Bandas: Avalanch, Vhäldemar, Morphium, After Lapse y Minos
Lugar: Reciento Teatro Cardenal Belluga, San Fulgencio, Alicante – 12 de julio de 2025
Texto y fotos: Rubén Rosinos
Atrás queda esa primera edición del 2 y 3 de julio de 2004 con Ankhara y Sphinx como platos fuertes. Tras idas y venidas el proyecto de un joven fotógrafo y amante del metal, Borja Alonso,ha crecido y madurado hasta ser ya una tradición en la Vega Baja alicantina. Una cita que ya se a convertido en un infaltable en la agenda cultural del ayuntamiento de San Fulgencio.
Como otros tantas ediciones soy fiel a esta cita. Este año se nos presentaba la oportunidad de embarcarnos en una travesía junto a algunas de las bandas más destacadas del metal nacional. Un viaje a través de la diversidad sonora que caracteriza a la escena del metal patrio. Desde los más duros del metal industrial de Minos, el rugido del groove metal de Morphium a los cambios de intensidad y ritmo con brisas de metal progresivo de After Lapse, capeando los agresivos embates de los riffs del speed metal de Vhäldemar y las intrincadas mareas melódicas de power metal progresivo de Avalanch celebrando su gira de 30 Aniversario.
Minos. “La energía de los madrileños despierta el publico alicantino enfrentando el sol implacable”.
Con un sol de justicia y más público del que esperaba para esas horas, abrían la jornada y el comienzo del viaje, los madrileños Minos. La banda de metal industrial surgía de las inquietudes de Pepe Arriols, bajista de Skunk DF, acompañado por Korpa a las voces, Rubén Cordoba a la batería y Maka a las guitarras. Dentro de la promoción de su primer y único disco de larga duración Lóbrebo que ha visto la luz este mismo 2025.
El primer corte de su último trabajo simplemente denominado “Intro” hace de llamada al público, en clave de dark industrial techno, mientras la banda se preparaba sobre el escenario. Sin miramientos ni paños caliente arrancan con “Caerse Otra Vez” con un groove pesado de bajo y guitarra, siguiendo con “Ultima Decisión” y “La Llamada”.
Pegando una mirada atrás hacia el 2022 con su primer Ep. “Los Guías”, “Dura Batalla” y “Filtros”. Llegando a hacer saltar la luz del sistema PA, aunque en palabras de Korpa “Somos tan jevis que hemos destruido la luz del pueblo”.
Aguantando los rayos de sol que se colaban por el lateral del escenario, siguieron con la revisión a Lóbrego, con la emotiva y desgarradora despedida de “Último Adiós”, un viaje a los sonidos más electrónicos y bailables con “The Prodogy Experience”, los riffs sincopados de “Directrices”. Una ultima escala, para acabar la presentación de Lóbrego con “Rey De Los Sueños”, “Mendrugo” sencillo y videoclip del álbum, cerrando con “Respira Mi Humo”.
Buen arranque de viaje, la verdad que es una banda interesante con mucha intensidad. Llevaba mucho tiempo con ganas de ver a esta banda en directo, y no me han defraudado. Mas sabiendo llevar tan profesionalmente el corte de corriente como el sol directo que se colaba por cada rincón del escenario.
After Lapse. “Mantiene su esencia con aires nuevos; el futuro de metal progresivo nacional”.

Tras el debido tiempo para el cambio de equipos, da comienzo la actuación de los madrileños After Lapse. Arrancan con la cuenta atrás del teclado de “The Shadow People” de su trabajo Pathway. La sorpresa de la tarde fue la aparición en escena, micro en mano, de Unai Iglesias, guitarrista de Against Myself. Ya había visto publicado que participaba en el concierto, pero no que tomaría el rol de vocalista principal.
El viento siroco seguía refrescando y haciendo de las suyas, llevándose el sonido y haciendo flamear los telones. Nada de esto impidió al sexteto continuar con su actuación, que ofreció una interesante mezcla entre metal progresivo y partes más cercanas al power metal, rozando incluso el estilo de unos Haken, como en “Dust to Dust”. Hasta con el flamenco se atreven en uno de los interludios de “The Lie”, que alterna melodías mayores y menores al más puro estilo de Angra.
El trabajo de toda la banda es de una complejidad técnica tremenda, pero aun así engancha. “Dying Star”, a pesar de la dificultad de sus melodías armonizadas entre guitarras, bajo y teclado, no pierde ni un ápice de potencia. ¡No sé si será por la hora más tardía, pero me parece un concierto más potente que el que vi en el Z! Live de este mismo año.
