Tremplin con las cuatro bandas que, a lo largo de los 20 minutos de que disponían, tenían que dar lo mejor de ellas mismas y convencer al jurado para que los eligieran ganadores.

El encargado de abrir fuego fue el cantautor y multi instrumentista de Agadir Yassine Tairelile que fusiona, bastante bien la música marsaoui con el blues y toques de espiritualidad gnawa. Con una banda de 6 músicos acompañándole e instrumentos tradicionales. Después de 2 minutos de su tiempo perdidos afinando los instrumentos dieron inicio a su actuación de solo tres temas, largos y repletos de improvisación. Desgraciadamente se pasó dos minutos de su tiempo asignado, cosa que le restó posibilidades de victoria.

La segunda banda en saltar a las tablas fue Imadriwen, provenientes de Ouarzazate con una propuesta impregnada de música tradicional marroquí, gnawa, líneas de blues en las guitarras, percusiones omnipresentes, aderezado con músicas actuales y un maravilloso amor por el desierto y las historias atemporales. Dieron un concierto magistral, con muy buenas melodías, temas bien elaborados y de calidad e incluso coreografías desarrolladas por los músicos con sus instrumentos. Al finalizar su show resultaba evidente que iban a ser los ganadores y eso sin ver las otras dos propuestas pues su calidad es inmensa.

La tercera banda participante era Koungou, afincados en Tanger pero con músicos de Camerún, Gabón y Costa de Ivori. Su propuesta fusiona música bikutsi, coupé-decalé, raí, chaâbi y ritmos caribeños, cubanos, reagee y ritmos tribales de sus países africanos. Todo un ejercicio de fusión a nivel mundial aderezada con unas indumentarias tradicionales del África ecuatorial llenas de color y fantasía. Dieron también un buen concierto pero quizás con demasiada mezcla para compactarla en un sonido convincente.

Los últimos en participar en el Tremplin Fusión fueron Badil, banda proveniente de Mohammedia con una propuesta que ellos denominan Desert psych Rock y que fusiona sonidos del Sahara con rock alternativo y psicodélico ya tienen bastante experiencia pues han tocado en festivales como Jazzablanca (Casablanca) en 2023 y Fimu (Belfort) en este mismo 2025. Su actuación fue impecable y hay que decir, una vez oída su propuesta que, aparte de estar en el día de fusión también podrían haber estado en el día del Rock y Metal pues su música es mucho más rockera que todo lo demás que se pudo oír este día.

Finalizado el Tremplin era el momento de las bandas invitadas que este año fueron Isam Elias con una propuesta de Electro Afro Oriental y proveniente de Palestina, Azmz – Raskas & Bnat Louz  provenientes de Marruecos que hicieron una performance audiovisual, Soukaina Fahsi, también de Marruecos con una propuesta de Folk contemporáneo y, cerrando la noche Bombino, proveniente de Niger con una propuesta de Desert Rock & Blues.

Con una afluencia de público algo mayor que el día anterior se cerraba la jornada de Fusión con un gran éxito y excelente calidad delas bandas participantes.

Sábado 20, día del rock y el metal

Y llegábamos al día grande de L’Boulevard, no solo para nosotros sino también para la organización y el público que abarrotó el recinto con más de 40.000 personas asistentes durante las actuaciones de los dos cabezas de cartel, los franceses Gorod y los suecos Katatonia.

Fue un día de trabajo muy intenso para el equipo Metal Hammer pues nuestra intención era entrevistar a todas las bandas participantes y, evidentemente, cubrir todos los conciertos de la jornada. Finalmente conseguimos nuestro objetivo a excepción de los suecos que declinaron nuestra invitación. El resultado lo iréis viendo intercalado en el texto.

Empezando con las entrevistas ya a media mañana, este año se unió a nuestro trabajo un taller que tenía que dar nuestro compañero Alfredo M. Geisse a las 14:00 horas con fotógrafos locales. Finalmente se convirtió en una charla distendida de una hora de duración en la que nuestro compañero y varios fotógrafos marroquíes intercambiaron experiencias, formas de trabajar y editar el material y también maneras de publicar y de llegar a la audiencia. En definitiva una gran iniciativa que dio muy buenos frutos los cuales, seguro, aprovecharan todas las partes presentes. Afortunadamente la organización nos suministró abundante agua pues el intenso calor que hacía en la carpa era casi asfixiante.

Este tipo de experiencias resultan muy interesantes pues nos podemos dar cuenta que el choque cultural y el cambio de continente no son tan importantes y que el intercambio de experiencias y sistemas de trabajo de unos y otros enriquecen muchísimo a todos los presentes.

Terminados los preámbulos, casi sin tiempo para comer un bocadillo entrabamos en materia, después de una sesión de Warm up de 45 minutos a las 17:00 horas, con puntualidad marroquí (en este festival los horarios siempre se cumplen escrupulosamente) y con nuestro amigo Ahmed Alcatraz como presentador (por cierto que es mucho mejor músico de presentador) daba  inicio la competición del Tremplin, concurso de gran prestigio, de donde han surgido la mayoría (o todas) las grandes bandas de metal que hay en la escena de este país norteafricano. Este año se presentaban cuatro bandas de estilos muy variados en un concurso mucho más equilibrado que el año anterior.

New Hate

Los primeros de entrar en escena fueron New Hate, una banda de reciente creación (2024) provenientes de Casablanca proponen una mezcla de Metal Alternativo, Grunge, Nu metal, Heavy metal y Hard rock en unas proporciones que, por lo visto en el escenario, no siempre saben aderezar adecuadamente. Su sonido en general es muy sucio y no es fácil distinguir nítidamente los instrumentos. Sus temas son bastante largos y desarrollados, hasta el extremo que solo tuvieron tiempo para interpretar tres de ellos, cantados en Dariya (la lengua mayoritaria en Marruecos, dialecto del árabe), rapeando en muchos momentos y con un rango vocal más que interesante. Dieron un buen concierto, con gran actitud y con profesionalidad demostrando que son una banda experta pese a su juventud y con un buen futuro.

En la siguiente entrevista podemos conocerlos más a fondo y hacernos una idea más exacta de su propuesta y sus objetivos futuros.

L’Boulevard 2025 New Hate

The Sexophones

También oriundos de Casablanca  y formados en el 2022, estos jovencísimos músicos (apenas llegan a los 20 años de edad) habituales entre el público del festival desde que eran unos niños, proponen un Hard Rock con mezcla de Metal Alternativo, con temas directos, de excelentes melodías y estribillos pegadizos con una gran alegría, se notaba que se lo estaban pasando en grande en el escenario, sobre todo su batería que era todo un espectáculo tras los tambores con actitud y movimientos que me recordaban, no puedo evitarlo, a Animal de la banda de Los Teleñecos.

La voz de su cantante es extraordinaria y se adapta como un guante al estilo y su guitarrista demostró una calidad inmensa. Dieron un concierto de antología poniendo a bailar y a cantar a toda la audiencia y para mí, sin ninguna duda, fueron los mejores del concurso, pero ya sabemos que en Marruecos gustan los estilos más extremos y si tu propuesta es de Hard Rock no te hace caso nadie, así que, muy injustamente en mi opinión, no tuvieron el premio que merecían por su calidad y dudo que en el futuro puedan tener ninguna repercusión en su país. Solo les queda exportarse a Europa donde sí se les puede valorar en su justa medida.

Reproducimos a continuación su entrevista en la que los conoceremos más a fondo y seguro, os enamorareis de la banda y su propuesta.

