Evento: Pyrenean Warriors Open Air
Lugar: Torreilles (Francia) – 13 de septiembre de 2025
Promotor: Les Hordes Metalliques
Fotos: Victor M. Lera
Gran jornada de Heavy Metal la vivida en la novena edición del festival Pyrenean Warriors Open Air. Un festival ya firmemente consolidado que sigue confeccionando carteles muy atractivos. Tanto es así que el número de españoles que lo visitan cada año es mayor. Por el precio que tiene, el plan es inmejorable. Por lo general, toda persona que lo ha pisado suele repetir, dando las mismas sensaciones. Es un festival pequeño, muy cómodo, que cubre las necesidades básicas para una tarde, con precios ajustados tanto en barra como en merchandising. El ambiente es festivo desde el primer minuto, aunque este año se notó que la presencia de lluvia apagó un poco el ánimo de los asistentes. No deja de ser incómoda, por mucho chubasquero que te pongas. Pero lo importante son las bandas, siempre las bandas.
En ese sentido he de decir que a la primera que salía a escena, los franceses BLIND WISDOM, apenas puede ver el último tema. Un servidor casi no llega a Torreilles por circunstancias varias, siendo imposible desplazarme el día anterior. Una vez allí pude disfrutar de una de las bandas que más me apetecía ver: STAR RIDER. Subieron al escenario puntuales, pero problemas técnicos les impidieron comenzar a su hora. Tras quince minutos de innumerables intentos de encontrar una solución, por fin pudo arrancar el concierto, siendo uno de los mejores del día. La banda francesa practica un Heavy Metal de corte clásico, sin aditivos. Duros, contundentes y muy activos sobre las tablas, fueron desgranando temas de su único larga duración, titulado Outta Time, como la canción que le da título, “Deal Breaker”, “Angle Mort”, “Rings of Saturn (Take You for a Ride)”, “Resistance” o “Rock Muscle”, dejando para el final “Too Fast to Die”, perteneciente a su primer EP. Un concierto muy bueno, muy por encima de las expectativas que tenía sobre la banda. Fue una gran bienvenida al festival tras el fiasco de mi viaje.

También sufrieron problemas técnicos SÖLICITÖR, concretamente la guitarra de Matt Vogan tuvo que ser cambiada nada más finalizar el primer tema. Durante los dos siguientes la banda continuó solo con la presencia de Pattrick Fry como guitarrista, reincorporándose el primero tan pronto como pudo. Ya los había visto y era consciente del poderío como líder de su cantante Amy Lee Carlson. Son una banda de Speed Metal no apto para todos los públicos, pero sin duda cuentan con una buena masa de seguidores, entre los que me incluyo, y disfrutamos a pesar del concierto un tanto raro. Supongo que los problemas de la guitarra los desconcentraron ligeramente, y a pesar de sonar contundentes, sentí como si estuvieran un tanto fríos con el público. También que ejecutan temas del nuevo disco faltando una semana para ponerse a la venta puede que influyese un poco. Allí lo tenían a la venta, y he de decir que han realizado un gran trabajo. “Speed Tyrant”, “Night Vision” o “Betrayer” fueron algunos de los temas de sus obras más antiguas con los que sí conectaron mucho más con el público.
Los que sí congeniaron con los asistentes desde el primer instante fueron los también americanos WINGS OF STEEL. Gustaron mucho, muchísimo, o esa es la impresión que me llevé. La banda tiene todos los ingredientes para ser grande. Ahí está la recién anunciada gira con Sabaton por Norteamérica, donde ellos abrirán cada noche para los suecos. En Torreilles dieron una lección de clase y elegancia, tanto en lo musical como en su cuidada y brillante presencia. Su repertorio arrancó con uno de los adelantos de su nuevo disco, “Winds of Time”, regresando a su anterior trabajo Gates of Twilight, para interpretar “Liar in Love”, “She Cries” y “Fall in Line”. Dado que están en promoción de su inminente nuevo disco, también presentaron “We Rise”, dejando para la traca final “Rhythm of Desire” y “Wings of Steel”. Quizás por ser el primer concierto de esta gira les hizo estar un poco nerviosos sobre el escenario. Quizás la presión de saber que tienen todo para triunfar. Aun así, concluyeron un gran concierto que, sin duda, será otro puntal fundamental en su crecimiento como banda. WINGS OF STEEL tocan esta noche en Madrid, con todo vendido desde hace días. El tiempo dirá si logran el éxito al que parecen apuntar.
Diametralmente opuesta a las dos bandas anteriores fue la conducta de los griegos TRIUMPHER. Dieron una lección de actitud y poderío en el escenario de las que marcan incluso a gente que no somos grandes seguidores de la banda. Desplegaron todo su potencial, desde su inicio con “Arrival of Avenger”, siguiendo con “Athena” y “I Wake The Dragon”. De verdad que no daba crédito a lo que estaba viendo. Una banda con un hambre de escenario como pocas veces había visto. Sin lugar a duda ganaron un nuevo seguidor, el cual aguantó hasta el final del concierto para seguir disfrutando de canciones como “The Blazing Circle”, “Triumpher” o una lograda versión de “Blood of my Enemies” de Manowar.