EL repertorio reducido que ofrecieron los madrileños cerraría con “Thrive” y “Through This War”, ambos pertenecientes a Face The Storm de 2022. Un concierto más que completo para los amantes del progresivo y el metal melódico. Unai tiene una voz tremenda y defendió los temas pese a tener apenas tres semanas para preparar el concierto, sumado a que está recuperándose de una cirugía reciente. Supongo que, poco a poco, irá asentando su papel dentro de la banda. Estaremos atentos a noticias sobre la banda
Morphium. “Una verdadera fuerza de la naturaleza se desata sombre San Fulgencio”.
Llegó el momento en que una tempestad llegada desde Gerona hizo que la brisa y el viento, que a pesar de la hora azotaban el recinto, obligaran a arriar la pantalla de fondo del escenario y a fijar el sistema de PA.
Tras una introducción, sonó “Everybody Is Death In This House”. Desde el primer acorde, la energía irradiaba desde el escenario. “The Truth” y “Parasite” le siguieron, con Alex ya desprendiéndose de la camiseta y, sin ápice de miedo, subiéndose a los bloques de subwoofers para animar al público.
Si he descrito a la banda como una tempestad, Alex es una fuerza de la naturaleza. “Descending”, adelanto de su próximo trabajo y presentado como sencillo el pasado mes de mayo, sonó con intensidad.
Como una perfecta coreografía del desenfreno, la banda retornó a uno de los dos pilares de su repertorio, The Fall y The Blackout. “Black Soul” llegó junto con la hora mágica del ocaso, invitando a la afluencia de más público que ya empezaba a abarrotar el recinto.
El repertorio, perfectamente coordinado, incluía introducciones que separaban los bloques de temas, sumando momentos de calma antes de cada explosión de energía, que ya arrancaba a los pocos entre el público y que con “All You Are” llegó al clímax.
“Victim Of Your Shame” e “Insorcims” no dieron tregua, con Alex bajando al foso para cantar junto al público, incluso lanzándose a las primeras filas. Como la calma del ojo de la tormenta la instrumental “The Past” daría pie al último bloque del concierto. La veteranía de la banda se refleja en sus cicatrices como relata “Made Of Scars”, seguida de la locura desatada de “Dance Of Lies”. No contentos con ellos de nuevo Alex empuña el pie de micro ofreciéndolo al publico para que le ayude con los estribillos de “What Lies Behind Words”, el que ya es uno de los himnos de la banda. Como ultima salva “You´d Rather Be Blind” cerraría la que para mi seria una de las actuaciones más enérgicas de esta edición del Rock Arena.
No es la primera vez que veo a la banda en directo, es mas hace un mes me dejaron el gesto torcido en su actuación en el Z!Live Rock. La mezcla entre un groove metal agresivo y pasajes entre la melancolía y lo melódico es el secreto de Morphium. Espero ansioso su futuro trabajo.
Avalanch. “30 años, Tres Actos y Una Leyenda: Un viaje por la historia de Avalanch”

Llegaba el momento esperado de la noche, cuando una leyenda del metal patrio llegaría a las tablas del Rock Arena. Avalanch, celebra de una forma los 30 años de su viaje por los escenarios. La formación encabezada por Alberto Rionda aterrizaba para dar testimonio de su legado. Una actuación llena de sorpresas. Eso se tradujo en la gran afluencia de publico que lleno el recinto, a pesar de mis temores.
Acto I. El camino del joven aventurero.
Arrancando el acto con una pieza alquimia musical compuesta de forma orquestal con melodías de diferentes canciones de la banda. Un parón inesperado por problemas técnicos freno el inicio del concierto, pero en unos pocos instantes la historia comenzó, como haría un mago, desde el presente. “Horizonte Eterno” y “El Dilema de los Dioses”, ambos del disco El Dilema de los Dioses de2023. El viento y los ajustes de sonido hicieron mella en estos dos primeros temas, algo común en los eventos al aire libre, cosa que no casaba con la energía que ponía la banda en los temas.
Siguiendo el viaje en el tiempo, damos un salto a 2011 y disco conceptual en colaboración con Luis Royo y Rómulo Royo, Malefic Time:Apocalipsys y con “Lilith”. Donde la adaptación a castellano y las voces de José Pardial destacaron, incluso marcándose uno guturales a los que no estamos acostumbrados dentro de su registro.
