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Exclusiva en USA: Sonic Temple 2025 arrasa en Ohio con un homenaje colosal al metal

Banda: Korn + Metallica + Linkin Park + Alice Cooper + Rob Zombie…
Lugar
: Historic Crew Stadium – Columbus, Ohio – 8 al 11 de mayo de 2025
Promotor: Danny Wimmer
Texto y Fotos: Joel Barrios

Desde los primeros acordes en el histórico Crew Stadium hasta la última llamarada pirotécnica, el Sonic Temple 2025 se convirtió en una auténtica oda al metal, donde generaciones enteras de bandas y fans se unieron en una comunión sonora que dejó huella.

Durante cuatro días, el festival ofreció una panorámica abrumadora de los muchos matices del metal. Caskets arrancó con sintetizadores cristalinos y una descarga post-hardcore que atrajo a una audiencia matutina entregada. Orgy retomó el testigo con un set cargado de nostalgia industrial, cimentado en clásicos como “Stitches” y versiones imponentes de “Blue Monday” y “Smack My Bitch Up”. Alien Ant Farm, lejos de quedar como un acto de recuerdo, ofreció un show energético coronado por una versión de “Smooth Criminal” que hizo corear hasta al personal de los puestos de cerveza.

Sevendust aportó emotividad y precisión sónica a partes iguales. Su vocalista, Lajon Witherspoon, visiblemente emocionado, dedicó su actuación a Brad Arnold de 3 Doors Down, recientemente diagnosticado con cancer de riñón. En lugar de frenar el espectáculo, este gesto elevó temas como “Denial” o “Enemy” a declaraciones de fortaleza compartida. Memphis May Fire ofreció un set que combinó contundencia melódica y caos controlado, apoyado en una producción visual impecable y la entrega vocal de Matty Mullins.

Three Days Grace protagonizó uno de los momentos más comentados, con Adam Gontier y Matt Walst compartiendo escenario. Su actuación conjunta en “Mayday” dejó entrever un posible nuevo capítulo para la banda. Por su parte, Shadows Fall demostró que no han perdido un ápice de potencia, con Brian Fair liderando un set cargado de intensidad. Killswitch Engage ofreció una actuación sin efectos visuales, pero que ardía por dentro, con clásicos como “My Curse” y “Holy Diver” entregados con una furia casi ritual.

Jinjer, pese a tocar como trío por una lesión de su bajista, mantuvo la energía en lo más alto. Tatiana Shmayluk dominó la escena con su impresionante rango vocal. I Prevail, sin su vocalista Brian Burkheiser, confió en Eric Vanlerberghe para cubrir ambas voces, y el resultado fue explosivo. Incluyeron versiones sorprendentes —de System of a Down a Taylor Swift— que mantuvieron a la audiencia intrigada y eufórica. Beartooth, sustituyendo a Alice in Chains, arrasó con un show que pareció predestinado, con Caleb Shomo liderando una marea humana de entusiasmo.

Ice Nine Kills ofreció un espectáculo visual extremo, con sangre falsa, motosierras y referencias al cine de terror. Alice Cooper convirtió el escenario principal en una fiesta macabra, abriendo con un cartel que decía “Alice Cooper prohibido en Ohio” antes de desatar la locura con “Lock Me Up” y culminar con “School’s Out” entre confeti.

The Funeral Portrait apostó por el dramatismo gótico y logró uno de sus momentos más memorables con “Holy Water”. Rob Zombie desató su habitual apocalipsis sonoro, con “Dragula” y “Thunder Kiss ’65” levantando literalmente al público del suelo.

El regreso de Acid Bath fue uno de los más intensos del festival. “Tranquilized” y “Dr. Seuss Is Dead” sonaron como himnos malditos de otra época. Silverstein combinó introspección y energía con “Massachusetts” y “Smile in Your Sleep”, mientras que un vídeo en mitad del set recordaba su camino desde los garajes de Ontario a los grandes escenarios.

Bullet For My Valentine sorprendió con su potencia, y Trivium —con dragón hinchable incluido— ofreció una descarga demoledora con temas como “In Waves”. Mastodon, ya sin Brent Hinds, encontró en Nick Johnston un sustituto elegante y preciso, mientras que Deafheaven aportó un paréntesis atmosférico, negro y bello, más orientado a la contemplación que al pogo.

El death metal no se quedó atrás. Fit For An Autopsy ofreció un directo brutal, y Sanguisugabogg confirmó que el futuro del género podría estar en los sótanos de Ohio. Obituary cerró filas con un show denso, clásico y aplastante.

Hollywood Undead se salió del guion con su mezcla de rap, rock y humor, invitando a una niña del público a cantar con ellos y versionando a Neil Diamond y Queen. Hoobastank, con un set cargado de nostalgia 2000era, mostró que todavía saben cómo hacer vibrar a la audiencia. Armored Saint se sumergió en su legado ochentero con precisión milimétrica.

Suicidal Tendencies protagonizó uno de los sets más salvajes del fin de semana. Mike Muir no paró de moverse mientras Jay Weinberg, ex-Slipknot, rompía baquetas a base de furia. Ben Weinman, surfeando sobre el público mientras tocaba, fue la guinda del caos. En un costado, Robert Trujillo observaba con orgullo a su hijo Tye, bajista en la banda.

Exodus y Testament representaron con honor al thrash metal. Rob Dukes rugió en “Bonded by Blood” como en sus mejores días, mientras que Chuck Billy y los suyos ofrecieron una clase magistral con “Practice What You Preach” y “Into the Pit”. Cavalera Conspiracy, con Max, Iggor e Igor Amadeus, incendió el escenario con “Refuse/Resist” y “Beneath the Remains”. Corrosion of Conformity, aunque con menos tiempo, sacó músculo con joyas como “Diablo Blvd”.

Entre los cabezas de cartel, Korn dominó la noche del jueves con una puesta en escena digna de ciencia ficción. Abrieron con “Blind” por primera vez en seis años y ofrecieron un repertorio profundo y arriesgado, que incluyó un mashup de “Coming Undone” y “We Will Rock You”. Jonathan Davis demostró que sigue siendo una presencia escénica inigualable.

Linkin Park, ya no como homenaje sino como evolución, presentó un show dividido en tres actos que fue tanto tributo como renovación. Emily Armstrong, lejos de imitar a Chester, aportó su propia sensibilidad en temas como “Numb” y “Crawling”. Fue un set emocionalmente demoledor y cuidadosamente coreografiado.

Y, por supuesto, Metallica. Con dos actuaciones completamente diferentes el viernes y el domingo, ofrecieron un despliegue sin igual. “Creeping Death”, “The Shortest Straw”, “Orion” como tributo a Cliff Burton, y un domingo que arrancó con “Whiplash” y se cerró con “Enter Sandman”, dejaron claro que siguen siendo la banda más influyente del metal. “Lux Æterna” y “72 Seasons” sonaron incluso más potentes en vivo que en disco, y Hetfield demostró que la edad no le ha quitado ni una pizca de garra.

Sonic Temple 2025 fue una afirmación rotunda de que el metal —en todas sus formas— no solo sigue vivo, sino que goza de una salud envidiable. DWP Presents ha vuelto a demostrar que sabe cómo montar un evento de proporciones épicas. Y este año, convirtió Ohio en el epicentro del ruido.

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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