Bandas: Primal Fear – Eleine
Lugar: Sala Salamandra – Hospitalet de Llogregat – 3 de octubre de 2025
Texto: Quim Brugada
Foto: Alfredo M. Geisse
El día 3 de octubre estaba marcado a fuego en mi calendario pues era el día para poder ver en directo a la nueva formación de Primal Fear, después de los ajustes hechos por los capos Mat Sinner y Ralf Scheepers en su banda después de la grave enfermedad del primero de ellos. Además, el telonero elegido para la gira era una de esas bandas que están pegando fuerte últimamente y que, personalmente, aún no había tenido ocasión de ver en vivo, los suecos Eleine.
Eleine

Los suecos, al menos a mi entender, llevan un tiempo con un cierto caos en cuanto a su formación. En la actualidad solo se acreditan como miembros de la banda a su cantante femenina, Madeleine “Eleine” Liljestam y sus dos guitarras, el fundador Rikard Ekberg y la reciente incorporación (desde 2023) Victor Jonasson pese a que, obviamente, tienen un batería en directo, aunque no acreditado. Con estos precedentes se presentaban en Barcelona, sin bajista y con el bajo pregrabado pues se podía percibir su sonido pese a no estar en el escenario.
A las 19:10 en punto, tal como marcaba el horario, saltaron a las tablas en el reducido espacio que les quedaba delante del enorme set de Primal Fear cubierto por una enorme tela negra que llegaba, incluso a cubrir parcialmente el telón de fondo con el logo de la banda y que les obligó a situar la batería en un lateral del escenario situándose en el centro los dos guitarras y la cantante.
Nos ofrecieron 50 minutos de buen power metal sinfónico, dando un repaso a sus dos últimos trabajos, We Shall Remain y Dancing in Hell (el EP We Stand United es demasiado breve para considerarlo), dejando en el olvido sus dos primeros discos y demostrando claramente por qué son una de las bandas que más notoriedad han conseguido en los últimos años. Su calidad está fuera de toda duda y su actitud, viéndolos en directo, aún más. Con un sonido perfecto sobre una base atronadora de doble pedal en la batería los guitarristas iban enlazando sus riffs y solos para dar forma a unas canciones muy consistentes y que tienen el plus de las dos voces que usan, la masculina de Rikard Ekberg alternando guturales con limpias y la impresionante voz femenina de su front-woman, Madeleine que no se puede menos que admirar.
Con un uso y hasta abuso de un headbanging perfectamente coreografiado por parte de los tres músicos en primer término y una cantante que desaparecía del escenario, quizás más de lo necesario, dando protagonismo a los solos de sus compañeros en las partes instrumentales de cada tema, cuajaron un enorme concierto y se postularon para volver a Barcelona en el futuro como cabezas de cartel de su propia gira. Este puede que sea el siguiente paso en su evolución hasta convertirse en una banda de referencia en su estilo.
Primal Fear

Después de unos 30 minutos de pausa, necesarios para el cambio de escenario y con el fondo de “Crazy Train” de Ozzy Osbourne, era ya el momento de ver a los alemanes Primal Fear que se presentaban en Barcelona con muchas y destacables novedades además de algunas dudas personales que esperaba resolver al verlos en vivo.
La banda ha experimentado durante los dos últimos años un cambio de formación notable, salieron, o fueron despedidos, según el caso, el batería Michael Ehré, sustituido ya en la última gira por André Hilgers y sus dos guitarristas, Alex Beyrodt y Tom Naumann sustituidos por Magnus Karlsson que regresa a la banda para tocar en vivo 15 años después y Tahlia Bellazecca. Estos cambios, añadidos al regreso de Mat Sinner al bajo después de años de incapacidad por enfermedad, cosa que nos cuenta el propio Mat en esta entrevista (https://metalhammer.es/mat-sinner-entrevista/), me hacían permanecer atento a lo que podía suceder en el escenario.
Y lo que sucedió fue lo siguiente; un gran show de los germanos, seguros de su potencial en directo y que, como siempre dieron un espectáculo superlativo.
André Hilgers perfectamente solvente tras los tambores nos obsequió con una magna lección de cómo llevar el ritmo de los temas.

Magnus Karlsson, sonriente en todo momento, entiendo que muy contento y feliz de volver a los directos con su banda, fue dueño y señor de las tablas haciendo la mayoría de los solos de los temas del set list, demostró fehacientemente que con él la banda mejora muchísimo y que la pausa de 15 años en la que ha seguido componiendo y grabando los discos pero sin tocar en directo solo le ha dado más ganas de ofrecer su poderío y convencer como lo hizo en “Hallucinations”, tema instrumental del último disco de la banda, “Domination”, en el que adquirió todo el protagonismo.
Thalia Bellazecca, más allá de la función decorativa y ornamental para la que se la contrató, demostró que es una grandísima guitarrista, cosa que ya se intuía en su anterior banda, Angus MacSix y que tiene un potencial enorme para desarrollarse y convertirse en una referencia a las seis cuerdas. Poco a poco fue adquiriendo protagonismo hasta llegar a los solos de “Chainbraker” y “Running the Dust” que interpretó con maestría.
Mat Sinner no está para muchas alegrías, tiene grandes dificultades para andar, incluso para tocar el bajo y permaneció estático en todo momento, llegando a sentándose varias veces para descansar pero, de todas formas, siempre es de apreciar el esfuerzo de volver a los escenarios cuando un par de años atrás nadie hubiera apostado ni un céntimo en este sentido. Su recuperación es casi milagrosa y esperemos que, poco a poco, las secuelas de su enfermedad vayan desapareciendo y vuelva a ser el vendaval que era antes de 2021.
Y ¿qué decir de Ralf Scheepers? Su voz sigue siendo una maravilla, con un poderío inmenso, sobre todo en los agudos que lo convierten en una referencia en su estilo pero, como siempre y no sé si realmente hace falta, se ve empañado por el abuso de los ecos y el rever que acaban haciéndome dudar de hasta que punto canta él y desde donde entran las ayudas que le prestan desde la mesa en su interpretación de los temas.
En general, hay que decir que el concierto fue vistoso y muy convincente, con una escenografía simple pero cuidada y efectiva, con un set perfectamente elegido para dar a cada uno de los miembros de la banda su momento de gloria, incluido el inicio de bises con “Hands of time” en formato acústico con las voces de Magnus y Mat además de la de Ralf, demostrando bien a las claras que tenemos Primal Fear para mucho tiempo más y que esta formación renovada nos va a dar grandes momentos, más allá de este primer disco que han realizado y que se podría considerar de transición. Lo mejor aún está por llegar en cuanto se compenetren y adquieran los automatismos necesarios para formar un grupo compacto y solvente y lo iremos viendo en los próximos años.
Por último, agradecer a la promotora, Madness Live!, la amabilidad y facilidades dadas para llevar a cabo nuestro trabajo que no por ser habitual es menos importante.