L’Boulevard 2025 The Sexophones

Manic Attack

Provenientes de Temara, una pequeña población cercana a Rabat y formados también el año pasado, desarrollan un Thrash Metal Old School muy influenciado por bandas como Slayer, Megadeth o Testament pero aún muy básico, velocidad a tope, poquísima melodía y un cantante muy justito que grita más que canta. En España probablemente serían una banda más del montón y nunca destacarían más allá de sus círculos más próximos, pero Marruecos es otra historia, evidentemente y el Thrash gusta muchísimo a la joven audiencia del país así que pusieron el festival patas arriba, las nubes de polvo que levantaban los circle pits entre el público parecían una tormenta de arena del desierto y empañaban la visión del escenario incluso en el foso de fotógrafos. Su descarga de 20 minutos, pese a algunos problemas puntuales con el bajo (tuvieron que cambiar el cable) y algunos pequeños desajustes entre los músicos en los cambios de ritmo de los temas, fue contundente y gustó muchísimo a todos los presentes. Llegaron, vieron y convencieron. Para la audiencia fueron una de las mejores opciones del Tremplin dada su gran descarga de Thrash, directa, contundente y arrolladora.

Los conocemos un poco más en esta entrevista.

L’Boulevard 2025 Manic Attack

Band 17

La última de las propuestas del Tremplin de este año nos llegaba desde Rabat. Formada en la universidad de Al Akhawayn esta joven banda comparte guitarra y batería con The Sexophones aunque su estilo y su forma de hacer no tienen nada que ver. Su propuesta es de un Metal Alternativo con toques de Indie, muy en la línea de The Offspring por ejemplo. Sus temas líricos se centran en el exilio y la nostalgia, cosa que se notó cuando dieron una clara consigna en favor del pueblo palestino de Gaza y contra el genocidio que se está produciendo allí. Aprovecharon la ocasión para presentar su primer EP, que editaron en Mayo de 2025 y que sirvió como proyecto de final de carrera de su cantante. La verdad es que fueron, de largo, la banda más floja del concurso; mostraron falta de compenetración entre ellos y su propuesta, evidentemente, está lejos de los estilos favoritos de este país. Es un grupo que está en sus inicios y con mucho tiempo por delante para crecer y evolucionar hasta poder convertirse en una propuesta a tener en cuenta.

En esta entrevista nos explican tanto lo que son como banda como sus objetivos y su proyecto de final de carrera que se convirtió en el primer EP de la formación.

L’Boulevard 2025 Band17

Finalizado el Tremplin y después de una breve pausa para preparar el escenario, llegaba el turno de las bandas invitadas por el festival. Poco a poco había ido entrando público al estadio hasta presentar un magnífico aspecto para recibir a la primera de las propuestas post concurso, tras la introducción de Alcatraz era el turno de la banda tributo del día.

Moroccan Tribute to Death

La primera de las bandas invitadas fue una petición expresa del festival a algunos de los músicos más importantes del país, encabezados por Wassim Ahenjir de Thrillogy que se hizo cargo de la guitarra y la voz junto a tres compañeros provenientes de otras bandas de entre las más reconocidas de Marruecos como Mean Street, Suicide Machine o We Come for War, prepararon esta banda tributo a Death, pionera del Death Metal y una de las de más prestigio a nivel internacional y a fe que lo hicieron bien.

En los 45 minutos de que dispusieron en el escenario calcaron el estilo de la banda tributada de forma mayúscula, en algunos momentos uno tenía la sensación de estar viendo y escuchando a los originales sobre las tablas, cuajando un inmenso show que hizo las delicias de todos los presentes en la única oportunidad (porque su intención es que no haya más) de ver a este tributo en concierto.

Cumplieron el encargo con solvencia de forma impecable y dieron a los presentes en el festival lo que esperaban ver.

Aprovechando su presencia en el festival y mediante la entrevista que reproducimos a continuación, exploramos un poco el estado de las bandas tributo en Marruecos que nos servirá para sacar algunas conclusiones interesantes.

L’Boulevard 2025 Moroccon Death Tribute
Pagan Ulver

Los vencedores del Tremplin en su edición 2024 se ganaron la invitación a tocar en esta edición del festival y a fe que tenía muchísimas ganas de verlos.

Si el año pasado, en su primer concierto como banda ya me parecieron buenísimos, un año después, aprovechando a fondo todo lo que el premio de L’Boulevard les ofreció y con su primer trabajo discográfico bajo el brazo, el recién editado “Obsidian Flame of the Offering”, han demostrado un avance exponencial tanto en su estilo como en su presencia escénica en la que han ganado muchos enteros.

Se presentaron ataviados con trajes negros, encapuchados y con un impresionante maquillaje facial para desarrollar su propuesta de Black Metal Sinfónico con una impecable puesta en escena de principio a final del show y un cuidadísimo efecto de iluminación para crear un ambiente oscuro, inquietante y hasta cinemático.  Musicalmente perfectos, mostrando una evolución más que envidiable en una actuación casi teatral, fueron los grandes triunfadores de esta edición del festival, por encima incluso de los cabezas de cartel. Solo les falta, en mi opinión, adquirir algunos efectos de fuego para completar lo que será una de las mejores propuestas de Black Metal, no solo de Marruecos, país del que ya son, por derecho propio, una de las mejores o quizás la mejor banda, sino de toda Europa también.

Ojalá sean capaces de exportarse y podamos disfrutar de su espectáculo en otros países. Quien tiene la suerte de verlos una vez se hace fan de la banda y los sigue incondicionalmente.

En la siguiente entrevista completamos la visión del grupo que se dio el año pasado y hablamos de su evolución actual y de su plan de desarrollo que tienen muy bien pensado y mejor estructurado aun.

L’Boulevard 2025 Pagan Ulver
Gorod

La primera de las bandas internacionales de la edición XXIII de L’Boulevard fue Gorod. Los de Burdeos, con más de 25 años de experiencia a sus espaldas desarrollan un Death Metal Técnico que nada tiene que ver con lo que se hace en Indonesia, Canadá o Estados Unidos. Se presentaban en Marruecos por primera vez en su historia y a fe que supieron aprovechar a fondo su oportunidad.

Su propuesta es una mezcla del Death Metal aderezado y mucho, con Metal progresivo hasta desarrollar un estilo potente y oscuro pero melódico a la vez y, eso sí, muy técnico. Los músicos rayan la perfección en el escenario, sonido nítido en el que se distinguen perfectamente todos los instrumentos que puedes percibir uno por uno ofreciendo un conjunto homogéneo, compacto y con mucha melodía. Sobre todo ello, unos guturales perfectos de su cantante Julien, que dan el contrapunto justo a la música que están interpretando los músicos.

Un enorme concierto de los franceses que a mí, personalmente, me hizo replantear mi visión de este estilo al que prestaré mucha más atención en el futuro.

Terminado su show tuvimos oportunidad de hablar extensamente con su cantante Julien que nos contó muchas cosas referentes a la banda y también porqué, siendo vecinos, es tan difícil verlos en nuestro país.

L’Boulevard 2025 Gorod
Katatonia

Al finalizar el concierto de Gorod la presencia de público en el estadio era masiva, hasta el punto que no se percibía ningún hueco desde el escenario a la puerta de entrada, al fondo del recinto. Probablemente se hallaban allí reunidas unas 40.000 personas para disfrutar del plato fuerte de la noche, los suecos Katatonia que ejercían de cabezas de cartel del día.