José Pardial nos lleva a el año 2001, para invitarnos a cantar a capella el estribillo de un infaltable, Xana. El guiño a la leyenda asturleonesa parte de la obra maestra conocida como el Ángel Caído. La melodía de la guitarra de Alberto y la energía que irradiaba Nando incansable sobre el escenario elevaron la intensidad del espectáculo, que hasta el momento estaba a media marcha.
José ya nos avisa que se esperan sorpresas, pero no un salto en el tiempo hasta el año 2019. “La Flor De Hielo”, de El Secreto; primera parte que junto a El Dilema de los Dioses conforman una única historia. Bjorn aporreando con intensidad su kit transparente, que me recordó al mismísimo John Bonham, junto a la pulcritud en la ejecución de la guitarra de Alberto y potente sonido del bajo de Nando se fusionó a la perfección con las voces de Pardial y la destreza de Ramíl en las teclas.
Acto II. El hijo prodigo vuelve al hogar.
Un pie de micro blanco en el centro del escenario y las primeras notas de “Lucero” de ese tremendo trabajo como es Los Poetas Han Muerto de 2003, ya nos desvelan lo que nos espera. Ramon Lage se une a la banda para lideras las voces de este acto. “Niño” seria la siguiente elección. Emotiva, que te llega al corazón. Memorable el interludio central ejecutado a la perfección entre Rionda y Ramíl. Sorprende ver a un Ramón tan emotivo junto la sonrisa que vislumbraba Alberto no tiene precio. Aunque durante todo el concierto se mostró concentrado y estoico.
Si de viajes va la noche, saltamos al año 2010 con el octavo trabajo de estudio de Avlanch El ladrón de Sueños y única concesión de la noche a ese disco con “Mil Motivos”.
Nos cazó por sorpresa y preámbulos “Aun Respiro” de El Hijo Prodigo. Muy bien recibida por la concurrencia que ya coreaba todos y cada uno de los temas. Mención especial al incasable Nando que no paraba un segundo quieto. Tras un fundido en negro nos encontramos con Alberto Rionda solo sobre el escenario, era fácil adivinar que llego el momento de “Santa Barbara” del Ángel caído como guiño a Asturias y su tradición minera. Llego uno de los momentos mas emotivos de la actuación, con Ramon y Alberto interpretando en formato acústico “Alborada” que finalizo con un abrazo entre los dos y unas palabras de Rionda “Lo que la música a unido que no lo separe el hombre”.
Acto III. Vidas cruzadas, dueto barítono y tenor.

Haciendo honor al videoclip en el que veíamos a Ramón unirse a Pardial con el tema “Otra Vida” era obligatorio que formara parte del repertorio. Realmente fue una recreación del video. Completamente empastadas y bien trabajadas tanto las estrofas de cada uno como las a dúo. Y si nos prometieron sorpresas llegarían con “Baal” de nuevo recordando el Malefic Time con José cantados estrofas en castellano y Ramón los guturales rasgados en el ingle original, pasado y presente, dos vidas que se cruzan en una misma canción.
Dejando a Ramón a cargo de los agudos en ese gran tema como es “Pies De Barro” incluido en Muerte y Vida, posiblemente uno de los mas aclamados de la época de Lage como vocalista. En esto momento me doy cuenta de que me falta una canción que muy posible por ajustes de tiempo se quedara fuera del tintero “Vientos del Sur” uno de los grandes himnos de la banda.
Ya la recta final de la actuación se centraría es uno de los discos mas representativos de la carrera de Ramón Lage en la banda El Hijo Prodigo, enlazando con algo de prisa “Alas de Cristal” y “Lágrimas Negras” que pese a no ser de mis temas favoritos fue muy bien recibida por los asistentes. Ya para la despedida José Pardial nos presenta de su forma personal el tema mas inmortal de los asturianos “Torquemada” única mención al disco que disparo a la banda El llanto de un héroe. Con un gripo invocando a Ramíl, este arranca con la melodía tan conocida de teclados.
Un gran concierto que se vio un poco frenado de ritmo al inicio por los problemas técnicos y quizás la elección del repertorio no es gusto de todos. Muchos esperaban mas canciones de la primera etapa como un “Pelayo” o “Ángel Caído”. Pero con el aforo del recinto se demuestra que los de Rionda tienen mucha caña por dar.
Vhäldemar. “Heavy metal sin concesiones, actitud al limite y siempre ¡A, Muerte!”
