Bandas: Marilyn Manson – VOWWS
Lugar: Icónica Santalucía Sevilla Fest, Plaza de España (Sevilla) – 6 de julio de 2026
Texto: Thedy Benjumea
Fotos: Marta Grimaldi
La Plaza de España de Sevilla presentó este lunes una imagen muy distinta con la llegada de Marilyn Manson. Tras recibir en ediciones anteriores a artistas como Deep Purple, Scorpions, Megadeth o Angelus Apatrida, Icónica volvió a abrir espacio al rock y al metal con uno de los nombres más reconocibles de su lado más oscuro. Después de varias jornadas marcadas por el pop y el funk, Icónica Santalucía Sevilla Fest recibió una de las propuestas más diferentes de su programación. Era la única fecha andaluza de la gira One Assassination Under God Tour y el interés se notó en una Plaza de España prácticamente llena, con una asistencia que recordaba, e incluso parecía superar, a la que reunió Megadeth el pasado año.
VOWWS
La velada comenzó a las 21:00 horas con VOWWS. El dúo australiano asumió la responsabilidad de abrir la tarde en una Sevilla que todavía rondaba los 41 grados, una circunstancia que no alteró su puesta en escena. Camisas de manga larga, una gabardina negra y una propuesta que avanzó con paso firme. Matt James, a la guitarra y voz, y Rizz, alternando un micrófono de mano con otro fijo rodeada de sintetizadores y samplers acompañados esta vez de Adam Pierce en la batería, construyeron un directo de unos cuarenta minutos donde las texturas electrónicas y la guitarra ocuparon el primer plano.
Diría que VOWWS sorprendió, porque muchos llegaban sin conocer a la banda y se encontraron con una propuesta diferente, capaz de conquistar con un repertorio de desarrollo lento y envolvente. Poco a poco fueron encontrando la respuesta del público, que terminó siguiendo la actuación con mucha más atención de la que había al comienzo, hasta completar cuarenta minutos que dejaron muy buenas sensaciones y volvieron a demostrar una de las cosas que más me gustan de Icónica… vienes por un artista y acabas llevándote también el nombre de otro que, hasta ese momento, no estaba en tu radar.



Marilyn Manson
A las 22:30 llegó el momento esperado. Con la noche ya cayendo sobre Sevilla, Marilyn Manson apareció entre una escenografía dominada por el rojo y el negro. Su imagen se imponía ante nosotros como un saludo desde las puertas del infierno, y si os dijera que, además, en plena ola de calor en Sevilla, con su aparición empezó a correr la brisa… De alguna forma traía consigo esa oscuridad fría que nos arrastra hacia él, que nos conquista y que nos tenía a todos y todas completamente encandilados. Se mostró muy simpático, y es que, como bien dice la canción, Sevilla tiene un color especial. Cada artista que he visto en el Icónica acaba especialmente amable y cercano, creo que son conscientes de que el público de esta ciudad les respeta, abraza y les brinda uno de los mejores recibimientos que pueden tener.
Manson, más allá de su imagen, que sigue siendo una parte inseparable del personaje, sostuvo el concierto sobre un repertorio muy bien elegido y una actuación que rozó la perfección. Bastaron unas pocas canciones para comprobar que atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años. Vocalmente estuvo muy seguro durante toda la actuación, y eso fue algo que no pasó desapercibido para el público.
Respaldado por una formación renovada, Manson encontró en Tim Sköld, Piggy D., Nick Annis y Gil Sharone el equilibrio perfecto. La banda funcionó como una maquinaria perfectamente sincronizada, capaz de recrear con fidelidad los matices industriales y metálicos de su repertorio sin eclipsar en ningún momento la figura del cantante.
El concierto arrancó con «Disposable Teens», de Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death), antes de sumergirse en Antichrist Superstar con «Angel With the Scabbed Wings». «Great Big White World», de Mechanical Animals, dio paso a «This Is the New Shit», uno de los grandes himnos de The Golden Age of Grotesque, mientras que «Dried Up, Tied and Dead to the World» recuperó de nuevo el espíritu de Antichrist Superstar. El primer tramo se cerró con «Exit Wound», perteneciente a One Assassination Under God – Chapter 1, dibujando un interesante recorrido por las diferentes etapas de su carrera.


A mitad del concierto llegó uno de los momentos de mayor participación cuando pidió al público que cantara «The Nobodies». El escenario, bañado en luces rosadas, sirvió de telón de fondo para un coro multitudinario que respondió sin dudar.
El cierre reunió algunos de los temas imprescindibles de su repertorio. Durante «Tourniquet», convertido en uno de los himnos de Antichrist Superstar, Marilyn Manson apareció desplazándose sobre unas altas muletas, recreando una de las imágenes más icónicas asociadas a la canción y evocando el imaginario visual del videoclip original de los años noventa. A continuación sonó «The Beautiful People», también perteneciente a ese mismo álbum y considerada una de las canciones que definieron su carrera, que volvió a convertir el recinto en un coro multitudinario. Después de una breve salida del escenario, regresó para interpretar «Personal Jesus», su conocida versión del clásico de Depeche Mode, recibida con una ovación que prolongó el final de la noche.
Marilyn Manson dejó una de las actuaciones más memorables de Icónica, combinando una puesta en escena impecable con un sonido poderoso y una iluminación de gran impacto. Un espectáculo de primer nivel que también pone en valor la apuesta de Green Cow Music e Icónica por acercar artistas de esta envergadura a un escenario único e irrepetible como la Plaza de España de Sevilla.