Esta banda, que ha ido evolucionando desde su Doom/Death metal inicial hasta su propuesta actual de Gothic/Aternativo muy cercano al Progresivo, nunca ha sido santo de mi devoción, se me hacen muy planos y repetitivos, hasta aburridos en directo y este concierto no fue diferente.

Venían a presentar su último trabajo, “Nightmares as Extensions of the Waking State”, del que ofrecieron una buena muestra alternando con sus clásicos pero lejos, muy lejos, del Death Metal inicial.

Dieron un gran concierto, por supuesto, no en vano llevan más de 30 años en activo pero, insisto, plano y monótono. Los músicos, distantes en todo momento no tuvieron mucha interacción con el público que abarrotaba el recinto aunque, eso sí, los hicieron disfrutar en grado sumo. Hay que recordar que existen muy pocas ocasiones para asistir a conciertos de bandas como Katatonia en Marruecos y cuando se puede hay que aprovecharlo.

Lamentablemente los suecos declinaron nuestra propuesta de entrevista, cosa que no sorprende si tenemos en cuenta sus exigencias con la organización, incluida la prohibición de grabar absolutamente nada de su prueba de sonido y el alejamiento total de todos los medios presentes. No se les vio fuera de su zona del backstage prácticamente en ningún momento y no se relacionaron con nadie ajeno a la banda.

Y con ellos cerrábamos la jornada grande del festival ya con síntomas de agotamiento en algunos de los miembros del equipo de Metal Hammer. Tiempo justito para cenar algo y descansar antes de afrontar el último de los días de L’Boulevard.

Domingo 21, jornada de clausura.

El último día de L’Boulevard siempre alcanza su clímax con la entrega de premios delos tres concursos Tremplin que llevan a cabo de Rap / Hip Hop, Fusión y Metal y para aderezar esta ceremonia se programan diferentes bandas, de diferentes estilos, dando preferencia siempre a la proximidad y a la variedad pero sin negarse nunca a opciones internacionales cuando existen.

Este fue el caso de esta edición del festival donde pudimos disfrutar de cinco propuestas muy variadas tanto en estilo como procedencia, así pues, antes de la entrega de premios que estaba programada para las 19:45 horas tuvimos la consabida sesión de Warm up desde las 17 a las 17:40 y a partir de esta hora las acutaciones de Tasuta N-Imal con una propuesta de Amazigh Folk-Rock y procedentes de Marruecos y Zar Electrik con su African Electro y procedentes de Marruecos y Francia.

A las 19:45 en punto empezaba la entrega de premios de la competición Tremplin con la subida al escenario del director y los dos co-subdirectores del festival que fueron introduciendo a las figuras locales responsables de la entrega de cada uno de los premios.

Se empezó, como es habitual, por los dos ganadores de la sección de Rap que, en esta edición fueron Vlien como subcampeón y Al 7assan como ganador. Nada que objetar al resultado pues el Rap no es nuestro fuerte, evidentemente.

Los ganadores de la sección de Fusion no ofrecieron sorpresas, los segundos clasificados fueron Badil con su propuesta de Desert Psych Rock y, en cierta manera, fue como un tercer premio de rock metal pues ya dije más arriba que la propuesta de esta banda está a medio camino entre la fusión y el rock y los ganadores resultaron ser Imadriwen, como todos teníamos claro desde que los vimos en directo el viernes. Realmente la diferencia de calidad entre ellos y las otras tres bandas no dejaban al jurado otra opción que premiarlos.

Y llegamos a la entrega de premios del Tremplin Metal. Los favoritos, visto el desarrollo de la competición del día anterior eran los hardrockeros The Sexophones pues su concierto estuvo, en calidad al menos, un punto por encima de los otros tres.

Llegado el momento de abrir los sobres, los segundos clasificados resultaron ser New Hate con su ecléctica propuesta sonora y sus letras interpretadas en Dariya, nada que objetar pues entraba dentro de las posibilidades más razonables que se llevaran el premio de 5.000 dirhams y todo el añadido.

Llegado el momento de nombrar al ganador resultó ser la banda de Thrash Metal Manic Attack que, recordemos, pusieron patas arriba el estadio en sus 20 minutos de concierto. Aquí es cuando, al igual que ya pasó el año pasado con el segundo premio de Nexus 7.17, me asaltan las dudas sobre el criterio del jurado a la hora de decidir al ganador. Para mí, sin ninguna duda The Sexophones es mucho mejor banda que Manic Attack, en todos los aspectos pero, eso sí, tocan un estilo que en Marruecos no gusta mucho lo que, supongo, les restó posibilidades de alzarse con el galardón. Los thrashers, si obviamos esto, merecían el premio puesto que fueron, sin duda, los preferidos del público y, en general dieron un buen espectáculo, pero son una banda que debe crecer muchísimo aun. Sus composiciones son muy básicas y, sobre todo su registro vocal debe evolucionar sustancialmente.

La ventaja de haber ganado el primer premio del Tremplin L’Boulevard es que se les facilitará en gran medida esa evolución y crecimiento que necesitan. Los 10.000 dirhams acompañados de todos los talleres que se ponen a su disposición como galardonados son muy útiles para una banda novel y tienen un año por delante para crecer, perfeccionar su estilo y demostrarlo en su actuación como banda invitada de la edición XIV del festival. Tiempo tienen y apoyo también, ahora la pelota está en su campo y deben jugarla.

En la siguiente entrevista se habla un poco de todo esto además de sus sensaciones e inmensa felicidad como ganadores del primer premio del concurso.

L’Boulevard 2025 Manic Attack Ganadores

Una vez terminada la entrega de premios, emotiva, solemne e intensa a la vez, seguía el festival acercándose al fin de fiesta con tres bandas más: Bohemian Betyars procedentes de Hungría con una propuesta que ellos denominan Gypsy Folk-Punk, Saad Tiouly de Marruecos con su estilo Graoua, mezcla de música tradicional marroquí con electrónica y psicodelia y, para cerrar la edición XXIII, procedente de Trinidad y Tobago, Queen Omega & The Royal Souls, una banda de puro Reggae caribeño.

Y esto es todo lo que dio de sí esta edición número XXIII de L’Boulevard. Como siempre en unas condiciones excelentes y con un trato exquisito a todos los presentes por parte de la organización a todos los niveles; prensa, logística, dirección, incluso los transfers que ponían a nuestra disposición para los traslados del hotel al festival y vuelta al hotel, etc.

Venir a trabajar a L’Boulevard siempre es una experiencia muy enriquecedora. Uno vuelve a su casa pensando que no se le puede tratar mejor hasta que regresa al año siguiente y comprueba que se superan sus expectativas otra vez.

Por nuestra parte no tenemos más que palabras de agradecimiento y un sentimiento de cariño hacia el staff del festival que no se va con el tiempo sino que se incrementa y una ilusión tremenda de volver el año que viene y reencontrarse con la gran familia de L’Boulevard.

Pero nuestro trabajo no se limitó, ya lo hemos dicho al principio del reportaje, a la cobertura del festival sino que pretendimos ir más allá y en los momentos libres intentamos completar nuestro análisis de la escena marroquí con bandas que no estaban presentes en L’Boulevard pero que también nos podían aportar visiones interesantes e, incluso intentar dar otro tipo de perspectiva como es la de los promotores y mánagers.

Así pues, nos pudimos reunir con tres bandas más, la primera de ellas, Babel tiene un contrato firmado con el único sello marroquí, Darkside Records y desarrollan una propuesta Hard Rock muy internacional, cantado en inglés y probablemente uno de los más exportables del país.

Nos reunimos con su cantante, Adil, que nos contó todo lo relativo a la banda y como ve, en cierta manera, la escena marroquí en esta entrevista.