Me sorprendió la desbandada general tras la actuación de Avalanch, nos quedaba mucha noche y mucho heavy metal auténtico por delante, pero cada cual con sus conciencias.
El espectáculo empezó mientras los Baracaldo terminaban de preparar sus equipos, un impaciente Carlos Escudero ya caldeaba el ambiente con su humor característico desde detrás del escenario.
Desde las primeras notas de “Dreambreacker” la banda salió a darlo todo, o como ellos dicen a, ¡Muerte! Englobado en su último trabajo Sactury of Death encendieron los corazones de los asistentes. Doble bombo de Jandro Camuñas, solos de guitarra vertiginosos por parte de Pedro Monje y los teclados de Jonkol Tera solistas y el bajo de Raúl Serrano es todo lo que suena y lo que hay. No como otras bandas internacionales de mas cartera que viajan con medio concierto enlatado.
“Devil´s Child” con el estilo clásico de power metal se abrió camino entre la noche levantina. Con un enloquecido Carlos Escudero entregado al público, irreverente y provocador como siempre y actuando como si fuera el concierto de su vida.
“Metalizer” del disco Against All Kings fue uno d ellos clásicos mas coreados por la concurrencia, con de nuevo Carlos saltando al foro y pasando el micro al publico sin perder en ningún momento el pie de las letras, mientras sus compañeros se soltaban sobre el escenario. En un breve parón para arreglar el sonido del bajo de Raúl, Carlos con su humor característico saco sonrisas y aplausos de todos los asistentes.
Recuperando el pie con“Death To The Wizard!” de Straight To Hell y enlazando sin tregua con “Old King´s Visions (Part VII)” y “1388 (Old King´s Visions Part V.)” destacando los juegos de pregunta respuesta entre la guitarra de Pedro y los teclados de Jonkol. Con Carlos llamando bastardos a público, a los músicos y hasta el apuntados, no presenta “Bastards”. Acompañando las estrofas con golpes de su pie de micro, dando el espectáculo que los seguidores del heavy metal más visceral adoran.
Le llega el turno de ponerse a las voces a Raúl Serrano, con un doble rol en “Fear”, apoyado siempre de cerca por Carlos Escudero. Con una botella de güisqui en la mano, el irreverente vocalista vuelve a animar al público mientras Jonkol comienza el piano la melodía de “Vulcano” preludio de “Hollowing To The Moon” de el que sea el mejor álbum de la banda Against All Kings. Pero si ya la canción de por si es potente lo que no esperábamos que a mitad de la actuación Carlos invitara a subir a cantar a Aitor Navarro, un buen amigo y exvocalista de Hitten.

La subida de Aitor al escenario despertó al público ya que aparte de su faceta como musico, es asiduo a muchos eventos y querido por la comunidad metalera levantina. Tras cantar un par de estofas intento escaparse del escenario en carias ocasiones, lo cual Carlos evitaba en cada momento. Lo cual arrancaba de nuevo las sonrisas del público y de la propia banda.
Recta final completamente desatada la banda, disfrutando entre risas en una comunión con el público más propio de viejos amigos o familia que se encuentran. “The Old Man” uno de los temas favoritos del vocalista, en le cual no dudo en pasearse por el recinto saludando al publico y en su interludio se sentó cómodamente con el público comentado “me voy a sentar un rato con los jevis viejos, como yo que este es mi sitio” al fondo del recinto. Incluso pidió ayuda a Alex de Morphium para que lo acercara a hombros al escenario.
Marcando la recta final y los dos últimos temas de la noche “Breakin´ All The Rules “y “Energy” que acabo con Carlos revolcándose por el suelo y luego tocando el bajo, Raúl la guitarra y con Pedro subiendo a los grupos de Sub para cantar o intentarlo.
Visto así una actuación de Vhäldemar puede parecer caótica y sin sentido, pero todo ese espectáculo socarrón e irreverente, tiene como fondo una autentica banda con mayúscula. Nada de música en lata, todo original en la que cada uno de los músicos tiene un nivel técnico enorme. Solo por nombrar a uno de ellos Pedro Monje se encuentra entre los mejores shredders del país.
Fin de travesía y cuaderno de bitácora.
Cierro esta crónica refiriendo de nuevo a la gran sorpresa que me he llevado con el tremendo éxito de esta edición del Rock Arena. Organizado en menos de un mes y cerrando el cartel a una semana de la fecha nunca imagine que vería el recinto con una afluencia tan grande de público. Enhorabuena, nos veremos en 2026 si los vientos me son propicios.