La jornada avanzaba y llegaba el turno de una de las golosinas del cartel: los americanos Q5. Bueno, Jonathan Scott y los músicos que ahora tocan con él. Muy buenos, por cierto, destacando sus guitarristas Michael David y Duffy Delgado. Tanto que en ocasiones eclipsaron todos los intentos del bueno de Jonathan por dar lo mejor de él. El concierto fue de menos a más, a medida que mejoraba su voz y su entonación todo sonaba bastante mejor. Algo obvio, todo sea dicho. El concierto comenzó con “Last Train Home”, una canción de Nightside, banda que surgió tras la disolución de Q5 a finales de los dorados años 80. Con “Pull the Trigger” y “Ain’t No Way to Treat a Lady” el concierto amenazaba con ser bastante pobre a nivel vocal. Desconozco las razones, ya sea por no escucharse, ya sea por no calentar la voz, lo cierto es que a partir de “Missing in Action” la voz de Jonathan mejoró notablemente, y aguantaría hasta el final, siendo lo suficientemente apta para el concierto. “When the Mirror Cracks” levantó el ánimo a los asistentes, tras otra canción de Nightside (“Dead of Night”), que veían como el concierto avanzaba hacia su final. Quedaba una sorpresa, la presencia de Amy Lee Carlson, cantante de SÖLICITÖR, para interpretar “Lonely Lady”, de una forma bastante correcta. “Teenage Runaway” y la excepcional “Steel The Light” cerraron una descarga de Q5 que logró reconducir tras un comienzo titubeante.
Sin titubeos ni dudas salieron a escena los canadienses RIOT CITY. La banda procedente de Calgary salió a convencer de su poderío con una energía digna de su juventud. Sonaron muy compactos desde el primer minuto, con un Jordan Jacobs haciendo lo mismo que hace en sus dos discos de estudio: combinar un chorro de voz potente con gritos que a mí me llegan a saturar por momentos. El resto de la banda, como comento al principio, desbordan energía por los cuatro costados. No dejan de moverse, y su actitud la consiguen transmitir al público que llenaba el recinto en esos momentos. Creo que fue la banda más vista del festival. Del repertorio, pues a medias entre sus dos trabajos de estudio, desde el arranque con “The Hunter” y “Steel Rider”, la continuación con “Beyond the Stars” y “Ghost of Reality”, o el final con “Tyrant”, “329” y la versión de “See You In Hell” de Grim Reaper. Un final a la altura del concierto, de una gran banda canadiense que se me resistía en directo, y por fin pude disfrutarla.
A los que he disfrutado muchas veces en directo, y lo volveré a hacer en los próximos días, es a JAG PANZER. Salieron a escena para hacer lo único que saben hacer: tocar y aplastar, sin rodeos. Así que las huestes de Harry Conklin subieron al Shark Stage para abrir el concierto con “Chain of Command”, continuando con “License To Kill”, “Black” e “Iron Eagle”. Con este comienzo tan demoledor era difícil mantener la intensidad, pero lo lograron con creces. Para ello utilizaron dos temas de su último disco, “Onward We Toil” y “Stronger Than You Know”, intercalando el clásico “Harder Than Steel”. Tras una progresiva “Take to the Sky” que no gozó del mejor sonido, el final no podía ser de otra forma que con “Warfare” y “Generally Hostile”. La culminación de un enorme concierto lo puso “Shadow Thief”, demostrando que Harry sigue cantando de una forma excepcional con el paso de los años. JAG PANZER estarán en unos días de gira por España. Marcad sus fechas en el calendario, os llevaréis una grata sorpresa si aún no les habéis podido ver en directo.

La noche ya había caído sobre nosotros, con lo que solo quedaba ver qué era capaz de hacer GEOFF TATE. En su gira actual por Estados Unidos está tocando en su totalidad esa obra maestra llamada Operation: Mindcrime, y en Francia no fue diferente. Sinceramente, creo que es la ejecución más aproximada al disco que podemos ver en directo en la actualidad. Su voz es tan personal que nadie puede esgrimir los pequeños detalles a las canciones que solo el bueno de Geoff puede. Su repertorio pues lo dicho, Operation de principio a fin, ejecutado de una forma magistral. Y como colofón, ya en el apartado de los bises, “Empire”, “Jet City Woman”, “Silent Lucidity”, “Take Hold of the Flame” y el ampliamente coreado “Queen of the Reich”. Me llamó la atención que la banda estuviera formada por tres guitarristas, algo que engrandece, aún más si cabe, el trabajo realizado por sus excompañeros Michael Wilton y Chris DeGarmo. Sin duda, el concierto del día por ejecución y, evidentemente, repertorio. Muy pocas bandas pueden realizar uno mejor.
Así concluía la novena edición de Pyrenean Warriors Open Air. Salió adelante de forma exitosa a pesar de las pequeñas dificultades. Sigue siendo la mejor opción para dar por concluido el periplo festivalero veraniego, al que, por cierto, visito cada edición desde su creación allá por 2015. A la espera de detalles de fechas y demás indicaciones, deseando estamos de volver a la próxima edición que será la décima. Desde aquí, mi más sincera enhorabuena a toda la gente que, desinteresadamente, trabaja para que eventos de este tipo continúen vivos a pesar de las dificultades que muchas bandas pasan en la actualidad por razones ampliamente conocidas. Nos veremos en 2026.

