VIDEO 9 L’Boulevard 2025 Babel

También tuvimos ocasión de explorar la vertiente más histórica, o más relacionada con las tradiciones y mitología local del país. Así pues nos reunimos con la banda de Black Metal Tagrest que desarrolla un estilo que va más allá del simple Black Metal y al que incorpora elementos rescatados del folklore y la historia marroquí, con letras en Dariya que los convierte en una de las bandas más interesantes por su delicadeza con los temas locales.

En la siguiente entrevista nos cuentan ellos mismos que son y que hacen.

L’Boulevard 2025 Tagrest

En este país africano, como en el resto de países del mundo, también hay cabida para un tipo de bandas, que tienen una propuesta alegre, desenfadada, para disfrutar sin más y no buscar un éxito internacional a toda costa. Este es el caso de Betweenatna, probablemente la banda más famosa de Marruecos, te muevas por donde te muevas tanto en la misma Casablanca como por el festival, ves jóvenes luciendo con orgullo alguna de sus camisetas o quizás escuchando en sus auriculares una de sus canciones. Son de largo la banda más conocida, más famosa y más querida del país.

¿Y cuál es el secreto de esta notoriedad? Pues simplemente hacer letras desenfadadas, alegres, basadas en anécdotas o situaciones cómicas o equivocas generadas de forma casual y cantar en Dariya para que todos puedan entenderlos, en resumen si tuviéramos que compararlos con bandas españolas las referencias más obvias serían Mojinos Escozios, Gigatron o Jebiletas por ejemplo. Disfrutar sin más de la música y sacar, al menos una sonrisa a los que los escuchan.

Estuvimos hablando sobre esto y más cosas en esta entrevista en la que también notaremos que es una de las bandas preferidas de nuestro traductor y amigo Ismael Gómez.

L’Boulevard 2025 Betweenatna

Y por último, quisimos explorar también una parte importantísima de la escena metal en cualquier país y no es otra que la visión de los promotores de concierto y de los Tour Managers de las bandas. Tuvimos ocasión de reunirnos con Mamoun, tour manager de Old School y principal impulsor de Tricintour by Axis of Rock, una nueva promotora de conciertos que ya ha organizado dos giras en Marruecos y en la que también se encuentra implicado nuestro traductor Ismael Gómez.

Con él estuvimos hablando de estos temas y de cómo se llevan a cabo en este país.

L’Boulevard 2025 Mamoun de Tricintour
Conclusiones

Estas conclusiones pretenden completar, ni sustituir ni sobreponerse, a las que obtuvimos en el reportaje del año pasado que podéis leer aquí: https://metalhammer.es/la-escena-metal-marroqui-lboulevard/

Este año hemos intentado, en la medida de lo posible, ver aspectos del negocio musical en lo relativo al Metal que el año pasado no pudimos analizar por falta de tiempo y de medios. En esta ocasión, con un equipo más completo y con la experiencia adquirida en el 2024, hemos podido entrar en ellos y sacar las siguientes conclusiones:

Pese a que más del 90% de las bandas marroquíes se dedican al Thrash o al metal extremo también existe un mínimo número de ellas que desarrolla otros estilos. Grupos de Hard Rock como la de Babel o The Sexophones, por ejemplo, a los que podríamos unir Mean Machine, presente el año 2024 en el Tremplin, ofrecen propuestas de muy buena calidad, bien elaboradas y que tienen la capacidad intrínseca de gustar a los amantes de estos estilos; también hay un cierto movimiento de bandas de Metal Alternativo o Metal Fusión como es el caso de New Hate, Band 17 o Badil, entre otras. El principal problema para este tipo de bandas, al intentar progresar o hacerse un hueco dentro de la escena local, es que no tienen un público objetivo capaz de convertirse en seguidor o fan de sus propuestas. Los Metalheads marroquíes están mucho más pendientes del Metal Extremo y no prestan atención a este tipo de música así que su futuro aun es más oscuro que el del resto de bandas, a no ser que consigan abrirse camino, de la forma que puedan, en Europa.

Tal como pasa en España y también en el resto de países europeos, evidentemente, existe un nicho para el metal humorístico, desenfadado, alegre y sin pretensiones más allá de pasárselo bien y disfrutar de lo que hacen, además, aquí sus propuestas son mucho más rompedoras que en España y arrastran, ellos sí, una gran cantidad de fans, es el terreno en el que se mueve Betweenatna que, por añadido, es la banda más popular y famosa de Marruecos. Su propuesta de temas basados en anécdotas divertidas, cantadas en Dariya, goza de más popularidad incluso que bandas más extremas como Thrillogy, Pagan Ulver, Sakadoya O We Come For War. Son, de largo, los que más camisetas venden y más suenan en los medios locales.

La nueva ola del Thrash marroquí, si es que se puede llamar así, representada por bandas como Manic Attack, aún no está al nivel de los grandes veteranos del estilo como Old School (que han lanzado su primer disco este mismo año, después de más de 20 de carrera) pero progresan adecuadamente.

Existe también un cierto sustrato de bandas, que estarían representadas por propuestas como las de Tagrest, Darih o Chikno cuyas propuestas van más dirigidas a tratar temas de interés local, como la historia, las tradiciones o la mitología del norte de África. Cada uno en su estilo, que además son muy diferentes, elaboran propuestas en este sentido con mayor o menor fortuna. Chikno, por ejemplo, mezcla magistralmente sonidos tradicionales con sonidos Metal hasta hacer un estilo muy particular y personal, aunque deben desarrollarlo más y plasmarlo en algún trabajo discográfico. Las otras dos bandas, más centradas en la historia, sobre todo Darih, son muy útiles para dar a conocer ciertos hechos del pasado desde el punto de vista de su país y no desde el habitual prisma de los colonialistas europeos. Cambia sensiblemente la perspectiva y es muy interesante conocer la opinión de “la otra parte”. Musicalmente, hay calidad de sobra para plasmarlo en buenos términos.

En cuanto al espinoso capítulo de las bandas tributo que tantas ampollas y debates levanta en España, aquí es prácticamente inexistente, prueba de ello es que cuando L’Boulevard busca una banda tributo para actuar en esta edición 2025, tiene que encargarlo específicamente pues no existen opciones viables o de calidad suficiente para traerlas al festival. Evidentemente, en una escena tan pequeña como esta, donde apenas hay salas para tocar y muy poco público receptivo, resulta más que lógico que las bandas quieran mostrar su música propia y la audiencia esté ávida de nuevas propuestas de corte original. Aquí, al contrario que en España, no hay una concurrencia envejecida que prefiere oír las canciones que conoce desde su infancia aunque sean mal interpretadas y alejadas del original, ni los músicos ni las salas tienen necesidad de recaudar algo de dinero con esta estrategia. Los grupos no hacen negocio ni con temas propios ni con versiones y las salas tienen el mismo público programen lo que programen dentro del estilo, incluso, quizás, tengan más retorno con bandas originales que con tributos.

En este aspecto debo decir que envidio a Marruecos por evitarse un enorme debate y un problema latente dentro de su escena.

Por último, con nuestra conversación con Mamoun de Tricintour, tuvimos ocasión de hablar de dos aspectos más; por una parte la figura del Tour Manager que aquí no es algo habitual pero que ayuda a las bandas que lo tienen, como Old School, a dar un paso adelante y promocionarse hacia una mejor posición en su nicho musical.

Por otra parte, la paupérrima infraestructura de promotores de conciertos, prácticamente inexistente en el país y que él, junto a sus socios, intenta hacer crecer. En las dos giras que han organizado hasta la fecha, con un mix de bandas españolas y marroquíes, los resultados han sido dispares, en una de ellas hubo beneficio, en otra pérdidas, cosa normal si tenemos en cuenta que, de momento, solo pueden organizar conciertos en tres ciudades, Tanger, Rabat y Casablanca puesto que el resto del país carece de infrastructura de salas para llevar a cabo los bolos y tampoco hay unas rutas de comunicación lo suficientemente rápidas como para desplazarse efectivamente de un punto a otro. Este aspecto tiene que ir desarrollándose poco a poco, de la mano de la base de salas que tienen que ir naciendo en el resto de ciudades importantes de Marruecos. Ya es muy positivo que exista esta iniciativa que tendremos que ir viendo cómo evoluciona con los años.

Y hasta aquí nuestro segundo análisis de la escena que, esperemos, complete el realizado el año pasado y ayude a los lectores a hacerse una idea más exacta de lo que se puede encontrar en Marruecos. Esperemos que poco a poco, con el transcurso de los años se vayan rellenando los grandes huecos que aún quedan tanto en infraestructura como en crecimiento de la base de bandas y fans y se empiece a hablar, en todo el mundo, de Marruecos como nuevo epicentro del metal.

English

We Return to L’Boulevard: The Moroccan Metal Scene in the Spotlight

Once again, the organizers of L’Boulevard Casablanca have invited us to cover the festival and report on what happens there.

Taking advantage of the opportunity the festival gives us to spend five days in Casablanca, we decided to continue the investigation and analysis of the Moroccan scene that we began last year, which you can read here: https://metalhammer.es/la-escena-metal-marroqui-lboulevard/

Therefore, we will not dwell on the same points already covered in the previous report but will try to offer a new perspective on aspects we didn’t have time to study during our last stay in the city.

This year, we didn’t conduct any interviews with the festival staff. Instead, we focused on some bands we couldn’t interview last year due to time constraints, some music styles we couldn’t explore, and other aspects of the Moroccan music business. These include concert promotion in Morocco, how certain themes are addressed in music differently from last year, and an attempt—though unsuccessful—to analyze the recording industry through an interview with the only existing label in the country. Unfortunately, due to the illness of our contact, we couldn’t carry it out, so it will be left for study next year.

Also, having a larger team—Alfredo M. Geisse, Pilar de Dios, Ismael Gómez, and myself—allowed us to work more thoroughly and “professionally,” achieving much better results, in our opinion, than in the previous edition, as can be seen in the video interviews.

Moreover, Metal Hammer Spain has taken a leap forward in its relationship with the festival organization, reaching a higher level, which gave us access to certain activities organized by L’Boulevard that we didn’t attend last year.

With this extensive preamble out of the way, let’s get into the subject, starting with a report on the festival itself, followed by the work done in external activities, and finally, we’ll try to draw some conclusions.

L’Boulevard Edition XXIII – Stade R.U.C. Casablanca – September 18 to 21, 2025

As we already know from last year, this is an absolutely transversal event that aims to showcase the music styles most favoured by the Moroccan public, and it is completely free. Each of the four days of the festival is dedicated to a different style: Thursday is Rap and Hip Hop day, Friday is Fusion day, Saturday is Metal day, and Sunday is reserved for the awards ceremony and for showcasing local music and some invited artists from around the world.

Above all else, the flawless organization of the event in every aspect must be highlighted. Over four days, absolutely nothing failed—every band enjoyed perfect sound and impeccable lighting, and the treatment we received from all levels of the festival staff was wonderful. On Saturday, we even saw technicians replacing one of the stage ceiling lights just before the Tremplin competition began. For the organizers, everything must be perfect; the level of demand is extremely high, and not even a malfunctioning light—one that no one would have missed if left unrepaired—is tolerated. This is the standard of L’Boulevard. If you like, we can compare it to Spanish festivals, although I don’t think it’s necessary.

Even though this was our second time attending, it’s still surprising that all bands and guest artists—absolutely all of them, across all styles—enjoyed flawless sound, without the slightest issue, not even with equalization, a faulty mic, or a silent amp. These are common occurrences in such events, but here, they simply don’t happen. Not even the challenge of managing four days of completely different styles requiring distinct adjustments caused a single anomaly. In this regard, as in all others, the organization deserves a score of 11/10.

Another striking aspect is the strict adherence to the schedule (the ever-present clock on the side of the stage keeps perfect timing) and the ability to switch from one band to another in just 10 minutes, regardless of who’s playing next. Moreover, all bands have the opportunity to do sound checks on stage in the morning and complete any pending adjustments in a small tent set up in the press area. Nothing—absolutely nothing—is left to chance.

The public area of the stadium includes a significant section dedicated to local businesses and entertainment for attendees when they’re not enjoying the music. There are record shops that seem transported from 1980s Spain, mostly displaying cassette tapes and vinyl records, with little space for CDs. There are shops selling all kinds of non-alcoholic beverages (no alcohol of any kind, not even beer, is available in the public area), T-shirt stands—including the official festival shirt—various trinkets and tattoo booths, and other entertainment stalls. These include a busy breakdance zone, a game area with a fortune wheel that determines the category to answer, and even retro arcade machines—all at very affordable prices from a European perspective, though for the local public, it’s a different story.

Next to this strictly recreational and commercial area is a space dedicated to raising awareness about gender-based violence—something that should be essential everywhere—and the Cirque Colokolo, where children and adults enjoy circus activities that are accessible to everyone, with falls and recoveries included. Overall, it’s an alternative offering that complements the musical side and opens to the public at 4:00 p.m., one hour before performances begin.

We strolled through this area every day, and this is well reflected in the reels you can find on Metal Hammer España’s social media.

Thursday 18, Rap / Hip Hop Day

As has become customary in recent editions, the first day of the festival is dedicated to Rap / Hip Hop, which—although the event originates from the Metal world—is the style most loved by the Moroccan public.

As proof, out of the 340 bands that applied for this year’s Tremplin competition, around 290 were from this genre, with the remaining 50 split between Metal and Fusion. An overwhelming dominance of Rap over other genres, although curiously, this wasn’t reflected in the stadium attendance—perhaps because it was Thursday—but it was the day with the smallest crowd.

After the warm-up session by DJ Difskillz, the day’s Tremplin competition began at 5:00 p.m. with some differences compared to the other two days. There were seven participants instead of four, a necessary adjustment given the large number of artists in this category. Each had 15 minutes instead of the 20 minutes allotted in the other categories.

This year’s participants were Al 7assan, Vlien, Aessa, Elboo, Double I, Amine Om, and Toxico. Among them were the two winners who would be announced on Sunday during the awards ceremony.

Obviously, none of us on the Metal Hammer team have the slightest idea who was better or worse, as Hip Hop isn’t among our musical preferences.

Once the Tremplin ended—right on schedule—the invited artists took the stage, all of them Moroccan: DJ Difskillz, Fetah, Loun, 7ari, Mehdi Black Wind, and Madd. They guided us through the end of the day with their various performances.

Friday 19, Fusion Day

The second day of the festival is dedicated to fusion music—a style that, although not our strong suit, we do enjoy quite a bit. Personally, I found some of these proposals very appealing and of high quality.

We started the day mid-morning, as the organization kindly invited us to a meeting of media outlets and collaborating entities of the festival. There, like all attendees, we had the opportunity to introduce ourselves, explain our activity both within and outside the festival, and engage in conversations and networking. Present were media and entities from Morocco, Mauritania, Senegal, Mali, Belgium, France, Germany, Sweden, and several other countries, in addition to ourselves. It was a very interesting and pleasant session, followed by a couscous meal offered by the festival (in Morocco, couscous is traditionally eaten on Fridays, just like paella on Thursdays in Spain), allowing for a good networking moment with the other attendees.

At exactly 5:45 p.m., without a prior warm-up session, the Tremplin battle began with four bands, each having 20 minutes to give their best and convince the jury to choose them as winners.

The first to take the stage was singer-songwriter and multi-instrumentalist from Agadir Yassine Tairelile, who quite successfully fuses Marsaoui music with blues and touches of Gnawa spirituality. Accompanied by a band of six musicians and traditional instruments, they lost two minutes tuning before starting their performance, which consisted of only three long, improvisation-filled songs. Unfortunately, they exceeded their allotted time by two minutes, which reduced their chances of winning.

The second band to perform was Imadriwen, from Ouarzazate, with a proposal steeped in traditional Moroccan music, Gnawa, blues guitar lines, omnipresent percussion, and modern musical elements, all infused with a deep love for the desert and timeless stories. They delivered a masterful concert, with excellent melodies, well-crafted and high-quality songs, and even choreographed movements by the musicians with their instruments. By the end of their show, it was clear they would be the winners—even without seeing the other two acts—because their quality was immense.

The third participating band was Koungou, based in Tangier but composed of musicians from Cameroon, Gabon, and Ivory Coast. Their proposal fused Bikutsi, Coupé-Décalé, Raï, Chaâbi, Caribbean, Cuban, Reggae, and tribal rhythms from their African countries. A true exercise in global fusion, enhanced by traditional Equatorial African costumes full of color and fantasy. They also gave a good concert, though perhaps with too many elements to blend into a convincing sound.

The last band in the Fusion Tremplin was Badil, from Mohammedia, with a proposal they call Desert Psych Rock, fusing Saharan sounds with alternative and psychedelic rock. They are quite experienced, having played at festivals like Jazzablanca (Casablanca) in 2023 and Fimu (Belfort) earlier in 2025. Their performance was impeccable, and once you hear their music, it’s clear that they could have also fit into the Rock and Metal day, as their sound was much more rock-oriented than anything else heard that day.

After the Tremplin, it was time for the invited bands, which this year included Isam Elias from Palestine with an Electro Afro Oriental proposal, Azmz – Raskas & Bnat Louz from Morocco with an audio-visual performance, Soukaina Fahsi also from Morocco, with a contemporary folk proposal, and closing the night, Bombino from Niger with a Desert Rock & Blues style.

With slightly more public attendance than the previous day, the Fusion day ended with great success and excellent quality from the participating bands.

Saturday 20, Rock and Metal Day

And we arrived at the big day of L’Boulevard—not only for us but also for the organizers and the audience, who packed the venue with more than 40,000 attendees during the performances of the two headliners: the French band Gorod and the Swedish band Katatonia.

It was an intense workday for the Metal Hammer team, as our goal was to interview all participating bands and, of course, cover all the concerts of the day. In the end, we achieved our goal, except for the Swedes, who declined our invitation. The results will be interspersed throughout the text.

Starting with interviews in the late morning, this year our colleague Alfredo M. Geisse also led a workshop at 2:00 p.m. with local photographers. It turned into a relaxed one-hour talk where Alfredo and several Moroccan photographers exchanged experiences, working methods, editing techniques, and ways to publish and reach audiences. A great initiative that yielded excellent results, which all parties will surely benefit from. Fortunately, the organization provided plenty of water, as the heat inside the tent was almost suffocating.

These kinds of experiences are very enriching, as they show that cultural differences and continental shifts are not so significant, and that exchanging experiences and working methods greatly benefits everyone involved.

With the preliminaries over and barely time to grab a sandwich, we got down to business. After a 45-minute warm-up session, at 5:00 p.m. sharp—Moroccan punctuality (schedules are always strictly followed at this festival)—and with our friend Ahmed Alcatraz as host (by the way, he’s a much better musician than presenter), the Tremplin competition began. This prestigious contest has produced most (if not all) of the major metal bands in the Moroccan scene. This year, four bands of very different styles competed in a much more balanced contest than last year.

New Hate

The first to take the stage were New Hate, a newly formed band (2024) from Casablanca. They offer a mix of Alternative Metal, Grunge, Nu Metal, Heavy Metal, and Hard Rock in proportions that, judging by their performance, they don’t always manage to blend effectively. Their overall sound is quite muddy, making it hard to clearly distinguish the instruments. Their songs are rather long and developed, to the point that they only had time to perform three of them, sung in Dariya (Morocco’s majority language, a dialect of Arabic), with frequent rapping and a rather interesting vocal range. They gave a good concert, with great attitude and professionalism, showing that they are an experienced band despite their youth and have a promising future.

In the following interview, we get to know them more deeply and gain a clearer idea of their proposal and future goals.

L’Boulevard 2025 New Hate

The Sexophones

Also from Casablanca and formed in 2022, these very young musicians (barely 20 years old) have been regulars in the festival audience since they were kids. They offer Hard Rock mixed with Alternative Metal, with direct songs, excellent melodies, and catchy choruses full of joy. It was clear they were having a great time on stage—especially their drummer, who was a spectacle behind the kit, with an attitude and movements that reminded me, irresistibly, of Animal from The Muppets.

Their singer’s voice is extraordinary and fits the style like a glove, and their guitarist showed immense skill. They delivered an unforgettable concert, getting the entire audience dancing and singing. For me, without a doubt, they were the best of the competition. But we know that in Morocco, more extreme styles are preferred, and if your proposal is Hard Rock, no one pays attention. So, very unfairly in my opinion, they didn’t receive the prize they deserved for their quality, and I doubt they’ll have much impact in their country in the future. Their only option is to export themselves to Europe, where they could be appreciated properly.

We present their interview below, where you’ll get to know them better—and surely fall in love with the band and their proposal.

L’Boulevard 2025 The Sexophones

Manic Attack

From Temara, a small town near Rabat, and also formed last year, they play Old School Thrash Metal heavily influenced by bands like Slayer, Megadeth, or Testament, though still very basic—full speed, very little melody, and a vocalist who mostly screams rather than sings. In Spain, they’d probably be just another band in the crowd and wouldn’t stand out beyond their local circles. But Morocco is a different story, and Thrash is hugely popular among the country’s youth. They turned the festival upside down—the dust clouds raised by the circle pits in the crowd looked like desert sandstorms and even obscured the view from the photographers’ pit.

Their 20-minute set, despite some minor issues with the bass (they had to change the cable) and a few timing misalignments between musicians, was powerful and well-received by everyone. They came, they played, they conquered. For the audience, they were one of the best options in the Tremplin thanks to their direct, forceful, and overwhelming Thrash performance.

We get to know them a bit more in this interview.

L’Boulevard 2025 Manic Attack

Band 17

The final Tremplin proposal this year came from Rabat. Formed at Al Akhawayn University, this young band shares a guitarist and drummer with The Sexophones, although their style and approach are completely different. Their proposal is Alternative Metal with Indie touches, very much in the vein of The Offspring, for example. Their lyrics focus on exile and nostalgia, which was evident when they made a clear statement in support of the Palestinian people in Gaza and against the genocide taking place there.

They took the opportunity to present their first EP, released in May 2025, which served as the final project for their singer’s degree. Truthfully, they were by far the weakest band in the competition; they showed a lack of cohesion, and their proposal is clearly far from the country’s preferred styles. They are a band in their early stages, with plenty of time ahead to grow and evolve into a noteworthy act.

In this interview, they explain who they are as a band, their goals, and the final project that became their debut EP.

L’Boulevard 2025 Band17

After the Tremplin concluded and following a brief pause to prepare the stage, it was time for the festival’s invited bands. Gradually, the audience had been filling the stadium until it presented a magnificent atmosphere to welcome the first post-competition act. After Alcatraz’s introduction, it was time for the tribute band of the day.

Moroccan Tribute to Death

The first of the invited bands was a special request from the festival to some of the most prominent musicians in the country, led by Wassim Ahenjir from Thrillogy, who took on guitar and vocals alongside three fellow musicians from other well-known Moroccan bands such as Mean Street, Suicide Machine, and We Come for War. Together, they formed this tribute band to Death, pioneers of Death Metal and one of the most prestigious bands internationally—and they did it justice.

In the 45 minutes they had on stage, they flawlessly replicated the style of the band they were paying tribute to. At times, it felt like watching and listening to the original band live, delivering an immense show that thrilled everyone present. It was a unique opportunity (as they intend not to repeat it) to see this tribute band in concert.

They fulfilled the assignment with impeccable skill and gave the festival audience exactly what they came to see.

Taking advantage of their presence at the festival, we conducted the following interview to explore the state of tribute bands in Morocco, which will help us draw some interesting conclusions.

L’Boulevard 2025 Moroccon Death Tribute

Pagan Ulver

Winners of the Tremplin in the 2024 edition, Pagan Ulver earned the invitation to perform at this year’s festival—and I was very eager to see them.

If last year, in their first concert as a band, they already seemed excellent to me, this year they’ve taken full advantage of everything the L’Boulevard prize offered them. With their first album in hand, the newly released “Obsidian Flame of the Offering”, they’ve shown exponential growth both in style and stage presence.

They appeared dressed in black robes, hooded, with impressive facial makeup to present their Symphonic Black Metal proposal. Their stage performance was impeccable from start to finish, with carefully designed lighting effects that created a dark, unsettling, and even cinematic atmosphere. Musically, they were perfect, showing enviable evolution in a nearly theatrical performance. They were the true stars of this edition of the festival—even surpassing the headliners.

In my opinion, they only need to add some fire effects to complete what could become one of the best Black Metal acts—not only in Morocco, where they are already arguably the best—but in all of Europe.

Hopefully, they’ll be able to export themselves and we’ll get to enjoy their show in other countries. Anyone lucky enough to see them once becomes a fan and follows them unconditionally.

In the following interview, we expand on the vision of the group from last year and discuss their current evolution and well-structured development plan.

L’Boulevard 2025 Pagan Ulver

Gorod

The first international band of L’Boulevard’s 23rd edition was Gorod. Hailing from Bordeaux, with over 25 years of experience, they play Technical Death Metal that’s quite different from what’s done in Indonesia, Canada, or the United States. This was their first-ever performance in Morocco, and they made the most of the opportunity.

Their style blends Death Metal with a strong dose of Progressive Metal, resulting in a powerful, dark, yet melodic and highly technical sound. The musicians were nearly flawless on stage, with crystal-clear sound where every instrument could be distinctly heard, offering a cohesive, compact, and melodic whole. On top of that, their vocalist Julien delivered perfect gutturals that provided the ideal counterpoint to the music.

It was an incredible concert from the French band, which personally made me reconsider my view of this genre—I’ll be paying much more attention to it in the future.

After their show, we had the chance to speak extensively with Julien, who shared many insights about the band and explained why, despite being neighbors, it’s so hard to see them perform in our country.

L’Boulevard 2025 Gorod

Katatonia

After Gorod’s concert, the stadium was packed to the brim—there wasn’t a single empty spot from the stage to the entrance at the far end of the venue. An estimated 40,000 people had gathered to enjoy the night’s main act: the Swedish band Katatonia, headliners of the day.

This band has evolved from its Doom/Death Metal origins to its current Gothic/Alternative style, very close to Progressive Metal. They’ve never been my cup of tea—I find them flat and repetitive, even boring live—and this concert was no exception.

They came to present their latest work, “Nightmares as Extensions of the Waking State”, offering a good selection from it alongside some classics, but far removed from their original Death Metal sound.

They gave a great concert, of course—they’ve been active for over 30 years—but again, it felt flat and monotonous. The musicians remained distant throughout, with little interaction with the crowd, although they did manage to thoroughly entertain the audience. It’s worth noting that opportunities to see bands like Katatonia in Morocco are rare, so when they come, you have to seize the moment.

Unfortunately, the Swedes declined our interview request, which wasn’t surprising given their demands on the organization—including a strict ban on recording any part of their soundcheck and complete isolation from all media. They were barely seen outside their backstage area and didn’t interact with anyone outside the band.

And with them, we wrapped up the festival’s big day, already showing signs of exhaustion among some members of the Metal Hammer team. Just enough time to grab dinner and rest before facing the final day of L’Boulevard.

Sunday 21, Closing Day

The final day of L’Boulevard always reaches its climax with the awards ceremony for the three Tremplin competitions: Rap / Hip Hop, Fusion, and Metal. To complement this ceremony, various bands of different styles are scheduled, always prioritizing local acts and variety, but never excluding international options when available.

That was the case in this edition of the festival, where we enjoyed five very diverse acts in terms of style and origin. So, before the awards ceremony scheduled for 7:45 p.m., we had the usual warm-up session from 5:00 to 5:40 p.m., followed by performances from Tasuta N-Imal, offering Amazigh Folk-Rock from Morocco, and Zar Electrik, with African Electro from Morocco and France.

At exactly 7:45 p.m., the Tremplin awards ceremony began with the festival director and two co-directors taking the stage, introducing the local figures responsible for presenting each award.

As usual, the Rap section winners were announced first: Vlien as runner-up and Al 7Assan as the winner. No objections to the result, as Rap is clearly not our area of expertise.

The Fusion section winners came as no surprise: Badil took second place with their Desert Psych Rock proposal—which, as mentioned earlier, is halfway between fusion and rock—while Imadriwen were declared the winners, as everyone expected after seeing their live performance on Friday. The quality gap between them and the other three bands left the jury with no other option.

Then came the Metal Tremplin awards. Based on the previous day’s performances, the favourites were the hard rockers The Sexophones, whose concert was, in terms of quality, a notch above the others.

When the envelopes were opened, New Hate were announced as runners-up with their eclectic sound and lyrics in Dariya. No complaints there—it was a reasonable outcome, earning them the 5,000 dirham prize and all the associated benefits.

The winner was Manic Attack, the Thrash Metal band that, as we recall, turned the stadium upside down during their 20-minute set. Just like last year with Nexus 7.17 taking second place, I again question the jury’s criteria. In my opinion, The Sexophones are a much better band than Manic Attack in every aspect. But they play a style that isn’t very popular in Morocco, which likely hurt their chances of winning. The thrashers, setting that aside, deserved the prize—they were clearly the crowd’s favourite and delivered a solid show. However, they still have a lot of growing to do. Their compositions are very basic, and their vocal range especially needs significant improvement.

Winning the Tremplin L’Boulevard first prize will greatly help them evolve and grow. The 10,000 dirhams, along with all the workshops available to awardees, are extremely valuable for a young band. They now have a year to refine their style and prove themselves in their performance as an invited band at the 2026 edition of the festival. They have the time and the support—the ball is in their court now.

In the following interview, they talk about all this, as well as their feelings and immense joy as winners of the competition’s top prize.

L’Boulevard 2025 Manic Attack Ganadores

After the emotional, solemn, and intense awards ceremony, the festival continued toward its grand finale with three more bands: Bohemian Betyars from Hungary with their self-described Gypsy Folk-Punk, Saad Tiouly from Morocco with his Graoua style—a mix of traditional Moroccan music with electronic and psychedelic elements—and, closing the 23rd edition, Queen Omega & The Royal Souls from Trinidad and Tobago, a pure Caribbean Reggae band.

And that’s everything the 23rd edition of L’Boulevard had to offer. As always, under excellent conditions and with exquisite treatment for all attendees from the organization at every level—press, logistics, management, even the transfers provided for transportation between the hotel and the festival.

Working at L’Boulevard is always a deeply enriching experience. You return home thinking you couldn’t be treated better—until you come back the following year and find your expectations exceeded once again.

For our part, we have nothing but words of gratitude and a deep affection for the festival staff, which only grows over time, along with a tremendous excitement to return next year and reunite with the great L’Boulevard family.

Beyond the Festival

As we mentioned at the beginning of the report, our work wasn’t limited to covering the festival. We aimed to go further, and during our free moments, we tried to complete our analysis of the Moroccan scene by meeting with bands not present at L’Boulevard but who could offer interesting perspectives—and even explore other viewpoints, such as those of promoters and managers.

We met with three additional bands. The first, Babel, has a signed contract with Morocco’s only record label, Darkside Records. They offer a very international Hard Rock proposal, sung in English, and are probably one of the most exportable bands in the country.

We met with their singer, Adil, who told us all about the band and shared his views on the Moroccan scene in this interview.

VIDEO 9 L’Boulevard 2025 Babel

We also had the chance to explore a more historical angle, or one more connected to local traditions and mythology. We met with the Black Metal band Tagrest, whose style goes beyond simple Black Metal by incorporating elements drawn from Moroccan folklore and history. Their lyrics in Dariya make them one of the most interesting bands due to their sensitivity to local themes.

In the following interview, they explain who they are and what they do.

L’Boulevard 2025 Tagrest

In this African country, as in the rest of the world, there’s also room for bands with a cheerful, carefree approach—focused on enjoyment rather than international success. This is the case with Betweenatna, probably the most famous band in Morocco. Wherever you go, whether in Casablanca or at the festival, you’ll see young people proudly wearing their shirts or listening to their songs on headphones. They are by far the most well-known, popular, and beloved band in the country.

What’s the secret to their popularity? Simply writing lighthearted, joyful lyrics based on anecdotes or humorous, awkward situations that arise spontaneously—and singing in Dariya so everyone can understand. If we were to compare them to Spanish bands, the most obvious references would be Mojinos Escozios, Gigatron or Jebiletas, for example. Their goal is simply to enjoy music and bring at least a smile to their listeners.

We talked about all this and more in the following interview, where you’ll also notice that they’re one of our translator and friend Ismael Gómez’s favourite bands.

L’Boulevard 2025 Betweenatna

Finally, we wanted to explore a crucial part of any metal scene: the perspective of concert promoters and tour managers. We had the opportunity to meet with Mamoun, tour manager of Old School and main driving force behind Tricintour by Axis of Rock, a new concert promotion company that has already organized two tours in Morocco. Our translator Ismael Gómez is also involved in this initiative.

We spoke with him about these topics and how things are done in this country.

L’Boulevard 2025 Mamoun de Tricintour
Conclusions

These conclusions aim to complement—not replace or override—the ones we reached in last year’s report, which you can read here: https://metalhammer.es/la-escena-metal-marroqui-lboulevard/

This year, we tried to explore aspects of the music business related to Metal that we couldn’t analyze last year due to lack of time and resources. With a more complete team and the experience gained in 2024, we were able to delve into them and draw the following conclusions:

Although more than 90% of Moroccan bands focus on Thrash or Extreme Metal, there is a small number that develop other styles. Hard Rock bands like Babel or The Sexophones, for example—along with Mean Machine, who participated in the 2024 Tremplin—offer high-quality, well-crafted proposals that can appeal to fans of these genres. There’s also a movement of Alternative Metal or Fusion Metal bands such as New Hate, Band 17, or Badil, among others.

The main problem for these bands trying to grow or carve out a space in the local scene is that they lack a target audience capable of becoming fans of their proposals. Moroccan metalheads are much more focused on Extreme Metal and pay little attention to these styles, so their future is even darker than that of other bands—unless they manage to break into Europe somehow.

As in Spain and other European countries, there’s a niche for humorous, carefree, joyful metal with no ambitions beyond having fun and enjoying what they do. Here, these proposals are even more groundbreaking than in Spain and attract a large fan base. This is the realm of Betweenatna, who are also the most popular and famous band in Morocco. Their songs, based on funny anecdotes and sung in Dariya, are more popular than even the most extreme bands like Thrillogy, Pagan Ulver, Sakadoya, or We Come For War. They sell the most shirts and get the most airplay on local media.

The new wave of Moroccan Thrash—if we can call it that—represented by bands like Manic Attack is not yet at the level of veteran acts like Old school (who released their first album this year after more than 20 years of career), but they are progressing well.

There’s also a layer of bands like Tagrest, Darih, or Chikno, whose proposals focus on local themes such as history, traditions, or North African mythology. Each in their own style—very different from one another—develops these ideas with varying success. Chikno, for example, masterfully blends traditional sounds with Metal to create a very personal style, though they need to develop it further and release a record. The other two bands, especially Darih, are more focused on history and are useful for sharing past events from their country’s perspective—not the usual colonialist European lens. This shift in perspective is very interesting, and musically, there’s enough quality to express it effectively.

Regarding the thorny issue of tribute bands—which sparks much debate in Spain—here, they are practically nonexistent. Proof of this is that when L’Boulevard wanted a tribute band for the 2025 edition, they had to commission one specifically, as there were no viable or high-quality options available. In such a small scene, with few venues and little receptive audience, it makes sense that bands want to showcase their own music and that audiences are eager for original proposals. Unlike Spain, there’s no aging crowd that prefers hearing familiar songs—even poorly performed and far from the original. Neither musicians nor venues need to make money with this strategy. Bands don’t profit from originals or covers, and venues get the same audience regardless of what they program—perhaps even more with original bands than with tributes.

In this regard, I must say I envy Morocco for avoiding a major debate and a latent problem in its scene.

Finally, in our conversation with Mamoun from Tricintour, we discussed two more aspects: the role of the tour manager—which is not common here but helps bands like Old School take a step forward and promote themselves better within their niche—and the poor infrastructure for concert promoters, which is practically nonexistent in the country. He and his partners are trying to grow it. In the two tours they’ve organized so far, mixing Spanish and Moroccan bands, the results have been mixed—one profitable, one not. This is normal, considering they can only organize concerts in three cities: Tangier, Rabat, and Casablanca. The rest of the country lacks venues and fast transportation routes to move efficiently from one place to another.

This aspect must develop gradually, alongside the emergence of new venues in other major Moroccan cities. The fact that this initiative exists is already very positive, and we’ll have to see how it evolves over the years.

And that concludes our second analysis of the scene, which we hope complements last year’s and helps readers gain a clearer idea of what can be found in Morocco. Hopefully, over time, the major gaps in infrastructure and the growth of bands and fan bases will be filled, and Morocco will begin to be recognized worldwide as a new epicentre of metal.

By Quim Brugada

Apasionado de la música en directo, defensor incondicional de las bandas emergentes y hater irredento del rock geriátrico y las bandas tributo.

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